<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188</id><updated>2011-11-17T13:09:29.057-08:00</updated><category term='literariamm'/><category term='Reseñas'/><category term='literariak'/><title type='text'>rafagasegunda</title><subtitle type='html'>Aquí se escribe y se deja escribir</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>130</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-5784116627775060210</id><published>2011-11-17T12:56:00.001-08:00</published><updated>2011-11-17T13:09:29.087-08:00</updated><title type='text'>#lasmercedespuntocero: Lucas García y Rodrigo Blanco, libreros por un día en Alejandría.</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Latarde anunciaba lluvia y el anuncio fue real. Blanca y yo almorzábamos conrapidez, pensando si nos llevábamos el carro o no. Poco antes, Dakmar me habíallamado para decirme que pasaría temprano por donde Rodnei, pues estabacomplicada. Nada, nos quedaba echar el resto. Salimos temprano, con vistas allegar antes de las 3 a Alejandría I. Resolvimos irnos en el carro. En elcamino, pensaba en todos los twitts, anuncios en Facebook, links que habíamoscolgado. Dakmar mandó muchos correos e hizo los contactos en la Radio. Con estalluvia, ¿iría gente al encuentro con los escritores? Mientras maquinaba latarde, me vi llegando a la entrada del estacionamiento de Alejandría I (de todoel Centro Comercial, realmente), y viendo a Lucas caminando en el sentidocontrario a donde estábamos nosotros. Está huyendo, pensé. No, seguro va poralgo y vuelve, es temprano, me repetí, algo angustiado. Entramos al CentroComercial, la lluvia había bajado un poco y empezamos a buscar un puesto. ¿Cómose llama este Centro Comercial? Todos lo hemos conocido siempre como “Dondeestá el CADA”. Pero ahora no hay CADA, ni Tienda de Béisbol (un kiosko mínimoque ahora vende dulces y cigarros, pero en donde antes resolvía los regalos demi padre cómodamente), ni muchas cosas que antes existían. Ahora, el lugar sedestaca fundamentalmente por una característica particular: Un Bicentenario yun Tony Roma´s, coexistiendo en el mismo espacio. En el medio de ellos,Alejandría. Creo que Patricia Van Dalen me contó una vez que aquí había unalibrería que pertenecía a su padre. Mientras caminamos hasta la entrada, veo lahora, veo que es temprano, y entro. Saludo a Mario, a quien había visto enpocas ocasiones, pero enseguida conversamos como si nos conociéramos de toda lavida. A los minutos, llega Lucas. Ya mi hermano, quien me iba a ayudar con lasfotos, estaba ahí. Nos enteramos que el aire acondicionado había hecho &lt;i&gt;plop&lt;/i&gt; el día anterior, y que el lunesprometían arreglarlo. Era sábado. La tarde podría ser caliente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Lucasy yo nos reconocimos, nos saludamos, y nos preparamos para las próximas 4horas. Mario sugirió que montara un mesón con libros que él recomendaría. Lucaslevantó la ceja. Miró el mesón. Se quitó el suéter diciendo “Esto viene contodo”, y luego de deliberar un poco más, resolvimos que escogiera algunoslibros, los que le gustaran y los ofreciera al público. Pero público no había. Latarde de lluvia no nos anunciaba una asistencia masiva. Dimos paso entonces auno de los hábitos nacionales: beber café. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Yame había reportado con Rodnei, quien estaría en Alejandría II, con RodrigoBlanco, en el segundo frente de @libreroporundía. Me dijo que le pidiera unacompu a Mario. Abrí internet, click, Facebook, click, Twitter @libreroporundía,click. Anuncié que ya estaban nuestros dos escritores, Rodrigo Blanco y LucasGarcía, listo para una tarde de lectores, firmas, y libros. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Elprimer reto de Lucas, fue buscar libros infantiles para una señora. Lo acometiócómodamente, con serenidad. Esta serenidad se vio interrumpida cuando Mario ledijo que debía ahora envolver los regalos que la señora se llevaría. No quiseestar en sus zapatos. En mis años de librero, nunca he servido para mucho a lahora de envolver regalos. Lucas lo hizo, no podíamos esperar menos de unDiseñador Gráfico. Por Twitter, nos fuimos enterando que Rodrigo era unfenómeno envolviendo regalos y nos estaba llevando la delantera. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Mensajesiban por las redes sociales y venían. Simón mi hermano se fue a Alejandría II atomar fotos por allá. Blanca se fue con él, a darle la vuelta a la actividad ysupervisar si las maravillas que contaba Rodnei eran ciertas (no confíes nuncaen un fanático de los Tiburones de la Guaira: he dicho). Nos quedamos Lucas,Mario, pocos clientes y yo, degustando café en esta tarde lluviosa. Pocosclientes, sí, para todos nos dejaban una experiencia distinta que contar. Lucascumplía con su labor: estaba pendiente de quién entrara, ayudaba a Mario contodo lo que le pidiera, conversaba conmigo. Hablamos de todo en esas cuatrohoras: de España, de novela negra, de Punto Cero, la crisis de las librerías enVenezuela y del libro en general, de autores favoritos, de Anagrama, deTarantino, de formas de escritura, de infinidad de cosas. Mario intervenía,desde su condición de ser argentino, con comentarios brillantes e inteligentes.Y con café. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Entoncesocurrió lo inesperado: llegó un fanático de la obra de Lucas, con todos suslibros, para que se los firmara. El entusiasmo y admiración de este muchachoera estremecedor. Tenía hasta un ejemplar de Rocanrol (obra editada en el2002), la primera novela de Lucas…… ¡¡¡Firmada por el papá de Lucas!!! No cabíamosde la sorpresa, más Lucas que nosotros, pero con su manera entre deportiva eirónica, humorística y seria de ver el mundo, no se hizo más preguntas ysencillamente se entregó a conversar muchísimo con este joven. Luego de marcharse,volvió con su novia, se la presentó y siguieron conversando. La novia resultóser hija de una alumna mía, Elba Cisneros. Pequeño mundo, mundo pañuelo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Tambiéntuvimos como visita a Raúl Saavedra, computista (me enteré ese día) que asistea todos los eventos culturales de la ciudad, dejándonos una extraordinariasfotos. Me contó que le interesa escribir, que ha hecho talleres, y que laliteratura contemporánea venezolana, lo ayuda a encuadrar mejor su escritura. Sellevó el libro de Lucas, firmado, y salió disparado a la otra Alejandría a queRodrigo le firmara un libro de él.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Haciael final de la tarde, llegó Ulises. Continuamos la conversación, cuadramos conRodnei en cerrar aquí e irnos a Paseo a tomarnos un vino que yo había traído. Ledije a Blanca que me esperara por allá. Simón mi hermano ya se había ido. VioletaRojo ya había pasado por los lados de Rodnei. Nos aprestamos a salir, vino enmano y en el carro con Ulises, la conversación giró alrededor de la música delos ochenta. Toda la tarde sonaron los Beatles en Alejandría, gracias a Mario,y al montarnos en el carro de Ulises, seguía la voz de John Lennon como un ecoen su equipo de sonido. Ulises nos contó que consiguió un disco en Margaritacon una extraña selección: música de John Lennon, de Elton John y de PhilCollins. Ulises no entendía que hacía Phil Collins ahí. No lo soportaba. La conversacióngiró entonces hacia varios campos de la música: la de los noventa, Rodrigoescuchando La Vida Boheme, Ismael Miranda, Metallica, etc. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Llegamosrápido (ambas librerías están en ambas punta de la Avenida Principal de lasMercedes, José Martí), conseguimos puesto en el nivel de Trasnocho, nosbajamos, subimos y llegamos al patio de Rodnei y Jonathan. Nos esperabanCarolina Sarabia, Ana, la novia de Ulises, y Blanca, además de la sorpresa detener ahí a una de las chicas de @QuéLeer y más vino, gracias a Rodnei y Jonathan. Comenzó el brindis y el intercambiode experiencias. Celebramos. Los autores habían disfrutado la experiencia, ynos preguntábamos quién más podría ser @libreroporundía. Pero esa respuesta,tendría que esperarse. Nos tomamos más fotos, compartímos, volvimos a brindir,nos marchamos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;@libreroporundíaen #lasmercedespuntocero, funcionó de maravilla. Dakmar me escribiócomentándome que ya estaba en casa, con su hija. Quedamos en hablar al díasiguiente. Blanca y yo nos encaminamos hacia la casa. Parecía que seguiríalloviendo, pero ya no importaba. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-5784116627775060210?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/5784116627775060210/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/11/lasmercedespuntocero-lucas-garcia-y.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5784116627775060210'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5784116627775060210'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/11/lasmercedespuntocero-lucas-garcia-y.html' title='#lasmercedespuntocero: Lucas García y Rodrigo Blanco, libreros por un día en Alejandría.'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-6494142079146676095</id><published>2011-11-10T04:06:00.000-08:00</published><updated>2011-11-10T10:15:47.130-08:00</updated><title type='text'>Rodnei Casares: "el trabajo de un librero es sobre todo leer, leer mucho"</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;ENTREVISTA REALIZADA A RODNEI CASARES POR EL EQUIPO DE @QueLeer&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;1.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 11.5pt;"&gt;Sabías que serías librero? Te imaginabas cuando pequeño trabajar en una librería?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;No, nunca paso por mi mente trabajar en una librería, todo fue una casualidad, acababa de ser padre y me quede sin trabajo, Janeth Márquez que trabajó antes conmigo y que ya estaba en la oficina de Alfa Grupo Editorial me recomendó y afortunadamente me dieron el trabajo, desde el primer día me gustó el ambiente y me atrapó el oficio. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 11.5pt;"&gt;2.&amp;nbsp;Dónde comenzaste como librero y cuanto tiempo tienes en Alejandría II?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;Comencé como ayudante en Librería Ludens, hace exactamente 11 años, &amp;nbsp;en Alejandría II tengo más de 7 años&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 11.5pt;"&gt;3.&amp;nbsp;En qué consiste el trabajo de un librero?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;Básicamente en seleccionar material para ponerlo a la venta, leer muchos catálogos, ordenar la librería, estar al día de lo que se publica en el país y en el mundo, manejar el área administrativa, atender los clientes, manejar las nuevas tecnologías, &amp;nbsp;las redes sociales y sobre todo, leer, leer mucho&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;4. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 11.5pt;"&gt;Como se forma un librero y quien fue tu maestro?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;En mi caso tuve la oportunidad de recibir una beca para un curso destinado a libreros de América Latina por parte del CERLALC. Antes ya había leído muchos libros técnicos acerca del manejo de librerías, luego he tenido la oportunidad de asistir a congresos de libreros y a un par de ferias internacionales del libro, lamentablemente hasta ahora en el país a excepción de algunos intentos, no hay cursos o talleres donde se enseñe el oficio, tienes que formarte por tu propia cuenta y medios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;Tuve la oportunidad de tener como maestro al Sr. Leonardo Milla, que comenzó vendiendo libros en una mesa y luego monto un grupo de librerías&amp;nbsp;de las mejores del país, excelente editor y mejor maestro, aún recuerdo sus palabras cuando me dio la responsabilidad de manejar una de ellas, los consejos recibidos, las llamadas de atención para que mejorara y las felicitaciones cuando las merecía. Estos once años se los dedico a él.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 11.5pt;"&gt;5. Algún famoso, comprador compulsivo de libros?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;Hay muchos famosos que cuando vienen a la librería se llevan bolsas llenas, compran con la urgencia del que no quiere quedarse con ese libro que a lo mejor en la próxima visita no vuelven a ver, los nombres, no los digo, no vaya a ser que pierda a alguno que no nombre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 11.5pt;"&gt;6. Qué personalidad has atendido en la librería?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;Por la librería han pasado muchas personalidades, creo que el más importante por su investidura es el presidente de Republica Dominicana Leonel Fernández, lo he atendido un par de veces en sus visitas a Caracas, un día también atendí a Omar Vizquel, después han venido muchos escritores, actrices y actores; pero la visita que recuerdo con mayor agrado fue la nos obsequio el escritor mexicano Juan Villoro hace unos cinco años aproximadamente, en esa oportunidad mantuvo una charla informal con Ednodio Quintero, me recuerdo a un par de metros de la mesa donde se encontraban, sentado en un banco oyendo las maravillas que contaban este par de genios, hablaron de libros, de futbol, de ciudades, de mujeres bellas, hablaron con el desparpajo que da la confianza, aún sus palabras resuenan en mi mente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 11.5pt;"&gt;7.&amp;nbsp;La&amp;nbsp;mayoría&amp;nbsp;de los escritores dicen que para escribir hay que leer mucho, tu lees mucho... pero escribes (aunque sea para leerte tu mismo)?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;No, lo más lejos que he llegado a escribir son algunas reseñas de libros y una crónica inspirada por mi equipo de béisbol y mi hijo, prefiero leer, tengo amigos escritores que lo hacen muy bien.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 11.5pt;"&gt;8. Cuál es el promedio de libro que lees mensualmente?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;Mi promedio de lectura al mes es de 8 libros, hay meses que puedo leer más, incluso he llegado a leer esa cantidad de libros en una semana, pero hay temporadas que no puedo leer una línea, o solo puedo leer un libro al mes, cuando al final de año hago el repaso de los libros que leí llego a la cifra de 100 títulos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 11.5pt;"&gt;8. Qué recomiendas leer?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 16.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;Mis recomendaciones en la mayoría de los casos son de literatura Venezolana, no por ser complaciente, lo hago porque se está escribiendo con mucha calidad en el país, cuando comencé en esto, era muy difícil ver libros de autores venezolanos en las vitrinas de las librerías, hoy tenemos una mesa exclusiva y una parte de la vitrina para ellos, también recomiendo con agrado a autores consagrados, mis preferidos son Phillip Roth, Sandor Marai, Ian McEwan, Roberto Bolaño y Santiago Gamboa, entre otros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 12pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 11.5pt;"&gt;9. Qué satisfacciones te deja este oficio tan maravilloso de ser librero?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white; color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 12pt;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;La mayor satisfacción es formar lectores, encaminar a mucha gente en el mundo de las letras, he tenido la oportunidad de vender libros de maternidad y luego darle ese primer libro de cuentos a ese bebe que estaba en la barriga de su madre, luego la oportunidad de conocer personas inteligentes, poder conversar con intelectuales y darte la oportunidad de crecer como persona, los amigos que he hecho durante todos estos años, los cafés compartidos hablando de literatura, son cosas que hoy agradezco y que gracias a esa casualidad de hace once años hoy me hacen una persona feliz.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif; margin-bottom: 12pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Tahoma; font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-family: Tahoma; font-size: 10pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-6494142079146676095?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/6494142079146676095/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/11/rodnei-casares-el-trabajo-de-un-librero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6494142079146676095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6494142079146676095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/11/rodnei-casares-el-trabajo-de-un-librero.html' title='Rodnei Casares: &quot;el trabajo de un librero es sobre todo leer, leer mucho&quot;'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-820293463992364387</id><published>2011-11-10T03:59:00.000-08:00</published><updated>2011-11-10T04:07:01.971-08:00</updated><title type='text'>Mario Giménez, Librero del siglo XXI: Librerías Alejandría</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: Times New Roman; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Poética del librero: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Desde hace 4 años trabajo en las librerías Alejandría.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;En Alejandría II, fue Rodnei Casares (librerode esa casa) el que contrató a un muchacho recién bajado del avión comoauxiliar de librería. Con experiencia cero, abría cajas, sacaba libros y losingresaba al sistema,&amp;nbsp; atendía algunos clientes, todo esto con la miradaen la nuca de este excelente librero.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Ahí pasó algo. Un buen día me dice: “¿Lees? Tomalee esto.” Y era Tokio Blues de Haruki Murakami. Entonces, empezó la otraparte – el vicio de los libros – el interés crecía y crecía,buscaba más libros, visitaba librerías, sencillamente estaba enfermo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Pasaron ocho meses y me proponen ser librero -gerentede la Librería Alejandría I (tener mi propia librería?- Acá entre nos,habría ido a trabajar gratis.) Acepté. Ya estaba adoptado por la bruja deCaracas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Así comenzó mi relación con las librerías y loslibros, una especie de simbiosis positiva, dos parásitos que no podemos vivir eluno sin el otro. Ellos me buscan (yo los reparto), los miro (de vez en cuandolos leo), los colecciono (muy a veces compro) y trabajo más de ocho horas (soyun adicto).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Times New Roman; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Reflexión final: La culpa de todo, absolutamente todo,la tienen los libros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-820293463992364387?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/820293463992364387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/11/mario-gimenez-librero-del-siglo-xxi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/820293463992364387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/820293463992364387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/11/mario-gimenez-librero-del-siglo-xxi.html' title='Mario Giménez, Librero del siglo XXI: Librerías Alejandría'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-3016427748165873072</id><published>2011-11-03T05:24:00.002-07:00</published><updated>2011-11-03T05:24:51.899-07:00</updated><title type='text'>Macbeth, Acto V, escena VIII</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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Ese me cansé derepetirle a Ross ante el anuncio de la muerte de los míos. Eso me cansé derepetirle a Malcolm, ante sus increpaciones de venganza. ¿de quién podrévengarme, si la desgracia de Escocia no tiene hijos?, ¿cómo podré, desde loalto de un acantilado o torre despeñar a su promogénito piedras abajo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Hellegado a casa, a mi viejo Castillo, luego de días de celebraciones enInverness, por la coronación de Malcolm. Quién sabe si en verdad será un hombrelleno de lujuria y d eloas decenas de defectos que me recitó, según él,falsamente. ¿Y no anunciaban las lenguas hace dos noches que según dijeron lasperversas hermanas, sería el hijo de Banquo Rey? Ah, las falsas ilusiones delos hombres. Hoy con corona, mañana sin cabezas sobre sus hombres. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Metraje unos cuantos cabellos de Macbeth, los arranqué de su cabeza minutos antesde cercernársela. Pienso sembrarlos en una maceta y esperar a que crezcan.Quizás si los siembres en el campo me darán sus hijos, y entonces, ¡y entonces!,despedazaré sus pequeños cuerpos hasta ver este dolor aplacarse. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Porqueno hay desgracia mayor que volver a casa y que no te reciban tus hijos. Porqueno hay mayor lamento que el silencio enorme dentro de esta casa, lleno de unaausencia que me señala y culpa, y que ni siquiera el suspirar del viento porsus ventanas logra hacerlo pasar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Secatus lágrimas MacDuff, calla ya, y siempre esos cabellos. Quedan largas lunaspor ver en el cielo, antes de que algo pase. Quizás te puedas vengar antes devolverte loco de rabiar. Quizá hasta vuelva Donalbain con hijos desde Irlanda,herede el reino de Malcolm, y yo puedo mostrar en mis sonrisas todos lospuñales de la venganza. Quien sabe. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-3016427748165873072?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/3016427748165873072/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/11/macbeth-acto-v-escena-viii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3016427748165873072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3016427748165873072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/11/macbeth-acto-v-escena-viii.html' title='Macbeth, Acto V, escena VIII'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-3441300214667963507</id><published>2011-11-03T05:24:00.000-07:00</published><updated>2011-11-03T05:24:07.546-07:00</updated><title type='text'>Octavio Paz</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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No dejé nunca de preguntármelo. Yo he sido elintelectual de México. Tengo poemas amorosos también. Combatí a los facistas, alos estalinistas y a la izquierda guerrillera en Latinoamérica. Amé a Elena;amé mucho más a Marie José. Pero ahora, pensando todas estas cosas, sin orden,desordenadamente irónicas e incluso cínicas, veo a mis pies a toda mibiblioteca incendiada: siglos enteros hechos cenizas. Los libros firmados porBretón; las fotos con Buñuel o Cernuda, las cartas enviadas a Lezama Lima.Tanto, enteramente quemado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #29303b; font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;La poesía se hace también en la destrucción. Tomo los pocoslibros que quedaron y los huelo. Nada será igual desde ahora. Tengo cenizas enlas barbas, en los cabellos, como un antiguo azteca ante el incendio deTenochtitlán, o como Juan Gris pintando alguna guitarra. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #29303b; font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Lento, amargo animal, tengo a mis pies una biblioteca negra.Todos los libros de una vida, quemados. Tengo en mis manos los restosespantosos de la muerte. Son el espejo de un hombre desollado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 141.6pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-3441300214667963507?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/3441300214667963507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/11/octavio-paz.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3441300214667963507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3441300214667963507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/11/octavio-paz.html' title='Octavio Paz'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-5049784723164025531</id><published>2011-11-03T05:22:00.000-07:00</published><updated>2011-11-03T05:22:33.665-07:00</updated><title type='text'>NO TODOS MORIREMOS.</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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Yo entiendo poco esedesvelo, el trasnocho, la espera de las horas. Sé de los babilonios y de losasirios, de los egipcios y romanos escrutando el cielo. Somos viejos en esteplaneta. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Aquíen mi lugar, todo es noche, nada brilla y sin embargo amanece.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Alnacer, mis padres, leyendo las arenas en un puño, anunciaron un camino duro yfructífero de años, solo. Y solo he vivido. No he encontrado compañera. Misdías han sido iguales, mis hábitos lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Tantashistorias que he escuchado sobre las estrellas, tantas predicciones. Laspregonan los que viven afuera, cuando vienen de paso. Dicen que se acabará elmundo. Dicen que todos moriremos. Que falta poco. Me han dejado escrito más deuna docena de horóscopos. Lo hacen cabizcabajos, viendo mi morada, la ausenciade brillo en las cavidades de mi rostro. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Yoentierro mis uñas en la arena, sin abrir los ojos. Mi única predicción, es quela tierra será siempre tierra y no todos moriremos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Soyde los pocos que conoce, entonces, la esperanza de una compañera. Hay otrossolos que nunca llegarán a verla. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Nosotros,los Topos, junto con algunas especies que nunca observamos las estrellas, queno sabemos de zodíacos ni ascendentes, de trígonos o conjunciones, aprendimoshace tiempo:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Nose puede esperar a alguien ni cavar en lo profundo, tan solo mirando a lasestrellas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-5049784723164025531?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/5049784723164025531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/11/no-todos-moriremos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5049784723164025531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5049784723164025531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/11/no-todos-moriremos.html' title='NO TODOS MORIREMOS.'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-6330598357821992140</id><published>2011-06-28T06:02:00.001-07:00</published><updated>2011-07-03T15:44:04.746-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas'/><title type='text'>Nombrar ambos lados del camino: sobre El Duelo, un libro alazano de Igor Barreto.</title><content type='html'>No había otra cosa&lt;br /&gt;Que una música resonando&lt;br /&gt;Entre caballos. &lt;br /&gt;I.B. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La obra de Igor Barreto hace tiempo que nos acecha. Miembro de los poetas que participaron en Calicanto y Tráfico, su obra va haciendo surcos en el idioma dándonos claves en el ritmo, la belleza de las palabras escogidas, el silencio. La sorpresa ante sus libros es más estimulante con cada edición. Los dos últimos, ambos publicados en septiembre de 2010 por la Editorial de la Sociedad de Amigos del Santo Sepulcro, impresos por la mano de Javier Aizpúrua en Exlibris, y acompañados por la fotografía blanco y negro de Ricardo Jiménez, nos presentan una propuesta estética de logros envidiables. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Duelo, de cubierta color rojo, recorre la figura del Caballo en nuestro imaginario. Lo que significa para nosotros la muerte de uno de ellos. Su figura ha sido ampliamente tratada en nuestra tradición poética, por parte de autores como Sánchez Peláez, Montejo o Crespo, pero en ningún momento se ha ahondado tanto como lo ha hecho Barreto. El Caballo está en el Escudo Nacional, y discutir, por ejemplo, si debe mirar hacia la izquierda o la derecha, es motivo de frecuentes tertulias en nuestro entorno. Su importancia en la historia del hombre no tiene parangón: es una de las formas de la tragedia. Decir Caballo es decir nostalgia: de tiempo, de ritmos, de nobleza. En su andar resuenan batallas así como recogimientos. &lt;br /&gt;Barreto agradece a The John Simon Guggenheim Memorial Foundation por el apoyo brindado para la escritura de este libro y otro, Carreteras Nocturnas. En este último, se recorre el país, simbólicamente, en sueños. Pero también evadiéndolo en el sueño: el país es un paisaje de oscuridad. En El Duelo, priva el día hacia su despedida: es una obra de entrehoras: de albas marchitas y crepúsculos callados.  Se percibe la decantación de las palabras en cada texto, su estructura armónica, así como una tensión de muerte en el aire. Escribir un libro, es extender las manos con los ojos abiertos. Podemos recibir un fuetazo, la descuartización sin miramientos o la oportunidad de hacer memoria por medio del idioma. En El Duelo, el idioma sigue la huella de los caballos y se funde en ellas para llevarnos hacia el dolor del animal y, por ende, el nuestro. Para hacer del caballo y su rapto, una forma de la memoria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vemos en la obra al día como duelo, y a la noche como la hora de velar. Pero ese velar no nos garantiza nada: en la caverna de la boca ya no veo palabras, sino hambre. Metáfora perfecta de un país, el hambre nos lleva a devorar lo sagrado, y así, en Hybris, avanzar desconsolados hacia el matadero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rapto de unos caballos pura sangre en Apure, su descuartizamiento y la venta de la carne en el mercado, son el motivo central de los poemas de este libro. Pero su lectura, es bifronte: la pérdida de lo sagrado por el rapto, es la pérdida del centro de la civilización. Barreto no nos presenta el rapto en términos de Hades, lo presenta en términos de Tanathos: él es quien quiebra las rodillas de Eros (el caballo), lo sacrifica para él, y lo devora. La muerte de Eros en el alma del hombre, es una de las formas de acabar con la libertad a través del tiempo. Su contrario, es el horizonte o, como nos dice Rilke, el descampado: el espacio en donde sólo podemos mirarnos a nosotros mismos en nuestra fuga hacia la muerte: &lt;br /&gt;Como el gallo &lt;br /&gt;De los bosques&lt;br /&gt;Que vuela a una rama&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para protegerse, &lt;br /&gt;Así el caballo&lt;br /&gt;También se arroja&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una carrera&lt;br /&gt;Desmedida&lt;br /&gt;A campo abierto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poemario se va armando entre testimonios, elegías, poemas en prosa y el diálogo entre las referencias culturales y artísticas (Releyendo una fábula de Esopo, Simulación de Ovidio, Apropiación de los más hermosos caballos de Cormac McCarthy, Destino, Deseo de Muerte, La batalla de San Romano, Ejercicios de olvido),  la importancia del Testimonio (Mary Ramsei. Finca San Gregorio, Mary, Dos testimonios, Antonio Mosquera. Finca Las Peñas, Antonio Mosquera)  y las meditaciones alrededor del caballo, como una poética del mismo (Los caballos, El potro no nacerá, Un caballo teme, Veo los caballos, El caballo ha quedado). Varios tiempos poéticos se entrelazan de esta manera para mostrarnos el lamento en silencio por la muerte de lo amado fuera de nosotros, lo querido siendo naturaleza, lo no humano en nosotros, pero que se convierte, plenamente, en aquello que nos humaniza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caballo en El Duelo, es una figura frágil en su simbolización, pero esencial para los hombres. Su pérdida, quiere decir que extraviamos lo más sagrado y, en el camino hacia su búsqueda, solo sangre nos espera. ¿A qué amistad nos llaman si somos carnívoros? Se pregunta el poeta. Y, en Simples palabras, nos dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;Yo soy herbívoro&lt;br /&gt;Y no te haré daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;Estoy reprimido&lt;br /&gt;En el hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una doble figuración del hombre se plantea aquí: El Duelo, es un poemario que se contiene en la línea del horizonte y en las estrellas por un lado, y en Roma en sus finales, como una forma del desastre de los hombres. Y ese desastre sucede, todavía hoy. Piedad para nosotros los devorados por dentro, nos dice Barreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre es el verdugo de aquello que más ama fuera de sí mismo, y lo quiebra en la espesura, adentro. Aún así, el caballo no condenará a nadie, nos dice en Destino. ¿Qué es un caballo entonces en el libro de Barreto? Cada lector deberá montarlo en los poemas del libro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-6330598357821992140?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/6330598357821992140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/06/nombrar-ambos-lados-del-camino-sobre-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6330598357821992140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6330598357821992140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/06/nombrar-ambos-lados-del-camino-sobre-el.html' title='Nombrar ambos lados del camino: sobre El Duelo, un libro alazano de Igor Barreto.'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-2240426928260821350</id><published>2011-06-23T09:27:00.001-07:00</published><updated>2011-06-23T09:27:15.443-07:00</updated><title type='text'>HISTORIA NATURAL DE LAS COSAS (MUDANZA DENTRO DEL POEMA)</title><content type='html'>Hay objetos que no viajan nunca. Permanecen así, inmunes al olvido y a las más arduas labores que imponen el uso y el tiempo. Se detienen en una eternidad hecha de instantes paralelos que entretejen la nada y la costumbre. Esa condición singular los coloca al margen de la marea y la fiebre de la vida. No los visita la duda ni el espanto y la vegetación que los vigila es apenas una tenue huella de su vana duración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Álvaro Mutis, Caravansary&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mudanza es un suceso metafísico más que físico. El desplazamiento es interior en su esencia. El movimiento de cientos de cosas, objetos fundamentalmente, hacia otro lugar, es un asunto proteico. Un lugar se transmuta cuando los objetos y situaciones que ocurrían en él ya no están; otro lugar igual, al recibirlos. Estantes, mesas, lámparas, butacas, sillas, de una librería son el sostén, el espacio en donde el tiempo del saber humano, los libros, viven. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Las cosas duermen de día. De noche&lt;br /&gt;  Se disuelven y, a menudo, jamás regresan.&lt;br /&gt;  Hay seres que detentan el privilegio&lt;br /&gt;  De revelarnos maderas, objetos, muros,&lt;br /&gt;  Signos, escombros, cristales, piedras.&lt;br /&gt;  Esos alucinados personajes&lt;br /&gt;  Inventaron la letanía de imágenes&lt;br /&gt;  Que el lector verá enseguida.&lt;br /&gt;  No los envidio. Saben demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos mudamos en abril del 2007. Estuvimos en el primer local 3 años y 5 meses. La mudanza no tuvo trascendencia por la dimensión de su desplazamiento (nos mudamos de un local a otro al lado) sino por lo que significaba. El primer local estaba lleno de energía, de recuerdos, vivencias, paso de los hombres y mujeres en él que dejaban sus sorpresa al encontrarse un libro en particular, la vagancia de sus dedos por los libros, el recorrido de sus ojos por portadas, páginas, letras. Largo, estrecho, el primer local tenía ese aire de intimidad que muchos anhelaban en una librería en la ciudad. Era la biblioteca de la casa de alguien: la gente se sentía en su casa, libre. Era la catacumba de varios adictos a los libros y su reflejo: la intimidad que significa la lectura. La mudanza de las cosas, los objetos se hizo en 5 días; la de los libros tardó mucho más. Había que acostumbrarlos a su nueva casa, darle cuarto nuevo a quien lo pedía, tratar de complacer a todos. Los libros son sumamente demandantes. Tienen el orgullo del pobre y el sentido aristocrático del rico. Habituarlos a su nuevo hogar no fue fácil. Sentíamos que los objetos no cooperaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque las cosas no son huella&lt;br /&gt;Ni símbolo del paso del hombre.&lt;br /&gt;De él las cosas reciben, apenas,&lt;br /&gt;Ese primer impulso, esa inicial&lt;br /&gt;Y tenue energía que las conduce &lt;br /&gt;Al intacto laberinto de las representaciones.&lt;br /&gt;Y van viviendo, las cosas, por su cuenta,&lt;br /&gt;Van perdiendo el rastro&lt;br /&gt;Que en ellas no nombraba&lt;br /&gt;Y acaban instaladas en su propia existencia, &lt;br /&gt;En el agua lustral que las mantiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Odio las cajas. Son como el sarcófago de los libros. Los libros quedan embaulados y no respiran, no se pueden mostrar, no pueden extender sus alas. Muchas cajas se llenaron de libros, decenas de cajas. Ellos sentían su reposo, como eran llamados a esperar más tiempo del pensado para salir de la mano de alguien. Se volvieron huérfanos de librero, del que los cuida y protege. Eran esos niños que escondían en la Inglaterra de Dickens para que nadie los mirara ni extendiera su caridad hacia ellos. Estantes se vaciaron y llenaron de libros, pero otros estantes se vaciaron y se llenaron de otros pobladores. Varios libros nos demandan regresar al mundo de los vivos aún hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué, sino nuestra sólita torpeza,&lt;br /&gt;Puede pretender que las cosas&lt;br /&gt;Tengan peso y estén sujetas&lt;br /&gt;A la física imutable&lt;br /&gt;Que insiste en su propia necedad?&lt;br /&gt;No. Ya lo sabemos. Las cosas toman otro camino&lt;br /&gt;Y en una encrucijada, sólo por ellos conocida,&lt;br /&gt;Las esperan estos gambusinos de la nada:&lt;br /&gt;Los fotógrafos de un tiempo que no fluye.&lt;br /&gt;Allá ellos. Desde ahora me desligo&lt;br /&gt;De sus empresa. Muy lejos se atrevieron&lt;br /&gt;En su viaje. Hace mucho que las cosas&lt;br /&gt;Nos dejaron para poblar otros dominios&lt;br /&gt;Y manifestar allí su especial sobre vivencia.&lt;br /&gt;Nos han dado la espalda y, ahora, &lt;br /&gt;Somos nosotros los únicos escombros,&lt;br /&gt;Objetos sin voz y sin destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mudamos todo igual, no agregamos mayor cosa, fuera de algunos mesones más. Y reparamos los viejos, doblados por el peso de los libros como viejos elefantes. Nos llevamos la butaca verde y  el sillón marrón que invita a reposar los afanes. Las sillas de madera de la mueblería Azpúrua, que enloquece a cuanto arquitecto y diseñador existe. Los estantes viejos y varios más nuevos como hermanos. El mueble de la caja y el escritorio de Katyna. La máquina de escribir vieja, el ventilador antiguo y la lámpara pequeña. El nuevo local es más grande, solo que la gente no se percata hasta que lo camina. Pocos ven que el primer local era algo así como El viejo y el mar, corto, íntimo, intenso, conciso, en donde la soledad reposaba y el nuevo es Por quien doblan las campanas: en donde la complejidad de lo colectivo, de las personas, del espacio se hace presente. Hay que caminarlo para encontrar su esencia, no basta con pararse en la entrada y ver hacia el final. Es un poema de Sánchez Peláez: hay que saborearlo, apelar a elementos inconscientes, palparlo en el aire. Este nuevo lugar es una piragua, piraguita. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inútil desgastarnos en la brega&lt;br /&gt;De otorgar a las cosas un sitio&lt;br /&gt;Que no les pertenece.&lt;br /&gt;Lector: adiestra tu memoria,&lt;br /&gt;Recorre estas imágenes. No son ya&lt;br /&gt;De tu dominio, no volverán a ti jamás,&lt;br /&gt;Ni guardan para ti secreto alguno.&lt;br /&gt;Eres tú quien regresa hacia la nada.&lt;br /&gt;Los bancos de madera en el fondo de la mina.&lt;br /&gt;La casaca y el chaleco mancillados.&lt;br /&gt;Los maniquíes en su atónito desnudo.&lt;br /&gt;La inocente mutación de la basura.&lt;br /&gt;Los cables contra el cielo.&lt;br /&gt;Las camas y los peces.&lt;br /&gt;Los sombreros minuciosos.&lt;br /&gt;Los cerdos de yeso y los amargos cactus&lt;br /&gt;Con fondo de tormenta.&lt;br /&gt;El cohete y los hábitos talares.&lt;br /&gt;El manido erotismo de la bañista&lt;br /&gt;Que nunca tendrá dueño.&lt;br /&gt;Los odres al sol.&lt;br /&gt;El bacalao que olvidó el marino&lt;br /&gt;De la Emulsión de Scout.&lt;br /&gt;Los vagos jardines olvidados.&lt;br /&gt;El hielo y su fúnebre episodio.&lt;br /&gt;La canción de esa esquina con colores&lt;br /&gt;Más tercos y evidentes que la vida.&lt;br /&gt;La madera y sus nudos esenciales.&lt;br /&gt;Ese Cristo que huye del suplicio.&lt;br /&gt;La estulticia insondable de las figuras de cera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Botellas, máscaras, esculturas, cuadros, fotografías, cajas de música, bancos de madera y otros materiales, imanes, cartelera de metal, puerta de vidrio, lámparas y lámparas, mesas, sillas, radios, estantes….objetos, objetos que llegaron y siguen estando como la momia de algún muerto. La intemporalidad de ellos, su esencia espacial, nos recuerdan los lazos que cada uno tiene con la muerte: inerte, silenciosa, presente. Cada libro en una librería es ese espacio de tiempo de vida que nos queda: ¿Cuántas historias te quedan por recrear?, ¿Cuántas páginas para recordar ese dolor que te marcó?, ¿Cuántas letras para aferrarte a esa memoria que te dejaron tus ancestros? Los libros son huella de nuestro paso por el tiempo: mucho ha existido y mantenerlos, conservarlos, leerlos significa que mucho seguirá existiendo. Morirán esos libros, se romperán, desharán, se quemarán, se llenarán de moho gracias a algún aguacero como morirás tú y moriré yo. &lt;br /&gt;Nos desplazamos entre el tiempo de la vida y el espacio de la muerte. La muerte es quien contiene, frena. Es el bosque que da límites a la ciudad. Es el río que cuando crece todo se lo lleva pero aún así nos deja navegarlo. &lt;br /&gt;Leer un libro es el cruce de espacio y tiempo, de vida y muerte en la vida de cada quien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los muros, otra vez los muros,&lt;br /&gt;Rostros de lo que nunca ha sucedido,&lt;br /&gt;Lienzos de lastimada pared cuyo derrumbe&lt;br /&gt;Se antoja inconcebible.&lt;br /&gt;Y el viento que pasa o el aire detenido&lt;br /&gt;Y tantas otras cosas que voy a nombrar&lt;br /&gt;Y evaden la palabra y, sin embargo,&lt;br /&gt;Allí están, despiertas en la noche,&lt;br /&gt;Vigiladas por minúsculas constelaciones.&lt;br /&gt;Allí están. Todas en su orden allí están.&lt;br /&gt;Mírenlas bien: tal vez así ganemos un instante&lt;br /&gt;A la muerte que espera para entrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el local viejo hicieron una sala de cine. Nunca, en año y medio de habernos mudado, he visto una película en ella. Entré una vez. Comprobé que lo que tenía que estar estaba y salí: fantasmas, risas, vino derramado, una sensación a viejo que se respira con la piel. No sé si se sentirá eso aún. No me interesa ya averiguarlo. Esa vez le dije adiós y no pienso hacerlo más. El nuevo local me hace señas, me toma de la mano y me invita a volver con él.&lt;br /&gt;La memoria se calma. En este lugar, somos el sitio de paso. Nada permanece y ese es el fin de una librería: que todos los libros salgan. Llegan otros y otros se marchan. Como las personas que entran y salen y los amores que llegan y como llegan se van.&lt;br /&gt;Queda lo leído y ese anhelo de abrir los ojos un día y ver a Dante de la mano de Virgilio empezando su viaje, encontrándose a Homero, Horacio y tantos más. A Borges por ejemplo. A todos aquellos que quienes les vendí alguna vez un libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D: autor del poema: Álvaro Mutis.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-2240426928260821350?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/2240426928260821350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/06/historia-natural-de-las-cosas-mudanza.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2240426928260821350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2240426928260821350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/06/historia-natural-de-las-cosas-mudanza.html' title='HISTORIA NATURAL DE LAS COSAS (MUDANZA DENTRO DEL POEMA)'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-1858545318968268418</id><published>2011-06-16T08:59:00.000-07:00</published><updated>2011-06-16T08:59:17.555-07:00</updated><title type='text'>Otras busconianas</title><content type='html'>Que difícil es para muchos entender que lo único que deseas hacer esta tarde, o esta noche, o este fin de semana es leer. Sí, leer. Zambullirte en 3 o 4 libros, paladearlos, disfrutarlos, recorrerlos. Aprender. Llenarte del placer de la lectura. No, no es posible que lo entiendan. Incluso hay lectores que no lo entienden. Que ladillado eres, se les escucha decir. Vamos a hacer algo vale, como si leer fuera no hacer nada. La gente tiene un miedo espantoso de estar consigo misma. Huye a los centros comerciales. Se escapa gastando, consumiendo. No todo es leer, pero tiene su momento y debe respetarse. Esta tarde voy a leer El último encuentro de Sandor Marai, De la seducción de Jean Baudrillard y una biografía sobre Ricardo Zuloaga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por favor, no me jodan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Paradójicamente, en una librería no hay mucho tiempo para leer. En una librería se trabaja: se atiende gente, se ingresan y devuelven libros, se compran y se venden, se alfabetizan los estantes, se limpian los mesones, se cambian las vitrinas. La lectura se hace de noche, al salir de ella, con uno o dos libros para hojearlos y ver que tal. Si te atrapan, se leen, sino se devuelven. De vez en cuando hay un espacio de silencio, de soledad en la librería. Uno se da cuenta. Tomas el libro, lo abres y empiezas a leer. En las cornetas, suenan unos fados. Te hundes en el libro. Te abandonas. Como el esclavo invitado a las habitaciones de su dueña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Me gustan mucho las ediciones hechas en Venezuela en los sesentas. Todo el arte participaba. Las portadas son de Cruz Diez, de Mateo Manaure, de la Nena Palacios. El corte de los libros, su forma es excelente. No continúa mucho eso. Solo Sotillo y su combo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Continuidades: El archivo del General Miranda, editado en Venezuela y continuado en La Habana. La política no detiene a las letras y lo sabe. Por eso revienta imprentas y escritores continuamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Siento un enorme respeto por O´Leary. 34 tomos de memorias, apuntes, diarios. Un muchacho irlandés llegado a estas costas y termina siendo el asistente, secretario de Bolívar. El que se dedica a observar y escribir y en sus ratos libres combate. El que fue criticado por extranjero, aquí y en su patria. Es de las figuras más contemporáneas que tenemos en nuestra historia literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿qué es la venezolanidad? Siento que lo descubrí leyendo un libro de Viajes de Manuel Díaz Rodríguez a Italia a finales del XIX. Visité este año y el anterior casi las mismas ciudades. Los comentarios e impresiones los compartí al calco. Ese sentido solar hacia las cosas. Ese afán de entender y penetrar. Ese amor por la belleza. Entender, como Borges, que podemos aspirar a todas las tradiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Creo que pocos leen a Briceño Iragorry hoy. Un tipo muy españoleto, le escuché a alguno uno vez. Muy equivocado. Briceño nos mostró nuestra herencia hispana, herencia borrada del mapa por nuestros gobernantes durante un siglo, porque ellos eran el enemigo que combatimos. Si bien Briceño despotricó de la música que llegaba del Caribe a nuestras costas (merengues, con Billo al mando, por ejemplo), nos enseñó algo inmenso: qué de Gracilaso, de Fray Luis, de San Juan podemos tener. Y si tienen dudas, lean a los poetas contemporáneos de nuestro país: Palomares, Patricia Guzmán, otros. Está en el subsuelo de nuestra memoria, latente, como alguna casa vieja que aún quede en Altagracia o en el centro de San Cristóbal. Briceño Iragorry y su obra son las campanas de catedral que siempre escuchas, que están ahí, aunque no vayas a la misa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Esa labor casi titánica que fue El Cojo Ilustrado, esa labor a la que le prestamos tan poca atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Recojamos firmas para la reedición de El Morrocoy Azul y el Sádico Ilustrado. ¿No hay valientes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Digan lo que digan yo lo apoyo: Nación y Literatura es un trabajo serio que hay que leer. No están todas las respuestas. Pero invita a continuar leyendo nuestra literatura desde perspectivas inimaginadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Denuncio el absurdo recurrente de no reedictar la edición agotada de un libro. Si se agotó lo leyeron y le aseguro que lo quieren seguir leyendo. La inversión es esa: que lo sigan leyendo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Grandes intelectuales apoyaron a Gómez. ¿dónde están los que apoyan a este gobierno, y si los hay, porque nunca aparecen, no publican, no están presentes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Iniciativa que lamento terminó (o se postergó) El Puente. Era un llamado a pensar mucho el país. Necesitamos una publicación así, y continuada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Extraño Verbigracia, el suplemento de El Universal. ¿ustedes no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Los poetas en Venezuela tienen la paciencia del toro y la memoria del elefante. Siempre escriben, siempre publican, siempre recitan. Saben que entre dos hacen quórum para leer un poema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Hay un boom de la narrativa en el país, pero esencialmente el cuento, tradición permanente en Latinoamérica. Es bienvenido, creo que es el género que más triunfos seguirá dando en el futuro: corto, conciso, se gana por nockout. Pero aún así, y a pesar de que comparto mucho la visión de Garmendia, extraño la novela. Necesitamos la novela en estos momentos. Los noventa vimos como las mujeres abordaron la memoria particular y colectiva a través de ella. Necesitamos novelas, algo ambicioso, bajo el signo de Bolaño, para leernos más. El Falke dio el primer golpe de la pelea. Necesitamos más&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Limpio y arreglo mi biblioteca: cuántos libros obsequiados, comprados. Tantas fotos, tarjetas, dedicatorias. Cuanta amistad alrededor de los libros encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Existe, claro está, quien roba los libros. Si lo hace un estudiante, un muchacho, pues que se hace, pero en Venezuela existe una mafia de robalibros muy peligrosa, que han llegado a amenazar gente en grandes grupos editoriales. Una mafia del libro. Uno no deja de sorprenderse. Me recuerda un relato de Felipe Marquez Brandt en donde un grupo comando toma un librería y sucede que son unos eruditos que buscan lo mejor que hay. Por mi parte, sueño con hacer una operación comando en la casa de Manuel Caballero, quien, según el mismo Salvador Garmendia, tiene la primera edición de su primer libro. Uno se frota las manos….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Una iniciativa como la del Camaleón, aquel semanario de El Nacional, lleno de humor y donde no quedaba títere con cabeza, ni del gobierno ni de la oposición. ¿Tan imposible es que vuelva?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-1858545318968268418?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/1858545318968268418/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/06/otras-busconianas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1858545318968268418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1858545318968268418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/06/otras-busconianas.html' title='Otras busconianas'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-2059783648477482196</id><published>2011-06-13T09:39:00.001-07:00</published><updated>2011-06-13T09:39:52.121-07:00</updated><title type='text'>Flashbacks sobre el Festival de la lectura Chacao 2011.</title><content type='html'>- Fue un Festival de la Lectura, no una Feria del Libro. En las ferias se negocian traducciones, ediciones, se roban autores entre editoriales y también se venden libros. El evento de Chacao fue un evento para la comunidad residente en su municipio, con las organizaciones que lo componen en el plano cultural: Cultura Chacao, Relectura, etc. No fue ni podía ser una Feria de carácter nacional o internacional pues no representa a todas las comunidades del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Como evento cultural de un municipio entre los que existen en la capital, fue un evento extraordinario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Faltaron más policías rondando el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La organización fue superior a la del año pasado. Se evidenció mucho más el orden y la coordinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hubo ofertas: remates, descuentos de Feria y eso corrió de boca en boca. El público lo agradeció sobremanera. Es una lástima que el de Random House fuera porque se van del país pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Las novedades fueron pocas. Quizás sólo Alfaguara y el grupo Alfa destacaron entre todas las otras editoriales, presentando a sus autores y dándoles la atención que merecen.Lugar Común y  Equinoccio hicieron también un muy buen trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Variedad en cuanto a libros importados, casi nula. Eso es muy lamentable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Las actividades infantiles fueron ricas, pero siento que no se les dio la atención que se merecen en cuanto a difusión de esas mismas actividades. Debían ser el centro de todo, considerando el prestigio de muchas de ellas a nivel internacional y siendo además editoriales nacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El espacio con mesas donde comprar café era más grande y con precios más amables que el año pasado. Bravo por eso. Esa zona debería extenderse y aumentar la variedad de los productos. Los que trabajan en la Feria deben comer también y quien está a mediodía o en la noche, le da hambre. Hay que ofrecer todas las opciones posibles para que el público no se vaya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La variedad musical, de espectáculos, presentaciones de libros, conferencias fue abundante. El Salón Obelisco se quedó, eso sí, corto para varios de esos eventos y la gente parada se fastidia y se va. Debe habilitarse un espacio más grande para públicos más amplios (creo que el Anfiteatro en Altamira Sur es la mejor opción).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Los libros usados eran muy costosos para ser usados y ser vendidos en un espacio público como la Plaza Altamira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Faltaron más baños, con la garantía además de su limpieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Las lecturas de poesía, con la calidad de poetas que tiene la ciudad, fueron casi inexistentes. No se debe despreciar a la poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Dónde quedó el Teatro en este tipo de eventos? Con tantas compañías entusiastas (Skena, etc), por qué no se hizo algo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Faltaron cajeros automáticos cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Los stands en Altamira Sur fueron los más negreados. Debe replatearse mejor el uso de ese espacio y hacerlo más atractivo para el público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Celebro los Jams. Espero se extiendan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El Festival de la lectura no fue un evento para intelectuales; fue un evento para todo tipo de público, en donde los intelectuales hablaron y vendieron. No fue un café en París, y eso debemos aceptarlo y entenderlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La unión entre el final de la Feria y el evento en Los Palos Grandes fue bueno. debería extenderse hacia La Castellana y Chacao. Pensar en grande (ya existe "Por el medio de la calle") y acometerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Celebro el festival, le auguro muchos años por venir y que cada día sea mejor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-2059783648477482196?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/2059783648477482196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/06/flashbacks-sobre-el-festival-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2059783648477482196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2059783648477482196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/06/flashbacks-sobre-el-festival-de-la.html' title='Flashbacks sobre el Festival de la lectura Chacao 2011.'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-8989768656014369494</id><published>2011-06-12T11:31:00.001-07:00</published><updated>2011-06-12T11:31:04.547-07:00</updated><title type='text'>Sobre "El mago de la cara de vidrio", de Eduardo Liendo. Un prólogo de Alexis Márquez Rodríguez</title><content type='html'>Ayer pude comprar una edición, hermosa en su presentación, de "El mago de la cara de vidrio", de Eduardo Liendo. Lo hice para tener a la mano una edición menos manoseada que la que tengo, ya en trance de desarmarse. Me gusta Liendo, defiende una línea escritural que me es cara: la de la ironía y la sátira. Tradición que se remonta a Aristófanes, autores como Horacio o Cervantes, Swift y Sterne, la vasta literatura rusa y polaca. Es, quizás, una de las líneas más cercanas a la crítica en nuestra heredad, que debemos releer constantemente. En fin, Liendo propone en su obra mucho de este camino, y por eso suelo releerlo para buscar piso cuando me encuentro sin él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al comprar una reedición, suelo revisar el índice; si tiene alguna cronología o epílogo, también. Pero lo que más busco es alguna nota en donde el autor o los editores especifiquen algún agregado o modificación a los textos, alguna supresión. Luego, por último, leo el prólogo. En esta edición, del 2008, de Monte Ávila, me encuentro con que es la cuarta Reeimpresión, y que ha sido editada (con alguna modificación, creo), quince veces, la última, en 2003. El prólogo es de Alexis Márquez Rodríguez. De este prólogo, es de lo que me gustaría realmente hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienzo celebrando a Márquez, que muy bien dice que Liendo es un escritor con suerte, pues nunca ha tenido mayores problemas para editar y menos para reeditar. Sus libros son muy leídos y eso es todo un logro en el mapa narrativo venezolano. Pero entonces, nos encontramos con estas palabras: "Desde muy joven Liendo se ubicó ideológicamente en sectores radicales, que buscan una transformación auténticamente revolucionaria de la sociedad, capaz de corregir las injusticias, con demasiada frecuencia verdaderas iniquidades de todo sistema social basado en las desigualdades clasistas y en la explotación de unos hombres por otros". Posteriormente, Márquez no habla de sus incursiones en la guerrilla en los sesenta, " con miras a la instauración de un sistema socialista". Luego, Liendo cae preso, es llevado a juicio, y exiliado. Vive en Suiza, Holanda, Checoslovaquia, y realiza estudios en la Unión Soviética de Psicología. Desde su regreso al país, trabajó en la Biblioteca Nacional.Márquez continúa su prólogo, siempre haciendo énfasis en las virtudes revolucionarias de Liendo, aunadas a las estéticas, para justificar su triunfo como escritor. Es así como se explica su vena satírica: Liendo es un hombre de izquierdas. Nos dice Márquez: "No hace falta apelar a complicadas teorías y a otros instrumentos del análisis psicológico, para inferir que en el caso de Liendo se ha producido una especie de sustitución de los procedimientos y de las armas de lucha. El antiguo combatiente, derrotado en el alba misma de su primera salida, persiste en su convencimiento de que es necesario luchar por una radical transformación de la sociedad. Más la realidad histórica le impone un cambio en los métodos y en los instrumentos de la lucha. Para el escritor, dijo alguna vez, escribir es una manera de combatir". Nuestro prologuista continúa hablando y nos señala la denuncia social de la obra de Liendo, la de la desigualdad clasista y la explotación de unos hombres por otros. Ya hacia el final, nos encontramos con una sorpresa que se nos va revelando palabra a palabra: Márquez nos está hablando de un hombre de algo más de cuarenta años de edad, con tres libros publicados y le augura un futuro promisorio. La fecha de este prólogo es de 1985.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desconozco si Liendo alentó la publicación de este prólogo, pero mi lectura hace del texto de Márquez una suerte de burla del lector contemporáneo. Liendo, luego del año 1985, ha publicado seis novelas más y dos libros de relatos. Es un autor que no simpatiza con el régimen actual, editor de esta obra. El prólogo de Márquez, de raingambre marxista leninista (recuerdo aun la ingenua carta de Márquez a Fernánde Retamar, recopilada en "Cartas en la batalla", libro editado por Alfa), es un texto totalmente fuera de contexto y que no genera aportes sustanciales a la lectura de la obra de Liendo, mírese por donde se mire. Este libro suele ser lectura de bachillerato: ¿es interesante que un adolescente lea este prólogo desactualizado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensamos que solo la coleccion Milenio Libre de Monte Ávila era de carácter peligrosa. Veo que no es así. La propuesta de lectura de la obra de un autor, casi 40 años después de publicado ese texto, cambia. Hacer énfasis en las virtudes revolucionarias de Liendo, cuando el contexto sociopolítico actual es definitivamente diferente, es una vulgar manipulación del lector y debe denunciarse. Es una de las más insanas costumbres del mundo editorial del siglo XX. Cuando escribí mi tesis de licenciatura sobre W.H.Auden, encontré en mis lecturas editores que, con más de treinta años de distancia, todavía exaltaban al Auden inglés, de línea marxista y freudiana, en detrimento del Auden desde los años cuarenta: conservador y cristiano. Todo, fuera de contexto y sin considerar la obra posterior del mismo. Lo mismo veo con Liendo: el afán fanático en exaltar la vida y la visión de un hombre en un momento, descartando cualquier otro cambio u aporte en años subsiguientes. Me pregunto si es así como debemos leer a Victoria de Stefano, Antonieta Madrid o, quien ha sido manipulado de la misma manera que Liendo: Mario Vargas Llosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La obra de Liendo se ha estado reeditando por la editorial Alfaguara.Recomiendo cualquiera de sus obras, en especial "El último fantasma", en donde marca clara distancia con la figura de Vladimir Lenin. Lean "El mago de la cara de vidrio", pero sáltense el prólogo. La obra de Liendo sigue con nosotros, plena de sátira y denuncia. Esa denuncia continúa hoy, en y a este gobierno, no se quedó en 1985. Aunque algunos quisieran que así fuera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-8989768656014369494?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/8989768656014369494/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/06/sobre-el-mago-de-la-cara-de-vidrio-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8989768656014369494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8989768656014369494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/06/sobre-el-mago-de-la-cara-de-vidrio-de.html' title='Sobre &quot;El mago de la cara de vidrio&quot;, de Eduardo Liendo. Un prólogo de Alexis Márquez Rodríguez'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-8322976906945287463</id><published>2011-05-29T16:57:00.001-07:00</published><updated>2011-05-29T16:57:36.948-07:00</updated><title type='text'>El Buscón: la plaza en donde encontrarnos. (Palabras de presentación a "Las palabras de El Buscón")</title><content type='html'>a Walter Rodríguez y a Javier Marichal, maestros libreros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera comenzar contando dos lecturas: la primera, de Umberto Eco y Jean- Claude Carriére, contenida en Nadie acabará con los libros; la segunda, con la que terminaré,  de Augusto Monterroso, titulada Cómo me deshice de quinientos libros. En estos tiempos bárbaros, en donde un control de cambio nos impide traer los libros que necesitamos, en donde imprimimos sólo si hay papel y en donde cierran librerías a diestra y a siniestra, celebrar los libros como los celebran Eco y Carriere, podría parecer una ironía. Pero en Venezuela, celebrarlos es una forma de resistencia, un ejercicio de ciudadanía que nos aleja de las lecciones no aprendidas en el siglo XX por un grupo de aventureros del poder. En el libro de Eco y Carriere, hay un recorrido por la historia de la literatura, de los libros, de las bibliotecas que en el mundo han sido, llenos de reflexiones y anécdotas pertinentes alrededor de ello. Nos llenamos al leerlo de certezas, pero a la vez, de temores. Ninguno de los dos intelectuales menciona con demasía al librero en esta historia del devenir humano, más considerando que son coleccionistas reconocidos de libros. Aparece, sí, pero privan los editores, los transcriptores, los autores por supuesto, por encima de la labor del librero. Y ya eso me llena de pesadumbres. Eco nos da una frase central: El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez se ha inventado, no se puede hacer nada mejor. El libro ha superado la prueba del tiempo…Quizá evolucionen sus componentes, quizás sus páginas dejen de ser de papel, pero seguirá siendo lo que es. Ante estas palabras, uno podría sentirse tranquilo. Pero la historia nos enseña que ese futuro no lo determinamos nosotros: no sabemos cuándo podrá truncarse por milenios o algunos años, como ha ocurrido en épocas oscuras de la humanidad. Estar atentos, alertas, advertir esto, es la labor de los libreros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta labor, El Buscón ha logrado un lugar central entre las librerías en Caracas. Tomando como herencia el legado de la Librería Monte Ávila, fundada por Katyna Henríquez, actual gerente y socia de El Buscón, y también de las hermanas Pardo en la librería Soberbia,  los autores, los editores, el pensamiento, en fin, venezolano, ha tenido un lugar en donde respirar, sentirse a sus anchas, no dejar nunca de sembrar el sentido crítico en cada lector y escucha de esas palabras. Eugenio Montejo, Rafael Cadenas y tantos intelectuales venezolanos hicieron y han hecho de nuestra librería su casa, y han hecho de sus espacios, el lugar privilegiado para presentar un libro ante el mundo. Como libreros, hemos estado siempre abiertos a su llegada.  Las librerías son la plaza en donde encontrarse. El lugar del té y el vino. El espacio del diálogo y la amistad. El espacio de una librería, en estos tiempos modernos, debe seguir el dictado de Montejo: si la poesía es la última religión que nos queda, la librería debe ser uno de sus templos. Toda librería, siguiendo a Mallarmé, es un libro que contiene otros muchos hasta abarcar el mundo. En este tránsito, reclamo para el librero no otra labor sino la de Virgilio en la Comedia: mostrar el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sociedad sin libreros es una sociedad sin ley. Hablo de la antigua ley de los hombres, la de la Ruta de las especies, la de los desiertos de Arabia, la de los barcos de Crusoe, Melville y Stevenson, la de los intercambios, trueques, comercios e intercambios: la de los tránsitos. El Buscón es uno de esos espacios y este libro que leeremos a partir de hoy evidencia ese andar perenne en donde el dialogo, cada día menor en nuestra sociedad, persiste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierro con la segunda historia, la de Monterroso. Quiere, nos dice, vender quinientos libros, pues encontró que ya no lo interesaban: por sobreabundancia, por la ignorancia que muestran esos libros, por fastidio. Pero no quiere donarlos a bibliotecas, quiere que sus amigos se los lleven, que los compren individuos, no que terminen en cajones. Dentro de los libros que está dispuesto a desprenderse, estos son algunos: política (en el mal sentido de la palabra, toda vez que no tiene otro): 50; teorías del ritmo (para que la señora no se embarace): 6; erotismo ½ (conservé las ilustraciones del único que tenía), métodos para dejar de beber: 19; literatura hispanoamericana: 86. Y así. Evidentemente, Monterroso no buscó a un librero para que lo ayudara a venderlos. Seguramente en el Buscón lo habríamos ayudado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-8322976906945287463?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/8322976906945287463/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/05/el-buscon-la-plaza-en-donde.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8322976906945287463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8322976906945287463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/05/el-buscon-la-plaza-en-donde.html' title='El Buscón: la plaza en donde encontrarnos. (Palabras de presentación a &quot;Las palabras de El Buscón&quot;)'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-6242459347032398116</id><published>2011-04-30T10:14:00.000-07:00</published><updated>2011-04-30T10:15:21.638-07:00</updated><title type='text'>Gonzalo Rojas. Un recuerdo personal de los noventa</title><content type='html'>Los años noventa son años poco comentados ultimamente. Pareciera que a partir de las asonadas golpistas del 92, y luego la victoria de Hugo Chavez hacia finales de la década, todo se hubiera evaporado. Para 1990 yo tenía 14 años, es decir, es MI década, la de mi adolescencia alucinada, intensa, pero también muy fructífera. En esos años, vino el segundo gobierno de Caldera (que dios lo guarde en el infierno) y un evento de magnitudes escalofriantes: la quiebra y crisis de los bancos. Los ochenta tuvieron su viernes negro, la primera década del siglo XXI su paro petrolero, los noventeros tuvimos nuestros bancos hechos trizas. Para cuando tenía 18 años, entendí que vivía en un país casi extraterrestre. Los años en mi infancia en Jamaica me marcaron sólidamente, y volver a entender este zafarrancho, me costó mucho. Sobrevivimos. Y tuvimos con nosotros a R.E.M, a Nirvana, a Red Hot Chilli Pepers, el asomo de Radio Head. Con poco, soportamos. Los noventa fueron la confirmación para nuestros padres de que ahora sí, sí de verdad, el país se había jodido, tocado fondo, hecho pupú. El auge de los institutos Tecnológicos como salida para el estudio, en especial para los que tuvimos un bachillerato de pacotilla, se convirtió en una opción salvadora. Soy Técnico Superior Universitario en Administración Industrial. Hice una tesis sobre Estaciones de Gas Natural para vehículos. Tengo más todavía: mis hermanos también fueron TSU; el mayor continuó la senda del Turismo en Margarita, el menor rompió caminos como yo. Los noventa, para mí, fueron juventud católica, viajes cada 15 días a los Valles del Tuy a casa de mi padre, trabajar desde adolescente, ver a mi madre con dos trabajos, ver la llegada plena del DVD y recorrer la señal de Televen, a ver qué había. Grabar música de la radio en cassettes (la Radio vivió el gran momento de su historia en Venezuela), comprar, por fidelidad, acetatos de Heavy Metal en Don Disco, aprender a fumar, enamorarme furiosamente cada mes de una mujer distinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también fue la profundización de la lectura en la biblioteca de mi padre. En Cúa, donde vivía papá, no había mucho que hacer. Con el tiempo, andar en bicicleta se convirtió en un fastidio, y mi prioridad fue leer en las noches y ver películas en VHS (todavía existía con plenitud) todo el día. 4 y 5 películas por día. Por eso, mi formación cinematográfica es por Beta Max y VHS, no por salas de Cine. Frecuenté mucho la literatura latinoamericana, buscando un lugar donde respirar. Lo encontré en los Periolibros, una iniciativa única del Grupo de Diarios de América y en la columnas de Ibsen Martínez y José Ignacio Cabrujas. Marcas de mi escritura las tomé de Paz (utilización de los dos puntos:), el punto y coma de Bioy (amargamente desaparecido en el siglo XXI), otros. En casa de Gaby Henríquez, una amiga, leí decenas de obras editadas por Salvat en una cartulina que dejaba mucho que desear. Pero eran muy buenas obras y su generosidad, inmensa. Sí, también fue época de Mario Benedetti, de Rayuela, de Pablo Milanés, de vez en cuando, pero ante todo, Joan Manuel Serrat.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los noventa trabajé en la Cantv de Concresa y del Hatillo, y ganaba bien, y entonces pude empezar a comprarme cuanto libro existía. Quise ser poeta y ensayista, y Monte Ávila me brindó todo, a bajos precios, y de altísima calidad. Me hice asiduo a la librería del Ateneo, a Ludens y a la librería del FCE en Plaza Venezuela. Cobraba, pasaba por ahí, compraba un par de libros, seguía al Ateneo, compraba dos más, me metía en el cine, me tomaba una cerveza, de vuelta a casa. Cada quincena lo mismo. Entraba a todos los museos, los devoraba, regresaba a casa. Ser cajero de Cantv me permitía darle la mayor parte de mi sueldo a mi madre y darme los mayores gustos a mí mismo. Ser cajero. Cómo han cambiado las cosas. Con Simón, mi hermano menor, alquilaba películas cerca de casa (sí, se alquilaban) e íbamos a Don Disco y a AM Musical, en Chacaíto, a comprar cuanto acetato de Metallica, Iron Maiden,The Cure, el U2 de Rattle &amp; Hum, etc, consiguiéramos.Los noventa fueron Soda Stéreo, claro que sí, y Fito, y Charlie. Y ese evento legendario que ha caído en el olvido y merece una crónica mayor: el Festival Iberoamericano de Rock, con sus miles de jubilados adolescentes hediondos a marihuana y perro mojado, pues llovió y llovió mucho. Una de las imágenes mayores de esa década para mi: ver a cientos y cientos de muchachos y muchachas bajar de los Naranjos y avanzar caminando por el Bulevar del Cafetal, con los ojos hinchados de felicidad, como solo de adolescentes podemos serlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, mientras empezaba una licenciatura en Recursos Materiales y Financieros en la Universidad Simón Rodríguez, interpretaba todo lo que decía el profesor en términos literarios y me di cuenta que debía tomar una decisión. Decidí dejar el trabajo; presenté en la UCV para estudiar Letras.....y no quedé. Tenía 20 años y no sabía ahora qué carajo hacer.Pero había esperanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los noventa, fueron para muchos de nosotros la continuidad de una política cultural acertada. El año se dividía en el Festival Internacional de Teatro, la Feria del Libro en Plaza Venezuela, la Semana Internacional de la Poesía, los Festivales de Cine en el Ateneo y la Cinemateca. Había para todo el año, a bajos precios, gratis y con la oportunidad de poderlo pagar si ahorrabas un poco. Era feliz en los noventa, con sus desastres, era feliz. Fue en la Semana Internacional de la Poesía que conocí a Gonzalo Rojas. Cambié. Nunca he escuchado a alguien leer poesía como lo hacía ese viejito enano y chileno. El poder de su voz, que nacía de su condición de asmático, era impresionante. Hacía delirar a las mujeres. Casi le lanzaban pantaletas. Era un héroe. Recuerdo todo de sus apariciones en esa Semana. Su comentarios sobre Pablo de Rockha, Pablo Neruda, su célebre cuento de Huidobro recitando latín, sus años en Alemania Oriental, su amistad con Paz y Montejo. Rojas me enseñó a respirar al escribir, a no tenerlo miedo al intercambio de fluidos entre eso que llamamos alta cultura y baja cultura. Recuerdo una historia suya: estaba en Madrid en un recital y el lugar estaba lleno de Punks. Pero Punks serios. Casi ingleses. Lo idolatraban. Y eso viejito conversó, se llenó de risas, cantó con los Punks. No tenía miedo de los retos culturales, no se amilanaba por nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los noventa fueron buenos años. Al final de la década, comenzó realmente nuestra debacle, quizá por eso no puedo dejar de pensar en ellos como los años de entreguerra europeos, versión criolla. Los ochenta y los noventa: la luminosa decadencia de un país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de Gonzalo Rojas, me dije, ahora sí, ahora sí, voy a ser el gran super poeta de la historia. Presenté en Letras otra vez y quedé. Puedo jurar que cuando vi la nota en la cartelera de la Facultad, escuché la Quinta de Beethoven. O la Novena. O las dos juntas. En fin, era Beethoven. Dejé el trabajo y empecé a trabajar en una Farmacia. Luego, fui librero en la Librería del Ateneo con Iván NIño, Juan Pablo Mojica, Federico Pérez, el gran Guillermo. Recuerdo haber visto a Cayayo comprando discos de Putumayo, a Salvador Garmendia presentando un libro con esa voz maravillosa, tanto, tanto, tanto. Seguía siendo feliz. El año que trabajé en el Ateneo, estudiando Letras, con menos de 25 años, fue mi París particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muerte de ese hermoso viejo, me hace sentir que ese mundo ahora sí de verdad se clausuró. Hace años vendí decenas de mis libros de poesía en una crisis de escritura, pero siempre que lo releía compraba otro, y luego otro. Solamente Rojas me reconciliaba con el ritmo universal, con Eros, con la creatividad. Era como beber el mejor de los vinos. Lamento mucho su muerte, pues con él muere, ahora sí, toda una etapa mayor de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La buscaré en sus poemas. La buscaré en el iluso intento de tratar de escribir cada vez mejor, bien por lo menos, y que Beethoven suene, siempre, cada vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gonzalo Rojas vivió en Venezuela, en la Venezuela que este gobierno deplora y escupe. Una Venezuela democrática, llena de miles de defectos, pero en donde todos podían venir: toda la izquierda latinomericana pasó por aquí, tuvieron trabajo y casa, y amigos. También la derecha. Me gusta recordar que en los noventa todavía éramos gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gonzalo Rojas se fue. Ya lo extraño tanto como a mi década. Adiós viejo. Gracias por enseñarme a mandar la Administración al carajo. Porque ahora soy profesor de Literatura, porque fui y soy librero, porque escribo. Gracias por tanto. Gracias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-6242459347032398116?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/6242459347032398116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/04/gonzalo-rojas-un-recuerdo-personal-de.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6242459347032398116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6242459347032398116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/04/gonzalo-rojas-un-recuerdo-personal-de.html' title='Gonzalo Rojas. Un recuerdo personal de los noventa'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-5368498513623423315</id><published>2011-03-27T09:19:00.000-07:00</published><updated>2011-03-27T09:20:25.855-07:00</updated><title type='text'>Jornada tercera. 23 de marzo de 2011</title><content type='html'>Llegué a las 8 al Paraninfo. Juan Cristóbal se alegró, pues sospechaba que la mesa en donde estaría no tendría mayor público. Era sobre Literatura y Política. Efectivamente, al comenzar, no abundaba (pero luego las cosas cambiarían: un asunto de puntualidad criolla, tráfico y lejanía contribuyeron a que no llegara la gente a tiempo). Un par de muchachos de sociología de la UCAB leyeron un trabajo en ciernes sobre la idea de Nación y Literatura y su elemento inconcluso. Juan Carlos Araque, segundo en el orden de lectura, no llegaba. Leyó entonces Juan Criistóbal. Me pareció muy importante su ponencia, alrededor de "Gallegos espectral". Cómo la figura de Gallegos, en estos tiempos, ha vuelto a surgir. La idea del intelectual como pastor de hombres, como salvador de la patria, ronda nuestra literatura, en especial nuestra narrativa más existosa en estos momentos, aquella de carácter histórico. Fue una ponencia demoledora. Luego, María Julio Cordero reflexionaría sobre su padre y cómo su obra se vio relegada entre las roscas culturales de la IV República. Su meditación alrededor de pueblo y ciudadanía crítica, fue impactante. Al final, Araque llegaría. Venía directo desde Barquisimeto para leer su ponencia, había salido la noche anterior. Toda una lección para algunos caraqueños y su pequeño desprecio a estas Jornadas. La ponencia de Araque era sobre el Testimonio en la literatura, en la figura de tres autoras venezolanas de los setentas: De Stéfano, Madrid, Zago. Mostró cómo la década del fracaso de la guerrilla, del pensamiento sobre ese fracaso se hace cada vez más, mostrando sus costuras en cuanto a una posibilidad de cura, lo cual se manifiesta en el revanchismo de quienes están en el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 10, escuchamos la mesa sobre Narrativa y Espacio Urbano II. Santaella, Rodrigo Blanco, fueron los interpelados en estas ponencias desde posiciones interesantes. Luego, escucharíamos una lectura,  sobre el testimonio en la literatura presidiaria de los años setenta. Toda una reflexión, en donde la métafora del país como cárcel es escalofriante, pero no menos cierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Almorcé con Enza García Arreaza y José Manuel Guilarte, luego de caminar mucho por la Universidad. Pude conocer a Moreno Villamediana y conversar con gente valiosa. Fue muy esperanzador vivir unos días en donde en cada esquina te encontrabas con alguien con quien intercambiar experiencias, conocimientos, alegría, dudas, terror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la tarde, nos encaminamos hacia la Conferencia Plenaria sobre Narrativa Contemporánea, la gran protagonista de las Jornadas. Carlos Pacheco, Arnaldo Valero y Gustavo Guerrero, invitado especial, leerían para nosotros. La conferencia de Pacheco nos llevó al Falke, como paradigma narrativo de la novela de esta década. Valero, nos llevó, quizás en un tiempo demasiado extenso de lectura, hacia la figura maravillosa de Juan Félix Sánchez. Guerrero nos cautivó con una conferencia llena de esperanzas para la literatura venezolana, sobria, bien escrita. Esperábamos conferencias semejantes a la de Guerrero definitivamente. Pienso que la Plenaria no apuntaba a trabajos personales sobre la literatura venezolana, sino a una interpretación de ella en la última década, o la anterior y la por venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 4 de la tarde, luego de mucho café, risas y cigarrillos, entramos nuevamente al Paraninfo para escuchar a Federico Vegas, Alberto Barrera Tyzska, Oscar Marcano, y Juan Carlos Méndez Guedez. Fue un conversatorio relajado, divertido, reflexivo. La nota más alta la alcanzó Méndez Guedez, al presentarnos su pesimismo sano. Que no creeamos en mesianismos literarios, en mini booms, en enchinchorramientos como escritores. No debemos nunca dejar de trabajar, más allá de los vaivenes del mercado. Hubo un debate interesante en Vegas y Barerra. El primero (recordamos al Gallegos espectral de la mañana), anunció que el escritor es el verdadera salvador de la patria. Que sus mayores influencias eran Reverón, Villanueva y Gallegos. Algo que no invita a reflexionar hasta el hueso. Son todos figuras de antes de 1958, es decir, antes de la democracia. ¿ No concibe todavía la literatura venezolana patrones, imaginarios, más allá de la huella modernizadora (1935-1955) y la revolucionaria (60s)? Es curioso cómo un período como lo fue la democracia entre 1958 y 1978 no se considera un paradigma. El período de la historia en donde realmente se gestó una idea de ciudadanía, de democracia en Venezuela, merece una nueva mirada, sin ingenuidades de derechas e izquierdas centradas en sus absurdos más degradantes. Vegas fue encantador, como suele serlo, y supo llevar sus intervenciones. Es un gran escritor y un gran amigo a quien admiramos, que sabemos se abrirá a nuevas esferas. Barrera, amablemente, lo llevó a hacer tablas con él, a partir de un escepticismo sano, crítico, quebrantador de espectativas. Me hubiera gustado contar con la presencia de Israel Centeno en esa mesa; creo, sin temor a equivocarme, que hizo muchísima falta. Fue un conversatorio respetuoso, entre amigos, que escriben distinto, piensan distinta a la literatura, pero son capaces de establecer un debate sin matarse. Un ejemplo a seguir (pero faltó más sangre).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Jornadas finalizaron con un brindis, planes futuros, debates entre copas, críticas, abrazos, cansancio. Es quizás una experiencia sin igual en nuestro mapa literario, que nos llevará, si nos organizamos y vencemos los egoísmos, a presentarnos críticamente y como "marca" (aunque no guste esta palabra) ante el mundo, como lo hacen argentinos, mexicanos, colombianos y españoles sin ningún complejo. Hay que mostrarse y hacerlo valerosamente, trabajar y seguir trabajando por unas próximas Jornadas en 2013. Quizás, un nuevo premio Herralde esté entre nosotros, o un Alfaguara, o una tendencia rica en cuanto a crítica del teatro o una revaloración del ensayo. Un lugar donde las alegorías nacionales sean sobre un futuro posible, una ciudadanía lectora y crítica a partir del lenguaje. Una clausura del siglo XIX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a todo el equipo de la Simón Bolívar, en especial a Carmen Victoria Vivas, que se entregó en cuerpo y alma a estas Jornadas. A ella y a todos, salud y literatura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-5368498513623423315?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/5368498513623423315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/03/jornada-tercera-23-de-marzo-de-2011.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5368498513623423315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5368498513623423315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/03/jornada-tercera-23-de-marzo-de-2011.html' title='Jornada tercera. 23 de marzo de 2011'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-2909221492128307623</id><published>2011-03-27T08:20:00.000-07:00</published><updated>2011-03-27T08:22:11.651-07:00</updated><title type='text'>Jornada segunda. Sartenejas, 22 de marzo de 2011</title><content type='html'>Subí a la Simón muy temprano, pues quería llegar a algunas de las mesas. Hotel California y Highway to hell me acompañaron; no en el ipod, en el autobús. Nuestro chofer era roquero, y eso nos dio claves, intuiciones, de lo que podría significar este día. Llegué al Paraninfo y escuché la ponencia de Vicente Lecuna. No abundaron los profesores de la UCV en las Jornadas. Lecuna, Kozak,Juan Cristóbal Castro, yo.Castillo Zapata. Ni sombra del departamento de Latinoamericana y Venezolana. Los infatigables del Instituto de Investigaciones sí estuvieron: Rebeca Pineda, Morenza, Sandoval, incluso alumnos de la Maestría en Venezolana. La ponencia de Vicente fue aleccionadora. Su análisis de las dos últimas obras de Barrera Tyzska fue interesante sobremanera. Su acercamiento a la alegoría nacional e individual en esas obras nos hizo empezar a hilar una temática que sería importante en todo el tiempo de las Jornadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al finalizar, corrí a EGE a escuchar a Violeta Rojo. Era tarde. Ya habían leído sus ponencias ella y los demás (no hubo problemas de tiempo, cosa extraña) y ya estaban en las preguntas. La sala tenía gente. Alumnos y profesores de Barquisimeto, Coro, Maracaibo, Mérida, Cumaná hicieron presencia en cada una de las actividades. Por el contrario, la ausencia de los alumnos de las Escuelas de Letras de Caracas fue masiva. Pocas caras conocidas. Una verdadera lástima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 10 debía moderar una mesa: Narrativa Venezolana: lecturas y perspectivas II. La sala que teníamos estipulada no pudimos usarla, y bajo la dirección de Mariana Libertad Suárez caminamos hasta Comunicación. Allá, muy cerca de Editorial Equinoccio, conversamos y escuchamos a los ponentes. Steven Bermúdez, de LUZ, Michelle Roche, de El Nacional y NYU, y Rossana Álvarez (nieta de Pepe Barroeta, como me dijo Gabriel Payares el día siguiente) leyeron sendas disertaciones sobre la escritura nacional, las figuras de Gallegos y Britto García, Meneses y Payares. Como final (pues una de las ponentes no llegó, aun no sabemos muy bien por qué, y es una lástima) Adriana Cabrera nos iluminó alrededor de las Digresiones en Liliana Lara, la gran escritura oriental. Las discusiones posteriores, fueron estimulantes.Juan Carlos Méndez Guedez, Rubi Guerra y Fedosy Santaella nos acompañaron. El último se tuvo que retirar y, además, la muchacha que faltó leía sobre sobre obra y nos dejó con ganas de escuchar esa ponencia. Pero los dos primeros fueron activos participantes. Debo resaltar esto: ningún invitado o escritor adoptó posturas de Divo. Todos estuvieron abiertos y con ganas de colaborar, intervenir, ayudar. Reflexionamos abundantemente sobre cómo las alegorías siguien haciendo presencia en las ponencias. Sobre el exilio exterior e interior en nuestra literatura y cómo esos caminos parecen ampliarse. Fue refrescante. No dejo de resaltar que la obra de Santaella tuvo en las Jornadas dos ponencias. Una obra interesante, fresca, renovadora, llena de un lenguaje poco usual y que tiene seguidores en todo el mapa nacional. Extrañé lecturas de la obra de Israel Centeno, de Juan Carlos Chirinos, de Gustavo Valle. Pero estoy seguro que ya vendrán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mediodía, tuvo a retirarme. Bajé a Caracas bajo la grata compañía y conversación de Rubi Guerra y Adriana Cabrera, su esposa. Gente maravillosa. Me encantó descubrir en Guerra una gran admiración por la obra de Shakespeare. Me comentó que entre los 12 y los 18 años leyó Hamlet por lo menos unas tres veces por año. Que luego, su acercamiento ha ido en aumento. Nadie sabe las influencias de los escritores. ¿Ahora sí podemos reconocer quizás, una de las vetas de la maestría de Guerra en sus cuentos, sus acercamientos a los personajes, a la historia y su tragedia?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la tarde, hubo polémicas. El día tenía a la poesía como protagonista, en sendas lecturas y reflexiones. Las conferencias plenarias sobre poesía contaron con Arturo Gutierrez Plaza, Joaquín Marta Sosa y Gina Saraceni. Marta Sosa marcó la polémica, al señalar, palabras más, palabras menos, que en Venezuela no hay poesía desde Tráfico y Guaire y señalando que la obra de Arraiz Lucca es muy importante, fundamental. Saraceni lo despachó haciendo un largo listado de nombres de poetas nacionales posteriores a esos grupos que han dejado una marca mayor en nuestra literatura, hasta hoy. Pero esto no quedó así. Los poetas que leerían luego, Luis Enrique Belmonte, Luis Moreno Villamediana, Jacqueline Goldberg, Pausides González (este último quizás no), dedicaron irónicamente sus lecturas a Marta Sosa. Todos, maestros. Todos, posteriores a Tráfico Y Guaire. Luego, poetas más jovenes: José Delpino, Adalber Salas, Santiago Acosta y otros finalizarían las Jornadas con sus lecturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo hacer un comentario personal. Creo que la figura de Arraiz Lucca levanta muchas, demasiadas ronchas. Es quizás el Gerente Cultural de línea más alta de nuestra historia contemporánea ( La GAN, Monte Ávila editores, el Cealup, la Fundación para la Cultura Urbana, son testimonio de ello). De eso no nos cabe dudas. Con respecto a su poesía, siento que muchas marcas la han signado en su acercamiento crítico: no es un hombre de izquierda, no formó parte de grupos posteriores de poetas, es miembro de familia de raingambre mantuana. De su obra, siempre rescato "Pesadumbre en Bridgetown". Editado por Pequeña Venecia y su cuerpo editor, de obra reconocida( Barreto, Strepponi, Pantin, López Ortega) es un poema largo con la huella de Eliot que anuncia muy bien el desastre que vendría sobre nosotros en la década de los noventa. De su obra anterior y posterior, deben hablar los especialistas, y yo no lo soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta segunda Jornada nos deja más preguntas: ¿Hablarían del proyecto de la Revista El Salmón?, ¿ Y de proyectos y poetas del interior del país, en donde se gesta un movimiento de altura y entusiasmante?, ¿ Se reflexionaría cómo la poesía pasó, luego de estar en el pedestal mayor, a un segundo lugar con el mini boom de la narrativa en esta década?, ¿ dentro de las diferentes mesas, dejando aparte la Conferencia Plenaria con que se inauguraron las Jornadas, se hablaría en algún momento de ediciones nacionales o internacionales de poesía?¿ Números, estadísticas, cantidad de talleres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con estas preguntas, hacia el final de la tarde, luego de corregir, preparar algunas clases, descansar, lavábamos los platos pensando que ojalá no nos dedicáramos tanto a lavarnos las manos ante el reto mayor de acercarnos a nuestra literatura, analizarla y difundirla. Estas Jornadas, seguían anunciando esperanzas. Los Rolling Stones me ayudaron a cerrar el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a los dioses, todavía quedaba el último día de las mismas: el de la mañana siguiente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-2909221492128307623?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/2909221492128307623/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/03/jornada-segunda-sartenejas-22-de-marzo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2909221492128307623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2909221492128307623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/03/jornada-segunda-sartenejas-22-de-marzo.html' title='Jornada segunda. Sartenejas, 22 de marzo de 2011'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-1909246066113172263</id><published>2011-03-27T08:19:00.000-07:00</published><updated>2011-03-27T08:20:07.942-07:00</updated><title type='text'>Jornada primera. Sartenejas, 21 de marzo de 2011</title><content type='html'>esposa me dejó en la Libertador, a la altura de Chacaíto y bajé. Tomaría el autobús de la Universidad en la esquina del Mac Donald. Mientras caminaba, recordé con cariño los dos trimestres en que dicté clases en la Simón Bolívar y lo buena que fue la experiencia. Al llegar a la esquina, la cola era larga. Encendí un cigarrillo. Llegaría tarde. No tuve presente el orden de las horas allá arriba (por bloques numéricos establecidos) y dos autobuses llegaron para llevarse la carga. En un santiamén, llegué a Sartenejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crucé la calle de los ingleses, colindando con la Biblioteca, hacia el Rectorado. Ya Gisela Kozak me había confirmado que era ahí la primera Conferencia Plenaria, en donde ella leería. La vista del paisaje me alegró, y ya en la entrada, saludaba a mucha gente. El aire respiraba emoción, expectativa. Saludé a Vicente Lecuna, quien me presentó a Miguel Gomes y abracé a Juan Carlos Méndez Guedez, con quien me comunico abundamentemente por el Facebook. Miguel, buen scholar, llevaba traje y corbata. Juan Carlos, mucho más informal. Vicente, ni se diga. Tres formas de pensar, escribir y abordar la literatura intercambiaban comentarios jocosos. Ojalá fuera así el ambiente de toda esta Jornada: tolerancia, respeto, búsqueda de conocimiento y difusión del mismo. A los minutos, llegó Gisela, engalanada con una hermosa falda, linda. Más abrazos. Cigarrillos, ganas de café, adrenalina en los ojos de los organizadores, en especial de Carmen Victoria Vivas. Nos encomiaron a entrar al Paraninfo. Todo iba a comenzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conferencia plenaria la dictarían Luis Miguel Isava, Gisela Kozak, Miguel Gomes, y Carlos Sandoval. En ella se vivieron momentos dulces y feroces. Luis Miguel dictó una cátedra sobre poesía. Desde hace mucho tiempo dejó de ser un crítico y pasó a ser un filósofo del lenguaje. Gisela cambió el ambiente y polemizó, señalando nombres, carencias, fisuras, logros, aciertos de la literatura venezolana y sus protagonistas, desde las gestiones culturales de los noventas hasta el día de hoy. Rió y repartió carcajadas y silencios entre el público. Ya la candela estaba iniciada. Las conferencias de Miguel Gomes y Carlos Sandoval continuaron el hilo de Gisela. Gomes, quien nos tiene acostumbrados a la rigurosidad académica más alta, centró su conferencia alrededor de las alegorías nacionales, haciendo una profunda crítica. Sandoval, criticó la ausencia del teatro y del ensayo en las discusiones de las Jornadas, así como en la mesa en donde se encontraba en ese momento. Habló de 17 antologías de cuentos en menos de 10 años en el país; de la industria editorial, de los triunfos de algunos y los fracasos de otros. Luego, el ciclo de preguntas fue pequeño; además, había que almorzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subí, junto con muchos más, a la Casa del Profesor, para acompañar a Violeta Rojo y Miguel Gomes, con quien pude conversar bastante en el camino. Almorzamos en una misma mesa Laura Febres, Violeta, Leopoldo Plaz y yo. Al lado, los conferencistas de la mañana y los organizadores. Las charlas giraban sobre los libros escritos, las esperanzas y desilusiones de una literatura llena de mucho que dar. La subida hacia la Casa del profesor es larga y no apta para fumadores. Al bajar, nos dispersamos entre las diferentes mesas y ponencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por gestarse las Jornadas en fechas de clases, no se pudo organizar todo en un solo edificio. Las Jornadas fueron hechas para zapatos de goma y patinetas: fue mucho lo que había que caminar. Con el mejor espíritu, la mayoría de los asistentes se plegó a ello, y así abordó, cual hijos de Gina Saraceni, magna maratonista, cada camino hacia los diferentes edificios. Hubo problemas logísticos: orden de lecturas, coincidencias entre mesas a moderar y mesas en donde leer (mi caso), pero nada grave que llevara a una hecatombre. Las Jornadas marcharon. Ese día, se leyó sobre Lydda Franco Farías, sobre Ednodio Quintero, Miguel Gomes, Balza, Rock y literatura, Lucas García, el delincuente, la cultura popular, la literatura y las nuevas tecnologías. Inteligentemente, los organizadores colocaron las mesas sobre los temas más modernos el primer día. Ya eso nos daba una clave de qué podíamos esperar, en cuanto a apertura, de ellos. No pude asistir a las otras mesas, pues debía leer en una. Al llegar, estábamos un poco perdidos. Andrés Pérez Sepúlveda llegó para moderarla y avanzamos a la Sala en el piso 1 de EGE. Dayana Frayle nos habló del viaje simbólico, de la navegación, del autor desterrado de su pedestal en la red electrónica. "Literatura 2.0 en ela era electrónica", de Alejandro Pichitelli, fue un gran dato biográfico que anotamos. Ana María Velazquez nos habló del despojamiento de una máscara para asumir otra en el viajero, escritor de un yo ficcional en el doble espacio de una memoria y nos recordó que el viaje de la modernidad no lleva a ninguna parte: es el alma quien viaja, incluso en la red. Luego, leí mi ponencia, sobre los blogs literarios venezolanos. La presencia de Raquel Rivas en el público, ayudó a tener un buen intercambio alrededor de las ponencias leídas, aunado a un polémico, pero rico debate, entre Pérez Sepúlveda y José Sanchez Lecuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos contentos hacia el auditorio principal, a tomar café y comer galletas. En él, se presentaba la antología del cuento venezolano, "La vasta brevedad", editada por Alfaguara. Conversamos con Willy Mc Key, Juan Cristóbal Castro, José Manuel Guilarte y muchos más. Intercambiamos opiniones y juicios sobre las diversas mesas, y de ahí fuimos hacia el Paraninfo. La mesa alrededor de Carmen Vincenti y Judith Gerendas no fue muy llena. ¿desinterés por la literatura femenina?, ¿falta de educación de quienes estábamos presentes?, ¿por qué no fue Michelle Ascencio, quien aparecía en la programación del día en esa mesa plenaria?, ¿Y Victoria de Stefano y Ana Teresa Torres, las grandes ausentes de todas las Jornadas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar ellas, vino la mesa de los narradores. Tampoco estuvo muy llena. Se acumularon los horarios, se montaron unos sobre otros, habían retrasos. Pasadas las 6 de la tarde, ya muchos se retiraron, pues el servicio de autobuses tiene un horario tempranero. De todas maneras, el texto leído por Rubi Guerra (una joya), y las palabras de Lucas García, Héctor Torres y Rodrigo Blanco valieron la pena arriesgarnos a no poder bajar a Caracas y pernoctar en el frío paralizante de Sartenejas. Al final, sorteamos el inconveniente, gracias a Carmen Victoria, quien se ofreció, junto con Gina Saraceni, Eleonora y otros, a bajar a los presentes. Al hacerlo, me di cuenta que el último evento fue un gran homenaje a Rubi Guerra, quizás la figura de quien más esperamos en esta década por comenzar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-1909246066113172263?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/1909246066113172263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/03/jornada-primera-sartenejas-21-de-marzo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1909246066113172263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1909246066113172263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/03/jornada-primera-sartenejas-21-de-marzo.html' title='Jornada primera. Sartenejas, 21 de marzo de 2011'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-6054490426914889278</id><published>2011-03-27T08:17:00.001-07:00</published><updated>2011-03-27T08:17:47.843-07:00</updated><title type='text'>Breve manual para los bautizos de libros</title><content type='html'>- Como todo buen evento social venezolano, llegar puntual es una raya. Otórguese un tiempo prudencial de media hora después del tiempo marcado en la invitación para que no quedar como friebrúo o atorado (a menos que sea familiar directo o amigo muy cercano).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si va a un bautizo, por lo menos compre el libro. Sabe, al autor le interesa esencialmente eso, además de compartir con los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El compartir con los demás en un bautizo de libro, por parte del autor, es agotador. Debe firmar y firmar libros, sonreír ante las cámaras, ser amable. A veces se acuerdan de él y le llevan un vinito, pero en la mayoría de los casos, eso no sucede. A partir de lo anterior, se le exhorta a no joderlo mucho, pues tiene tanto estrés como el de unos novios el día de su boda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No abuse de su ignorancia con el vino. Primero, a menos que exista un sistema de aire acondicionado acorde, o se encuentre en el Ávila, Galipán o más arriba, beber vino tinto como si fuera cerveza es una soberana salvajada y un atentado contra su salud. Segundo, parecerá un cochino resoplando de sudor. Tercero, apele mejor al vino blanco, siempre y cuando esté frío, pues menos personas lo beben y eso asegura que no se quedará con las ganas de una copita más. Cuarto, en nuestros eventos no se beben vinos franceses ni del Vénetto, por ejemplo, así que su sabiduría vinícola es mejor reservársela para no pasar el ridículo con aquellos que sí saben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Debe existir un propedéutico para el presentador de libros. Primero, debe recordar que usted no es el protagonista, es el autor. Segundo, no debe, bajo ningún caso o sapiencia asumida, contar de qué trata el libro y menos, cuento por cuento, o poema por poema. Tercero, sea breve. La mayoría de las personas tienen calor, no están sentados, están rodeados por muchas personas sudando en el espacio y su resistencia en cuanto a atención y aguante físico, es baja. Sea piadoso: no se pase de 10 minutos, que ya es bastante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si tiene hambre, eso no lo autoriza a asaltar al mesonero del evento. Coma antes, así sea un Cocosette. No sea tan muerto de hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tómese fotos, pero no atropelle a cuando escritor reconocido abunde. Ellos también quieren disfrutar el evento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si lleva niños, tenga en cuenta que, al menos que sea un libro infantil, ese no es el público de la criatura. Por favor, no lo torture entre las nubes de cigarrillo, los gritos de la gente, los espacios cerrados.Eso sí, pida respeto para el espacio del niñ@, que no sea atosigado por todos los curiosos que quieren agarrarle los cachetes con los dedos grasientos de tequeños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Disfrute el evento: para eso fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si es un arrocero, por lo menos muestre educación y elegancia. Si se va a robar el libro, léalo y coméntelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nunca vaya a un bautizo a menos que realmente le interese. Eso se ve en la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si debe retirarse antes de que termine y no quiere continuar luego en una tasca la celebración, retírese en silencio y sin despedirse. Si lo hace, no podrá huir jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nunca, pero nunca, celebre a un autor si no lo ha leído. Y menos al que bautiza libro en ese momento. No sea descarado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si sabe que no disfrutará el evento, simplemente no asista. Gracias&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-6054490426914889278?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/6054490426914889278/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/03/breve-manual-para-los-bautizos-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6054490426914889278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6054490426914889278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/03/breve-manual-para-los-bautizos-de.html' title='Breve manual para los bautizos de libros'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-3244758255632289657</id><published>2011-03-25T06:11:00.000-07:00</published><updated>2011-03-25T06:12:37.061-07:00</updated><title type='text'>Sobre "Libro del aire", de Pausides González (con Notas del Facebook)</title><content type='html'>La colección Papiros de poesía es mi favorita de la editorial Equinoccio. Nombres como los de Natasha Tiniacos, Rafael Castillo Zapata, Luis Moreno Villamediana laten en ella y arrojan sus luces y sus sombras. Nombres como los de Camila Ríos Armas o Adalber Salas también abren caminos a las nuevas voces y dan su golpe de campana. El trabajo realizado por Gina Saraceni como directora de esta colección es encomiable y admirable. En un mundo editorial en donde la narrativa ha tomado el baluarte principal, por razones de mercado, de cantidad y, como no decirlo, de calidad, la poesía venezolana ha estado supeditada al exilio de la privacidad, del silencio. No me engaño, no creo que la poesía extrañe realmente ser el epicentro de la industria de los "agotados" venezolanos, esos que alcanzan 10 mil ejemplares vendidos y son considerados best sellers, pero la capacidad de ser dejada de lado por los grandes grupos editoriales es sorprendente. Fuera de la colección de Lumen que ha editado a Sánchez Peláez o José Ramón Medina (no menciono a Visor o Pre-textos), las editoriales con presencia en el país no consideran a la poesía "vendible". El eterno argumento de que la poesía no vende ha sido remachado tanto que no dejamos de considerarlo cierto hoy en día. Es una lástima.&lt;br /&gt;Dentro de la hermosa colección de Equinoccio, llama la atención la presencia en tierras norteamericanas de muchos de estos poetas, bien sea por una temporada o en una permanencia mayor. La poesía se llena de esa presencia de tierras del norte en "Providence", de Castillo Zapata, o en "Eme sin tilde", de Moreno Villamediana. En "Libro del aire", podemos encontrarlo también. El paisaje de Robert Frost y de Vladimir Nabokov surgiendo por todas partes, sirviendo de recipiente de sus versos.He leído varias veces el conjunto de poemas de González, y como librero, profesor universitario y devoto de la poesía no encuentro otra manera de abordarlo que el "no saber". Las notas de Fray Luis, de Keats, de Becquer, de Perse, Strand, Heaney, me van dando claves para seguir su lectura. Pensando en Borges, construyo las influencias que creo encontrar, sabiendo de antemano que probablemente esté equivocado. Pero me dan marcas de camino, visos, señales. Inserto en una tradición occidental, no oriental, González se acerca a la soledad dentro del paisaje y a la revelación, al "awareness" del que nos ha hablado Cadenas para compartir, café en mano, sus meditaciones de urbanización periférica americana:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya es natural en esta época&lt;br /&gt;que todo se desprenda allá afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada movimiento de las ramas&lt;br /&gt;trae hasta la ventana&lt;br /&gt;un revuelo en el fulgor&lt;br /&gt;que es familiar a la mirada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La poesía del "Libro del aire" está privada de lo urbano, de la ciudad. Su elemento de polis es mayor: la presencia del parque, de la naturaleza en los espacios de esa ciudad. Nos habla de aquello que la ciudad ha olvidado, y que como ciudadanos asumimos como lugar de paso y nunca de reposo. Quizás ese golpe de epifanía callada, limpia, de mañana fría con sol que aparece y enternece las calles, es lo que encuentro en la poesía de González.&lt;br /&gt;La huella de Montejo, la claridad, lentitud, el respirar pausado, y esa característica tan cara para el poesta mayor, el laconismo, saltan a los ojos a cada letra. Una huella que podemos encontrar en poetas contemporáneos de González como Luis Enrique Belmonte o Carmelo Chillida.Nos dice el poeta, en "Vástago":&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un solo vástago&lt;br /&gt;puede caber todo el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando sea una rama adulta&lt;br /&gt;tratará de vaciarse por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le soltará al silencio&lt;br /&gt;sus tramojos&lt;br /&gt;hasta dejarse caer&lt;br /&gt;hoja a hoja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en tierra&lt;br /&gt;se podrán oír todas las mañanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro del catálogo de Equinoccio, siento que este libro ha sido olvidado, no ha sido leído como debería.&lt;br /&gt;Los invito a hacerlo. No se arrepentirán.&lt;br /&gt;Me gustaYa no me gusta · · Compartir · Eliminar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    *&lt;br /&gt;    *&lt;br /&gt;      A La Rana Encantada, Carmen Victoria Vivas Lacour, Claudia Cavallin y otras 5 personas más les gusta esto.&lt;br /&gt;    *&lt;br /&gt;          o&lt;br /&gt;            José Manuel Guilarte ‎"Dentro del catálogo de Equinoccio, siento que este libro ha sido olvidado, no ha sido leído como debería." Quizás la fauna libresca de Caracas siente que lo poco urbano no es cool.&lt;br /&gt;            28 de junio de 2010 a las 10:29 · Me gustaYa no me gusta&lt;br /&gt;          o&lt;br /&gt;            Ricardo Ramírez Requena más que lo poco urbano, siento que hay representaciones de lo urbano que están prevaleciendo: el malandro, la violencia, etc&lt;br /&gt;            28 de junio de 2010 a las 10:32 · Me gustaYa no me gusta&lt;br /&gt;          o&lt;br /&gt;            José Manuel Guilarte Lo cual no es malo en sí mismo, sino la ausencia de lo precisamente poético: en el caso de Pausides, la capacidad de "pintar" lienzos de las hojas danzantes o de los restos de café en una taza rústica, donde se percibe el legado de un Wallace Stevens o un Robert Powell, es uno de los rasgos más sobresalientes del "Libro del aire". Excelente nota, Rick.&lt;br /&gt;            28 de junio de 2010 a las 10:42 · Me gustaYa no me gusta&lt;br /&gt;          o&lt;br /&gt;            Ricardo Ramírez Requena si, tienes razón, pienso que eso puede ser.Gracias mi pana&lt;br /&gt;            28 de junio de 2010 a las 10:47 · Me gustaYa no me gusta&lt;br /&gt;          o&lt;br /&gt;            Olivia Villoria Quijada Disculpen la intromisión pero quisiera verificar lo que les entendí. ¿Podría decirse que *la fauna libresca (...) siente que lo poco urbano no es cool*, no tanto por las *representaciones de lo urbano que están prevaleciendo* sino por la *ausencia de lo precisamente poético*, esto es, no tanto por lo que dicen los textos sino por la manera en que lo dicen?&lt;br /&gt;            28 de junio de 2010 a las 13:09 · Me gustaYa no me gusta&lt;br /&gt;          o&lt;br /&gt;            José Manuel Guilarte&lt;br /&gt;            Mi referencia a lo "poco urbano" es esencialmente literal: el contexto del libro es el paisaje bucólico de una universidad estadounidense donde el autor hizo su pasantía sabática. "Poco urbano" en cuanto a las pretensiones de la "fauna libr ...esca" pero igualmente citadino en tanto parque, ciudad aledaña, como resaltó Ricardo. En todo caso, tenemos poetas como el mismo Belmonte o Juan Calzadilla que han sabido nombrar "poéticamente" las lacras urbanas. Pausides, como dije antes, me parece un gran "pintor" de escenas campestres, y lo hace con pausa y elegancia, acorde con el aura de los bosques y sus espacios.Ver más&lt;br /&gt;            28 de junio de 2010 a las 13:49 · Me gustaYa no me gusta&lt;br /&gt;          o&lt;br /&gt;            Kira Kariakin Muy buena esta nota Ricardo y ciertamente Equinoccio tiene tesoros y está haciendo una labor encomiable para nuestra poesía.&lt;br /&gt;            28 de junio de 2010 a las 14:20 · Me gustaYa no me gusta&lt;br /&gt;          o&lt;br /&gt;            Carmen Victoria Vivas Lacour Estupenda nota. Me alegra mucho que recuerdes el trabajo que hizo Gina en esa colección y que compartas una lectura que despierta interés en los poemas de Pausides.&lt;br /&gt;            Hay que rebelarse ante esos olvidos. Mil gracias por ello,&lt;br /&gt;            28 de junio de 2010 a las 21:47 · Me gustaYa no me gusta&lt;br /&gt;    *&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-3244758255632289657?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/3244758255632289657/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/03/sobre-libro-del-aire-de-pausides.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3244758255632289657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3244758255632289657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/03/sobre-libro-del-aire-de-pausides.html' title='Sobre &quot;Libro del aire&quot;, de Pausides González (con Notas del Facebook)'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-3678216148790905637</id><published>2011-03-01T19:06:00.000-08:00</published><updated>2011-03-01T19:10:11.408-08:00</updated><title type='text'>Cantos de gallo en mi ciudad (Conferencia en el Celaup), 2010</title><content type='html'>Cuando salgo de mi casa cada mañana, tengo un privilegio de siglos. Del lado derecho, en la esquina queda la Sinagoga de Maripérez; más allá, la Mezquita. En la calle por donde bajo a la avenida y más allá, hay tres iglesias evangélicas (dentro de ellas cuento a la sede del PSUV) y al fondo, como paisaje para después del café, la iglesia de San Pedro. Vivo entre la Av. Libertador y Colón en el Golfo Triste. A la derecha hay un edificio en construcción. Antes, estaba ahí la Cigarrera Bigott; las casas que se construyeron alrededor eran para los trabajadores de la empresa. Casas de bonitos frentes, con zaguanes que mantiene la gente en la noche, cuando salen a tomar el fresco, pasear a los perros y a jugar Bagamon. Por donde vivo se escuchan gallos cantar de madrugada anunciando el alba, el pasado no deja de estar vivo, hay abastos de pueblo, una licorería pequeña en la esquina y hay casi un olor a campo, con el Ávila tan cerca de donde estamos. Luego de bajar la calle, el mundo cambia radicalmente. Nos encontramos de golpe y porrazo con el Abra Solar, de Alejandro Otero. Lo acompaña Fisicromías de Cruz Diez y la Fuente, y el edificio de la Polar. Damos de golpe con la modernidad y recordamos que el teleférico está cerca, con el Humboldt, magna obra de Sanabria coronándolo. Recordamos que el edificio del Seniat, ese por el que quitaron la bomba de la esquina, era la Torre Capriles. Que el reloj de la Previsora ya no da la hora, y que la entrada de la UCV, símbolo sinequanon de una Caracas soñada, no es transitable a pie a partir de las 6 y media de la tarde, pues roban más que en el Bosque de Sherwood. Los 10 minutos desde la sala de profesores de la Escuela de Letras hasta a mi casa a pie, se convierten en 35 que incluyen una transferencia en el Metro. Vengo desde lo antiguo y lleno de pasado, plenamente vivo, hasta lo moderno que se diluye cada año en una postal que nos llena de nostalgia. Algo se quebró en la modernidad caraqueña, algo más allá de la tradición de la demolición de la que hablaba Cabrujas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caracas se despide cada 20 años. Desde Arístides Rojas, hay alguien que se despide de la ciudad. Lo hacen Lucas Manzano, Aquiles Nazoa, Carlos Eduardo Misle (el célebre Caremis), Enrique Bernardo Núñez, Alfredo Cortina, Marissa Vannini, entre tantos. Como Troya,  nuestra ciudad es varias ciudades superpuestas, a las que les cuenta reconocerse entre sí. Figuras de generaciones diferentes como Mariano Picón Salas y Salvador Garmendia se lamentaban, en sendos artículos de 1965, de cómo la ciudad ya había fracasado. Garmendia ponía su fe en el proyecto del Boulevard de Sabana Grande, para salvar el alma de la ciudad. El Boulevard vino, se fue, y ahora intenta revivirlo, para todo menos la bohemia, lamentablemente. Y después de este último proyecto de hacer amable a la ciudad, ¿qué nos queda? La zona de la los Museos, hoy también perdida.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento que para entender el hecho urbano en nuestra literatura, hay que pensar en la ciudad como un espacio privilegiado para la melancolía. Desde los lamentos adolescentes de María Eugenia Alonso, el hastío de José Antonio Ramos Sucre, el ánimo fantasmal de Julio Garmendia en sus hoteles en el centro, hasta la generación de los sesenta la ciudad es un lugar que se lamenta, que se celebra poco: es el lugar en donde realmente no quieres estar (mejor París, Ginebra, Génova); es el espacio para el cambio por medio de la Revolución, en donde los signos que identifican a la ciudad no concuerdan con los sueños de quienes la escriben. Tenemos que esperar la llegada de los 80´s para ver un reconocimiento en ese entramado urbano de la ciudad más allá de lo crítico o del espacio del lamento. Los tiempos posteriores son más enfáticos en lo urbano, por razones generacionales pienso yo: el grueso de los escritores que cuentan y cantan a la ciudad, son nacidos en ella y su cultura abraza confiadamente lo pop, la televisión, los implementos tecnológicos. Las generaciones anteriores no: González León, Garmendia y un largo etcétera. No reniego de los enamoramientos de los autores de la provincia en la capital (yo soy uno de ellos), pero su visión nace del entramando latinoamericano de superpoblar la capital del país; significa una llegada y un reconocimiento mestizo, en donde colindan el espacio dejado atrás y el por encontrar. Después de los 80s, la ciudad se puede enunciar de la siguiente manera: somos también la ciudad, somos también su enfermedad, su mugre, su sangre, su piel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de esto, Caracas es una ciudad en donde la urbe, lo hecho por el hombre se complica. No habitamos una ciudad, habitamos un Valle. El reconocimiento en cuanto a belleza, nostalgia, valor de la ciudad se encuentra en la naturaleza: los árboles, los parques, el Ávila. La ciudad, lo urbano, no parece formar parte de nuestro paisaje. No lo reconocemos. En el gran Teatro del Mundo caraqueño, el día nos supedita a regiones conocidas de Caracas; no solemos aventurarnos más allá de un cuadro delimitado: del Prados del Este a Plaza Venezuela; de Caricuao a La Hoyada; de San Antonio al centro; de la Guaira a Chacao. Le tememos al río además, ese dios marrón que nos divide y nos marca los tiempos. Caracas de día es una representación, y de noche una representación dentro de la representación. No vemos la ciudad porque no tiene calles, ni aceras: tiene autopistas. No contemplamos porque manejamos un carro. No hay espacio para el deleite del ojo, más allá de lo momentáneo de una larga cola, cualquiera de las burocráticas o las que el aguacero nos avale y permita. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento que lo urbano en nuestra literatura se plasma cómodamente en la noche, en el tedio,  y en la visión del otro (del que se fue y extraña; del que llega y es aceptado) como ente extraño que paradójicamente, es nuestro doble, y que el mayor temor del ciudadano literario (espacio en donde de alguna manera se puede ejercer la justicia poética por medio de la ciudadanía, elemento casi inexistente en el plano de la realidad) es la de ser visto como no eres. Buscamos en los espacios de la noche, de lo extranjero y de lo bucólico moderno (la playa, el litoral que va desde Adícora hasta Carúpano, Margarita, los Roques, el mar en sí) un lugar donde respirar. En un contexto cultural en donde adolecemos de la presencia simbólica, o real, o incluso arquetipal de lo masculino, nuestro imaginario se traslada a los espacios en donde compensarlo: la noche de Hades y Dionisos, el Mar de Poseidón, el extranjero de las leyes de Zeus. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mar como representación de la naturaleza  lo encontramos en Adriana Villanueva, Salvador Fleján, en lo acuático de Pedro Enrique Rodríguez, en Gabriel Payares, en Oscar Marcano y más allá en Francisco Suniaga y Federico Vegas (Margarita como espacio mítico para el caraqueño y el viaje en barco en Falke); aunque no son muchos los que se han aventurado, siento que hay un camino que se empieza a trazar. El Ávila, fálico, es sin embargo dominio de Artemisa, diosa hembra y virgen, sigue siendo el espacio favorito del caraqueño, incluso en la tragedia (Rodrigo Blanco).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro es el tema, espacio y lugar que ahora más frecuentamos, en la condición de extranjero: el mismo Centeno citado anteriormente, Juan Carlos Méndez Guédez, Juan Carlos Chirinos, Miguel Gomes, Antonio López Ortega (pero en diversos registros de lo nacional), Ana Teresa Torres, Gisela Kozak, Keila Vall de la Ville, Enza García Arreaza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El confrontar a la modernidad perdida hace cuarenta años y retomarla en imágenes, analogías y símbolos acordes con el siglo XXI, es el camino que veo en la narrativa venezolana. Somos urbanos, sí, pero urbanos con cantos de gallo, con una percepción de la soledad que solo el entramado urbano consigna, con una identidad creada en la página que busca representarnos fidedignamente, con cierta preeminencia de la nostalgia de un país que se perdió quizás para siempre y de un cambio significativo en la sensibilidad. ¿Cambia nuestra identidad o cambia nuestra máscara? Si es la identidad, apenas se sigue conformando; si es la máscara, siento que detrás de esa máscara no hay nada, apenas otra máscara. Pero en esa máscara ya hacemos casa y plenamente, como habitantes de esta ciudad, que cambia cada 20 años, que está llena de campo, pasado y velocidad a la vez; en donde nos reconocemos. Somos melancólicamente la ciudad y su fracaso moderno, ciudad Hamletiana que ante la incapacidad de actuar, de dejar libre el Eros que construye ciudades, se resigna en su herencia de demolición, y  la cuenta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-3678216148790905637?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/3678216148790905637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/03/cantos-de-gallo-en-mi-ciudad.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3678216148790905637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3678216148790905637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2011/03/cantos-de-gallo-en-mi-ciudad.html' title='Cantos de gallo en mi ciudad (Conferencia en el Celaup), 2010'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-2277474944016404504</id><published>2010-10-05T06:56:00.000-07:00</published><updated>2010-10-05T07:27:33.231-07:00</updated><title type='text'>El velorio</title><content type='html'>Tomó las balas del revólver del padre velado anoche, las retiró del tambor luego de quitar el seguro y abrirlo, como observó con cuidado día a día, tomó sus témperas y un pincel e inició con hambre sus labores.&lt;br /&gt;Afuera del cuarto aún el llanto de la familia.&lt;br /&gt;Recogen los socios del muerto sus pertenencias: un pasamontaña, guantes, los zapatos de correr, más revólveres. &lt;br /&gt;En el cuarto la niña despliega periódico en el piso, escoge los colores marrones, ocres, y ordena las balas.&lt;br /&gt;¿Qué haces hija?&lt;br /&gt;Nada mami, responde salivando, sólo pinto unos frijoles.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-2277474944016404504?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/2277474944016404504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/10/tomo-las-balas-del-revolver-del-padre.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2277474944016404504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2277474944016404504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/10/tomo-las-balas-del-revolver-del-padre.html' title='El velorio'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-8969572034370993747</id><published>2010-09-04T15:37:00.000-07:00</published><updated>2010-09-04T15:57:18.300-07:00</updated><title type='text'>Línea 4 (4): Teatros</title><content type='html'>La estación bullía de gente: limosneros, enfermos falsos, músicos que lloraban, personas mayores alteradas pero serenas, estudiantes molestos, policías de todo tipo. Yo pensaba en ti, viéndome desde la cabina del conductor, y reclamándome mi labor con tus ojos airados. Pensaba en tu belleza, en tu piel tan tersa, en los años juntos. Entré a la cabina y te miré, te tomé en las manos y entendí el mensaje. Me fui caminando poco a poco hacia atrás de la estación. Sancho empezó a mirarme. Con el rostro y los ojos opacos, me decía “no lo hagas”. Me hice el loco. Llegando al final, tropecé con un estudiante. Me vio las intenciones. Sin pensarlo volteó hacia un tombo, le quitó el radio y me lo entregó. Llegó Sancho. Con rabia me dijo: “avísanos de todo y te iremos a rescatar. ¡Que la peña de Francia te acompañe guevón!”. Y entré en la cueva. &lt;br /&gt;Iba dándole señales al estudiante y a Sancho, pero a partir de un momento me quedé sin señal y la linterna dejó de emitir luz alguna. Me sumí en la oscuridad. Me envolvió la cueva. Sin razón alguna, sin entenderlo siquiera, de esas formas estúpidas en las que llegan los recuerdos, vino a mi mente el nombre Pedro. Y una ansiedad enferma. Eso fue todo.&lt;br /&gt;Serían dos días aproximadamente cuando salí del túnel. Sancho me recibió del otro lado, con un abrazo que nunca me había dado. Sí, me abrazó, Aldonza, quién lo diría. El estudiante estaba contento. Ya no había tanta gente como antes de entrar en la estación. No sabía muy bien por qué. “¿en qué demonios te metiste?, pensé que te habíamos perdido. Te radiábamos y tú nada que respondías”. El estudiante me comentó lo mismo. “Estuviste más de dos horas allá adentro”. Ahí me quedé en el sitio Aldonza. Pensé que llevaba mucho más tiempo adentro, más de un día. Se los hice saber. Me miraron raro y lo negaron. En fin, me dispuse a contarles lo que vi e hice:&lt;br /&gt;“Sentí, al rato de entrar, envuelto en la oscuridad, que me había perdido. Entonces vi muy cerca un espacio un poco más iluminado. Pensé que sería un espacio para colocar cosas, cuando reparan las vías, digo. No conozco esa dinámica en la empresa, es otro departamento. Los escuchaba hablar por el radio, pero no me escuchaban por lo que veía. Me senté, recostado del hueco ese. Y me quedé dormido. Me desperté en pleno Parque El Calvario, hermoso, luego de que lo arreglaron. Me restregaba los ojos, pensándome dormido, soñando, pero no fue así. Vi al fondo, en la pequeña capilla que hay, una puerta abrirse, y vi salir de ahí a un venerable anciano, vestido de verde, con una extraña gorra y una barba larga y cana. Llevaba un rosario en la mano. Quedé admirado. Llegó hasta donde estaba y lo primero que hizo fue abrazarme. “tiempo sin verte Alonso, tiempo sin verte. Desde los años de la PTJ. Vente, yo soy Montesinos, un pana de Sancho que desapareció en la construcción. Soy el conserje de la capilla, le cuido las vainas al cura. Ven para mostrarte”. Entramos adentro, y vimos los restos de la reconstrucción de la capilla, y algunas huellas de los tiempos en que la hicieron. Cerca del altar, había dos tumbas. “Esta es la tumba de Rodrigo, tu hermano”. Lo miré fijo a los ojos. “Y esta es la tumba del chamo que mataste cuando el operativo”. Mis ojos bajaron entonces. “Hice una promesa de mostrarte las tumbas y decirte que son muertes que necesitan ser vengadas. Pero como una la hiciste tu, es tu culpa, debes pagar una promesa para liberar el alma del muerto”. “Bien”, le dije, “¿pero y la de mi hermano?”.” Esa tendrás que dejársela al tiempo”, me respondió. “Y ese tiempo no ha llegado todavía”. Entonces vimos salir del despacho de cura, supongo, a dos mujeres con paños en la cabeza y vestidas de blanco. “¿Ellas quiénes son?”, le pregunté. “Eran las mujeres de los muertos. Están pagando promesa de no salir de la capilla, de atenderla, mientras tú vas pagando la tuya y te preparas para conseguir al tipo que debe pagar la de tu hermano”. Luego me dijo lo que debía hacer. La mayor de las mujeres lanzaron unos caracoles en un cuenco y emitieron unas palabras en Yoruba (eso me lo dijo Montesinos). Mientras hacían su labor, el tipo me dijo que ellas son más bellas que Aldonza, la mujer más divina del barrio en donde vivo. Me arrecho. Le aclaro que mujer más buena que la mía no hay, y que se deje de pendejeras. Me pide disculpas y cuando va a continuar las mujeres me dicen unas cifras, un par de direcciones y me dan una llave. Y entonces desperté y me vi camino hacia ustedes, hacia la salida del túnel, hacia la luz en donde me esperaba tu cara de asustado Sancho”.&lt;br /&gt;Sancho no me creyó nada, Aldonza. Me dijo que esas fueron las pepas que me metía, que me volé la cabeza contra algo, me desmayé y deliré. El estudiante quería saber más del cuento, pero no se veía convencido tampoco. Me resigné y bajé los hombros. Con angustia, empecé a llorar.” No pude llegar nunca donde los muchachos”, le dije a Sancho. “. El comando de la policía entró y listo. El gobierno se desmarcó de las acciones de la ETA.  Levanté los cuerpos, limpié la vaina y ya”. No podía creerle nada. Me negué. “¿Y los gigantes? Hizo silencio. “tú lo que necesitas es una buena papa y unas birras chamo. Vamos que te brindo”. &lt;br /&gt;Me fui con Sancho y el estudiante se pegó. Nos llegamos por Sabana Grande. Luego Sancho, en el camino a casa, pues insistió en acompañarme, me dijo que debería tomar vacaciones, que él tiene cuadrada una casita por Los Caracas, Teresa quiere salir y la carajita también, que me fuera con ellos. Le dije que le avisaba. No lo he hecho, hasta ahora.&lt;br /&gt;Días después, pude ver por el cable a la Cindy sin dientes dando declaraciones en un programa de entrevistas. Contaba su versión de los hechos. Nada de lo que decía coincidía con lo que yo pude vivir en carne propia. Pero no importa Aldonza, yo sé que los terroristas siguen por ahí. Ellos tienen secuestrado a Pedro. Me lo susurró una de las mujeres de la cueva. Tengo la llave del lugar en donde lo tienen, la dirección en donde está él y el jefe de la ETA en Venezuela y las cantidades de dinero que manejan con las FARC para mantener sus negocios aquí. Aquí, en este bolsito Aldonza, tengo el hierro. Cuando entregue el turno salgo a buscar a los malditos esos. Me van a devolver a mi hijo. Me las van a pagar todas. Yo liberaré el alma de ese muchacho, el que maté sin querer, el que me pesa tanto adentro. Luego iré por los de Rodrigo, esa es la otra dirección que me entregaron. Tendré que esperar un par de meses para ese. Te guardo en mi bolsillo Aldonza, esta vez te vienes conmigo para que veas todo. Ya verá la Cindy sin dientes quien es el señor de esta historia. Ya verá Sancho que yo si tengo pantalones, y si le digo que vi gigantes con máscaras de gas es porque los vi. Ya verán mis vecinos cuando aparezca yo, Caballero de la Triste Figura, mensajero de los espectros del Metro, en la tele. Te mostraré ante el mundo, Aldonza, aunque crean ver en ti solo una muñeca que mueve la cabeza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-8969572034370993747?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/8969572034370993747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/09/linea-4-4-teatros.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8969572034370993747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8969572034370993747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/09/linea-4-4-teatros.html' title='Línea 4 (4): Teatros'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-8376260316952348075</id><published>2010-09-02T07:08:00.001-07:00</published><updated>2010-09-02T07:08:49.112-07:00</updated><title type='text'>Línea 4 (3): Nuevo Circo</title><content type='html'>Ahora Aldonza, a estas horas,  las estaciones están más llenas. En esta línea los tiempos de espera son mayores, y para colmo te anuncian el tiempo de llegada en unas pantallas. Eso ayuda, pero en un subterráneo, no sé para qué. Total, ¿a dónde vas a ir? La llegada del tren la hago relajado y suelo esperar un poco más a que se monte la gente, que se aglomera, como pasa en Ciudad Universitaria por ejemplo, o para ir a Caricuao. Pero ese día, hace un mes exactamente, las puertas de los vagones tardaron en cerrarse. El primer pensamiento fue la gente trabando las puertas. Di el anuncio de que deben dejarlas cerrar para seguir. Aun así me daba la señal el sistema de que seguían abiertas. Lo intenté nuevamente, sin lograrlo chama. Di un segundo llamado, diciendo que si hay algún contratiempo que presionen el botón de emergencia. Aun nada. Luego de dos intentos más, decidí salir. Encontré el pasillo de la estación vacío y con un silencio poco común. A dos metros de haber salido de la cabina, me encañonaron. Me señalaron entrar en el vagón, me quitaron el radio, me hicieron señas de que pusiera mis manos sobre la cabeza. El vagón estaba atestado de gente, con cara de pánico, en silencio. Al fondo, pude ver dos personas tiroteadas, y dos pistoleros más. Los tres tenían máscaras de gas. Supuse inmediatamente que eran varios. Muchos más. Tres o 4 por vagón, hablamos de más de 40 tipos. No emitían palabras, pero al murmullo de alguno, el otro respondía, por que debían tener comunicación por medio de las máscaras. En susurros, le pregunté a la doñita arrodillada en el piso, apoyándose en el bastón, qué pasó con los otros. “No dejaron de cantar cuando entraron, pensaron que era una broma supongo. Los mataron enseguida”. Vi las dos guitarras en el suelo, como mojones inmensos de perro. Nadie las tocaba, pero las miraban enfermizamente. Recordaban el susto supongo. De repente, me sacaron del vagón, y llevándose entre dos me empujaron hacia el final del Metro. En cada vagón el espectáculo era igual de atroz: mucha gente asustada, varios cadáveres en el suelo, gente con máscaras. Me metieron en el último vagón, el de las personas mayores. En ese no había nadie, solo tres jóvenes y unos 4 de los tipos. Todos eran muy altos, pero el más alto de ellos se quitó la máscara. Era rubio, de mirada clara, barba de varios días. Le preguntó unas cosas a los que me trajeron en un idioma que desconozco, y luego se dirigió a mí: Somos miembros activos de la ETA y esto es un acto político. Hemos secuestrado estos vagones de metro con vistas a dejar un precedente y un mensaje al gobierno español. Exigimos la liberación de los nuestros detenidos en suelo venezolano y el cese de las presiones sobre el gobierno de este país. No toleraremos injerencia externa en nuestras relaciones con el gobierno en ciernes de su país, ni intercesiones. A partir de este momento, usted recorrerá los vagones con dos de nosotros, y a solicitud de ellos, preguntará su nombre a quienes se les señale. Eso es todo por ahora. &lt;br /&gt;No dije nada. No sabía que decir, bella. Me llevaron por los vagones. Tardaríamos más de una hora estimo en recorrerlos todos. Las personas a quien me señalaban, eran de aspecto ibérico, y las preguntas eran dos: ¿tienes pasaporte español?, ¿cuántos años tienes? La mayoría de las personas interpeladas tenían una edad entre 25 y 40 años. Las personas mayores de esa edad, o menores, eran dejadas de lado. El resto, los jóvenes, eran enviados hacia afuera, al último vagón supongo. Me extrañaba lo que pedían. Un anciano, al yo pasar por el tercero de los vagones de atrás hacia adelante, me susurró: “los van a matar. Los van a fusilar”. Me sucedió algo similar en dos vagones más adelante, con una doñita y un don. La primera me dijo “hacen lo mismo que hacían en la Guerra. Trate de escapar”, el segundo “van a matar a los descendientes de españoles, por traidores a la patria”. A él logré preguntarle, “¿cómo lo sabe”, y me respondió “fue lo mismo que pasó en Guernica, pero allá fue desde el aire”. Casi llegando al final, vi que separaba a algunos. Revisaban sus papeles y dejaban ir a algunos hacia los vagones, a otros los dejaban. Llegando uno, una muchacha le preguntó: “¿qué pasó?”, y el que llegaba le dijo, pálido, “a los apellidos vascos los dejan allá, al resto nos sueltan”. No había terminado de decir eso cuando de una ráfaga le dispararon a las piernas. Fue atronador, luego nos dimos cuenta que al resto le hacían lo mismo. No los mataban, pero les volaban los talones de Aquiles, los ligamentos de las rodillas. Lloraban, gritaban. Todos temblábamos, sin saber qué hacer. Una señora muy morena, se sacó un trapo, se agachó y empezó a envolverle la pierna a una muchacha, casi una niña. Miró a la cara a los enmascarados y les dijo “si no quieres que la ayude mátame”, y siguió haciendo su labor. Vimos que otros lo hacían, y suponemos, aunque sin saberlo,  el Metro entero, por el ruido producto del movimiento. Hacia las escaleras, quedaban unas 10 personas. Niños y niñas, Aldonza, no más de 30 años. 7 muchachas y 3 muchachos. Temblaban y suspiraban, se quedaban mudos en su llanto. Les hablaban en su idioma, pero la mayoría no lo entendía. Solo uno respondió airadamente. Le dispararon en la cabeza sin chistar. Temía que quisieran violar a las muchachas, que hicieran alguna locura los dos chamitos que quedaban. Alguien tropezó una de las guitarras de los musiquitos, sonó el estruendo de las cuerdas y sin saber cómo lo hice salí disparado hacia la cabina del conductor del metro. Entré en él, cerré las puertas de todos los vagones y aceleré. Apliqué mucha velocidad y se escuchó a la gente cayéndose. Hacia la mitad de túnel desaceleré, hasta llegar a Teatros, la última estación. Estaba hasta los topes de policías, perros alemanes, comandos, cualquier vaina. Frené poco a poco, abrí las puertas y recibieron a la gente. En uno de los vagones quedó un terrorista, pero fue maniatado por la gente, coñaseado y entregado a los cuerpos. Los paramédicos llegaron por legión. Abrí la puerta, salí y vi a Sancho acercándose corriendo. “los carajitos, Sancho”. No me respondió. “Dejé a los otros carajitos atrás, en la estación. Los van a matar”. Me temblaba la voz, me di cuenta que gritaba muy alto. Sancho solo me dijo “estamos haciendo lo que podemos por entrar y poderlos sacar. El comando élite de la CICPC está trabajando en eso”. Me dijo Comando Élite y pensé inmediatamente en Rodrigo, muerto por los errores de ellos. Perdí toda esperanza para los muchachos. Iban a matarlos, Aldonza, no podrían hacer nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-8376260316952348075?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/8376260316952348075/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/09/linea-4-3-nuevo-circo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8376260316952348075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8376260316952348075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/09/linea-4-3-nuevo-circo.html' title='Línea 4 (3): Nuevo Circo'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-428506534365097008</id><published>2010-09-01T03:32:00.000-07:00</published><updated>2010-09-01T03:34:57.211-07:00</updated><title type='text'>Línea 4 (2): Parque Central</title><content type='html'>Al empezar en la Línea 4, me llené de valor para afrontar lo que venía en el túnel. Nunca entendí por qué no busqué otro trabajo, preciosa. Las primeras veces, apenas en el 87, cuando me bajaba más blanco de lo que soy y entregaba el turno, me iba a buscar ron a cualquier barra antes de llegar a casa. Luego, un día, aparecieron unas pastillas en la sala de reposo, cuando iba a comer. Me sentaba en el mismo puesto siempre, ahí estaban. Una nota decía “Esto quita los fantasmas”. Las engullí. Eran dos siempre. Supuse que alguien viejo de la empresa, de los que inauguraron, del sindicato, me dejaba las pastillas. Los fantasmas no desaparecían en el túnel, sencillamente no me importaban. Era como si fueran una forma más de la luz. Con los años, supongo que el cuerpo se fue acostumbrando, sentía que perdían el efecto. Una vez dejé una nota que decía “más”, y al día siguiente tenía tres pastillas, ¿puedes creerlo? Pero esas también empezaron a perder su efecto. Y ahora, comenzando en esta nueva línea, apenas aparece una de vez en cuando. Hace dos meses me dejaron una nota “la crisis”, decía. ¿Qué bolas no? Me jodí, pensé inmediatamente. En esta Línea no he visto al primer espanto, pero sé que en cualquier momento aparecerá. Nunca faltan. No sé si podré soportarlo. Hoy me tomé un valium antes de salir de casa, y llevo otro guardado porsia las moscas. Tú me entiendes Aldonza.  Me toca la hora del mediodía, lo que hace los tiempos más lentos, más cargados, más carajitos parando la puerta para entrar, más gente coleándose sin vergüenza, más musiquitos, enfermos, personas mayores. Los musiquitos acomodan el mediodía de algunos y a otros los encabronan. Los hay de todo tipo: guitarrita y temas de moda; arpa, cuatro y maracas; hiphoperos. La Cindy sin dientes se mudó hasta esta línea a ver cómo le va supongo. Sigue siendo la favorita de la fanaticada, suben videos suyos a yutube, ella hasta se entusiasma y piensa en un disco.  Los enfermos no tienen fin, o los supuestos enfermos en muchos casos. Los vendedores son los más histéricos y gritones. Me ladillan los mediodías, pero por lo menos me entretienen, hacen que pase el tiempo más rápido.&lt;br /&gt;Soy un hombre alto y delgado, para que sepas. Tengo algunas hermanas, que nunca se casaron, vagabundas, y un hermano muerto en un lance con la PTJ en los ochentas. Los malandros eran más, y lo acribillaron. Vivo, desde la muerte de Sofía, en una casa de alquiler por Puente Hierro, que comparto con una doña, una hija de una de mis hermanas y un italiano viejo que trabaja de barbero. En un anexo, vive un curita retirado, que fue confesor durante décadas en la parroquia Santa Rosalía de Palermo. Una vez intenté contarle lo que veía en el túnel, pero no entendía nada de lo que le decía, sólo hacía silencio y al final, antes de terminar de echarle el cuento incluso, me absolvió, me dijo que rezara tres avemarías y me despidió. Me quedé con todo el frío de los muertos adentro. No recé los avemarías. Cerca del Nuevo Circo hay una iglesia Evangélica y probé llegar hasta allá. Me recibieron. Me hicieron unos rezos, cantaron loas al Señor y me pidieron plata. Me arreché y me fui. Dejé la cosa de ese tamaño, no era cercano a verme con brujos ni santeros. Cargaría con mis fantasmas. &lt;br /&gt;No recuerdo si de chamo veía aparecidos, Aldonza. La verdad que no. No sé a ciencia cierta cuando empecé a ver vainas. Creo que fue después de que me dieron de baja en la PTJ. Luego del encontronazo con los estudiantes de la Central. Los encapuchados eran una cosa seria, protestaban con horario incluso. No hacían más daño que suspender clases y trancar el tráfico. Pero hacia principios del 83, 84 de vez en cuando se ponían más violentos de lo que debían. Las veces que agarrábamos a algunos, cantaban que el grupo estaba conformado por varios grupos, que algunos eran violentos, que querían ver sangre, y sangre de tombos. No más de dos años después, hicimos un operativo. Le dimos con todo: peinillas, bombas lacrimógenas, agua, perdigones. Lloraban los coñitos. Pero de repente nos cayeron una docena por detrás, corriendo desde la avenida Victoria y nos agarraron desprevenidos. Yo conducía uno de los Jeeps, y tenía el brazo afuera. Me dieron un batazo que me lo fracturó en tres por lo menos. Con la fuerza que tenía, salí con el hierro y le eché tres plomazos al carajito ese. Los disparos se sucedieron. Hubo heridos, asfixiados por el gas. Detuvimos a varios. Reventó un peo grande: que si eran estudiantes, que nos iban a llevar a juicio por atentar contra los derechos humanos, que si tal. El hecho es que por esos años se acabaron las guerrillas urbanas; los encapuchados se lo tomaron más con soda de ahí en adelante. Y a mí, me anunciaron un ascenso, pero yo no podía con el muerto que cargaba encima. Tenía menos de veinticinco años seguro, casi la misma que tenía yo en ese tiempo. Era apenas un nuevo, reaccioné mal, se me fueron los tiempos. No aguanté esa vaina y dejé la PTJ. Además, el brazo me quedó jodido. Rodrigo siguió un tiempo más, a él si le gustaba mucho eso. Lo mandaron a Israel a hacer cursos incluso. Unos malandros se lo echaron encima en un operativo, mal hecho por supuesto, con el grupo Lince. Resultó mal chama. Quedó guindando de la soga de rapel, con la boca abierta y girando en el aire, como un muñeco de trapo. &lt;br /&gt;Empecé a beber y a meterme vainas recién salido del cuerpo. Durante dos años estuve de cobrador de impuestos para la Alcaldía y me adjudicaron zonas lejanas de la ciudad. Me convertí en el tipo más detestado del Paraíso y Montalbán, por ejemplo. Todavía hoy me ven feo si paso por Caricuao. Apenas en la Católica me podían ver. Un día una gente del Pedagógico me reconoció en la calle, por fotos que tenían de un trabajo sobre los estudiantes en esa década, y dieron un mal pitazo a la Alcaldía. Me botaron. Los ahorros que tenía para irme a vivir a Florida, donde sé que los venezolanos estaban haciendo real, incluso luego del viernes negro, se me fueron en tratar de estirarlos sin fin. Pasé roncha, pero Sofía aguantaba y como trabajaba por su cuenta vendiendo cualquier vaina, sobrevivimos. Todavía vivíamos por Sabana Grande. Al llegar el bombazo de que Pedro venía en la barriga, me cagué, chama. Sofía y yo nos habíamos casado de 20 años, yo ya estaba en la PTJ de estudiante y me soltaban unos reales, así que me envalentoné y me la llevé a vivir conmigo. Para quedar bien con su viejo, me casé con ella al año. Y pensábamos aguantar full la llegada del chamo, cuando tuviéramos algo propio, pero eso no llegaba y nada, la preñé. Las cosas cambiaron drásticamente con eso. Metí papeles en el Metro, con una palanca de dos ex-compañeros de la PTJ que trabajaban en el departamento de Seguridad y hubo suerte. Pero los cargos que había eran de Operadores, conductores de Metro. Qué más, acepté, venía un chamo y la vaina estaba jodida. Además, no me ponían peros por el brazo jodido. Por ahí conocí a Sancho, que se hizo mi amigo casi enseguida. &lt;br /&gt;Años después de comenzar en la chamba nueva, Sofía empieza a sentirse mal y un día va al médico. Cáncer de pecho. Nos dio en la madre eso, a Pedro y a mí. En menos de cuatro meses se puso chiquitica, se la cayó el pelo, Aldonza. No aguantó mucho la quimio, los médicos decían que no valía la pena ni siquiera extirparle el pecho. Nada, se nos murió. Pedro estaba ya grandecito, y entre mi trabajo, y unos tigres que estaba matando para terminar de pagar la plata que me prestaron para el entierro, se me echó a perder: se jubilaba del colegio, se juntó mal, robaba reproductores de carro, celulares. Un día me lo llevaron unos panas de la policía y me dijeron que lo moliera a palos, que se me iba a salir por la tangente el chamo, que no lo perdonarían la próxima vez. Nada de lo que hice resultó, mi reina,  y cada vez que levantaba la correa para cuerearlo, no podía dejar de ver al chamo que lloriqueaba cuando viajaba conmigo en el Metro. Nada pude hacer, lo dejé andar, lo alimentaba y dormía en la casa, trataba de hablar con él. No sirvió de nada. Un domingo ya tenía cuatro días fuera de casa y el lunes, al volver de mi turno, no estaban sus cosas en el cuarto. Lo llamé al celular, le mandé correos, sin respuesta. No lo vi más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-428506534365097008?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/428506534365097008/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/09/linea-4-2-parque-central.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/428506534365097008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/428506534365097008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/09/linea-4-2-parque-central.html' title='Línea 4 (2): Parque Central'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-8028020674113608537</id><published>2010-08-31T12:54:00.000-07:00</published><updated>2010-08-31T13:00:38.695-07:00</updated><title type='text'>Línea 4: Zona Rental</title><content type='html'>Zona Rental&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la muerte de Sofía, las cosas con Pedro se pusieron, Aldonza, cuesta arriba. Antes de sus quince años había tomado un bolso y se había ido, dejando en la casa un vaho a derrota, a pérdida, semejante a la del boxeador cuando recoge sus cosas y se da cuenta de algún diente suyo que debe haber quedado en la lona y es ahora propiedad de alguno que lo utilizará para rezarle ensalmos. Fue un domingo su partida, entre mayo y junio, tiempos de día de la madre y del padre. Los tres años de la partida de su mamá no eran para celebrarlos; nosotros nunca celebramos el que me corresponde. Menos con la llegada de su pubertad, de la cercanía de su adolescencia.  Nunca supe manejarlo. Sofía lo suavizaba, lo ponía mansito. Yo fui incapaz de ese heroísmo. Fui incapaz de por sí de ser el héroe que todo chamo se supone busca en el padre. No soy fuerte, no resuelvo, soy dubitativo. Mi trabajo no es admirable tampoco. Los padres de los amigos de Pedro, los pocos que existen realmente en el barrio, los que no marcaron la milla ante la noticia de la barriga, del embarazo inesperado, eran en su mayoría obreros colombianos. Cargadores de tierra, electricistas, hacedores de edificios, siempre tenían algo nuevo que mostrar: un baño, un terraplén, una cornisa, el asfaltado de una calle. Obras eran lo que mostraban, creaciones de sus manos.  Los hombres somos hacedores, creadores, gente que resuelve los asuntos de los otros, de ellas, de los hijos. Así nos enseñaron.  A pesar de las cervezas o el aguardiente de los viernes, los obreros cumplían con su mercadito para la casa, con sus juguetes simples para los muchachos. Los colombianos, digo. Los venezolanos se empipaban casi todo y de vaina una Harina Pan y un litro de leche llevaban a casa. A lo mejor una ñinguita de café. Más nada. Mi caso no es de hacedores. Soy conductor del Metro. No chofer de Metrobús, no esa vaina que significa ser un camionetero con corbata, no: conductor de Metro, Operador. Tengo veintitrés años siéndolo, chama.  Inauguré la línea 2, allá en el 87  y ahora inauguro la línea 4. Los jefes confían en mí para eso. Y me gusta, siento que abro caminos nuevos para los habitantes de esta ciudad, los que se joden. Pensé, además, que esa labor era digna de admiración por parte de Pedro, o que podría serlo. Pero nunca fue así. Cuando estaba pequeño y lo paseaba en la cabina, sufría de un terror sin fin al adentrarnos en el túnel. No le gustaba, le tenía pavor. Las pocas veces que lo intenté, en las noches sufría de pesadillas y corría a nuestra cama. Se aferraba a su madre y me daba la espalda. Entendía que era apenas un carricito pegado a las faldas de su mami, pero con el tiempo las cosas no cambiaron. Era tanto el pavor que le daba el metro, que solo podía soportarlo de la mano de su madre, y con lágrimas en los ojos. El asma se le complicaba además, se bombeaba sin parar. Sofía tuvo que inventarse una ruta en la superficie para llevarlo al colegio, lo que significaba que debía salir más temprano del barrio. Eso lo hace solo una madre. No fui el ejemplo para mi hijo, el gran tipo. Yo pensé que todo se resumía en trabajar, ser honesto, estar pendiente de que nada le faltara, eso. No funcionó, Aldonza. &lt;br /&gt; La nueva línea tiene cuatro estaciones. De ahí empalma con Plaza Venezuela y la gente se va a Coche o la Universidad. Faltan estaciones en ésta línea,  no se compara con la Línea 1 ni las otras. La siento como un atajo para llegar Plaza Venezuela, más nada. Y ya yo voy perdiendo los tiempos de los retos. El sindicato cada día se pune más duro, más cerrado. Me he ido desligando. Tengo mis beneficios, tengo mis años de trabajo y mi jubilación. No quiero más nada: ni peos con el gobierno, ni bajos asuntos, ni huelgas. Un sindicato es una mafia legal, y llevo años haciéndome el loco ante esa mafia. Supongo que hasta eso me lo recriminaría Pedro: no cogiste unos reales, no ascendiste. Más de veinte años metido en el túnel. En el hueco negro, oscuro, feo. Escondido como un topo. Caminando hoyos. Encuevado. &lt;br /&gt;A veces Sancho me entiende las vainas, los caprichos. Desde el primer día en ésta línea nueva, me ha entendido definitivamente. Antes le costaba, me ponía en dudas todo lo que le comentaba. De bolas, para alguien que se encarga de darles coñazos a los ladrones detrás de las puertas grises de las estaciones, de aleccionarlos desde la inauguración del Metro, nada sorprende realmente. Ni siquiera recoger las manchas de sangre, huesos y excrementos que dejan los suicidas cuando se lanzan, cosa que empezó a hacer desde la llegada de la línea 3. Los humoristas, los llama. Los jodedores, cuando anda encabronado. Sancho llegó en los setenta a Venezuela, hacia los finales, a trabajar con los franceses. Era un duro en su vaina: organizaba las cuadrillas de obreros, enseñó a un gentío, vio gente perderse en los huecos abiertos en la tierra. Peruanos, bolivianos, colombianos, criollos cayeron y no volvieron. Recuerda al papá de Sebastián. Recuerda cuando el papá de él desapareció, así, sin dejar huella. Uno nunca puede aprender a manejar eso, Aldonza. Un día no aguantó más y pidió cambio, después de la inauguración de la línea 1, en el año 85 si no recuerdo mal. En España, a pesar de lo bajo que era (le llevo una cabeza) había sido boxeador. De eso vivía en sus años mozos. Luego de fugarse del seminario de curas, se mantuvo en las calles echándole pichón a punta de coñazos. Y a punta de coñazos llegó a Francia, cruzándola en tiempos de visitar al santo en Compostela. Se mantenía vendiendo estampitas y otras cosas en el camino, en especial a los gringos, que ni de broma recorrían ese camino a pata. Con dólares, pesetas y algunos francos llegó al lado vasco en la otra cara de los Pirineos y se presentaba como “El gran Panza” en los cuadriláteros. Panza tenía, pero también un jab de izquierda que dejaba pendejo y lelo a más de uno y que quebraba todo a su paso. Un día lo bombearon entre varios en un bar, (lo aventaban por los aires), se ladilló de arreglarse la nariz quebrada, y se enroló como obrero en una construcción de bodegas vinateras. De ahí, bordeando Francia, llegó a Marsella, a Lyon, y de un solo golpe brincó a París. En cada avanzada hacía más plata en mejores construcciones. Ya siendo experto con los años en trabajos bajo tierra, lo encomendaron como buen trabajador en Rotival, luego lo picharon a la gente de San Francisco y con ellos llegó a Caracas. No tuvo rollos en venirse, nada lo ataba. Nada, hasta que se empató con Teresa y tuvo una carajita. Sancho, Aldonza, es mi pana, quizás el único que me quede en la compañía. No suelo hablar con más nadie. Cuando cuadramos los horarios, almorzamos por su casa en San Agustín o a veces en las noches nos llegamos por Bellas Artes a tomarnos unas cervezas. Los ojos grises, opacos de Sancho, me miran entre birra y birra. Me miran con compasión, con piedad, quizás de lo poco que le quedó de tiempos del seminario, además de un ritual de despedida que le hace a los suicidas cuando recoge sus cuerpos: saca una botella de vino de cocinar, la esparce por el lugar antes de aplicar el líquido para limpiar los rieles, y dice “la sangre ahora se purifica con la carne, y se hace una con la tierra, sus metales, sus miserias. Púdrete, cadáver”. Hace la señal de la cruz como lo hacen los ortodoxos, para llevarle la contraria a la Iglesia romana y ser más hereje de lo que es, y se tira un peo. Es una mierda, pero por lo menos considera las almas de esos malditos. Un día me comentó que, desde que existe el Metrocable, la vida terminó de ser una perfecta ironía. Él, topo, que siempre ha vivido bajo tierra, ahora moviéndose por los aires. Que le provoca lanzarse de clavado y ver si cae cerca del Calvario. Se ríe. Yo me orino de la risa. En su dureza piadosa también me dice que me olvide de mi carajito. “Pedro es un hombre y se marchó, déjale hacer su vida y sigue con la tuya. Así son las cosas siempre”. Sancho me escucha mis peas, esas en las que nunca lloro y me da por hablar más pausado de lo que hablo. Y le cuento lo que veo dentro de los túneles. Sólo tú y él saben de los espantos.  En cada línea lo que veo cambia. En la línea 2 se veían indios. Indígenas. Caribes. Me hacía señales, me gritaban, hacían señales para que me detuviera, golpeaban el vidrio. Al principio, me chorreaba. Pensaba que no duraría en el trabajo. Luego, me concentraba en acelerar unos segundos más de lo que debía, y cerraba los ojos. Los rostros se veían en los trazos de luz cuando ya todo el tren estaba adentro del túnel. Pensé que con el tiempo lo manejaría. Al pasar a la línea 3 se sumaron rostros de blancos, de gente vestida para una gran comida, arreglada, cadavérica pero arreglada. Veía que increpaban con voces, pero nunca pude entender del todo qué decían, así me esforzara en leer sus labios. A esa velocidad, era muy difícil. Una vez hicieron un Congreso de sistemas subterráneos de transportes, y entre copa y copa, un argentino me comentó que en el Subte no era muy distinto, más en las rutas viejas, las cercanas a Plaza de Mayo. Decía que eran los muertos de la Boca, pues el subterráneo no llegó nunca hasta allá. Los mexicanos eran más exagerados: aztecas, el mismo Moctezuma, conquistadores, los franceses que invadieron hace más de cien años, y hasta los abandonados por los rescatistas en tiempos del terremoto de hace unos años. No les creí mucho, el metro allá no es subterráneo. Pero los gringos de Nueva York o los mismos franceses de París, tan serios y tan comemierdas, pelaron los ojos cuando lo comentaba. No dijeron nada, pero sé que sus historias no serían tan distintas a la mía. Sancho solo tenía una palabra cuando le contaba esto: superstición. O varias: “perdóname mi pana, hermano, que de todo lo que me cuentas, Dios mío… perdón, debo decir más bien el diablo… si te creo algo”.  Ateo como era, ateo militante además, que se encargaba de dejar volantes en los asientos de los vagones, decía que eso era simplemente paja. “No es a espectros a lo que hay que tenerle miedo, es a los vivos y cómo manchan los rieles cuando se matan o como lloran cuando le destripas las bolas con alicates”. Tú no crees en nada, le increpo. “No, no creo en nada, respondía”. Y era verdad: tratar con ladrones y suicidas endurece. “Eres duro entre tanta miseria en la que trabajas”. “No”, me decía otra vez:” Mámate el franquismo para que veas lo que endurece. Ustedes en este país, en donde llevo años viviendo y culeando y trabajando y esperando la muerte sonriente y negra, perdieron el fogueo, la conciencia del dolor, de pasarla mal. La democracia los volvió un masacote, los volvió pupú, gente sin guáramo (una de sus palabras criollas favoritas, que repetía como un mantra). Se volvieron débiles. Yo escucho los cuentos de los que no son de acá y lo confirmo. No han llevado palo del bueno desde hace años y así no se hace el carácter. Tú podrás ver fantasmitas, todos ven fantasmitas acá, eso no te ha hecho más fuerte”. No sabía nunca que responderle cuando me atacaba con esas palabras. Bajaba los hombros. Me despedía con un leve “hasta mañana”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-8028020674113608537?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/8028020674113608537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/08/linea-4-zona-rental.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8028020674113608537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8028020674113608537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/08/linea-4-zona-rental.html' title='Línea 4: Zona Rental'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-8924415924323338113</id><published>2010-06-29T05:27:00.000-07:00</published><updated>2010-06-29T05:28:45.492-07:00</updated><title type='text'>Cuerpo de la palabra: gestación del canon literario venezolano en Formación y proceso de la literatura venezolana de Mariano Picón Salas.</title><content type='html'>Mariano Picón Salas aborda la literatura venezolana en dos momentos particulares de nuestra historia: 1940, cinco años después de la muerte de Juan Vicente Gómez y cuatro de su regreso a tierras venezolanas desde su exilio en Chile; y 1961, año en que escribe la coda de Formación y proceso de la literatura venezolana, escrito en 1940. Es decir, tres años luego del restablecimiento de la democracia en Venezuela y siete de su regreso de México y Estados Unidos.  Consideramos que los avatares del exilio y el regreso, el poner orden en el corpus literario venezolano, mueve al autor a plantearse su escritura.  Las vicisitudes políticas lo perturbaron, y todo regreso a la nación significó un afán de crear, establecer, fundar desde diferentes ámbitos órganos culturales en el país. Su búsqueda gira hacia el establecimiento de una Institución literaria. La misma, parte de premisas sustentables de donde surja una obra: Para que un texto sea literario, no es suficiente que posea determinados rasgos. Es necesario acercarse a él con cierto hábito de expectación, siguiendo ciertas normas (históricamente diferenciadas); en un palabra, haciéndolo objeto de cierto comportamiento (Brioschi/Di Girolamo, 2000:13). Picón Salas se acerca a la literatura desde la premisa de la creación de un corpus literario, un canon que nos identifique como Nación.  Venezuela apenas iniciaba su entrada al siglo XX: Podemos decir que con el final de la dictadura gomecista, comienza apenas el siglo XX en Venezuela. Comienza con treinta y cinco años de retardo. Vivimos hasta 1935 como en un Shangri-La de generales y de orondos rentistas que podían ir cada año a lavar o intoxicar sus riñones en las ternas y casino europeos; o por contraste, en una fortaleza de prisioneros y en el descampado del espacio rural-llano, montaña, selva- donde el pueblo hacía las mismas cosas que en 1860; sembraba su enjuto maíz, comía su arepa y su cazabe; perseguía alguna vez al tigre y la serpiente, o escapaba de las vejaciones del Jefe Civil. Los desterrados, principalmente los jóvenes que regresan a la muerte del tirano, traen de su expedición por el mundo un mensaje de celeridad. Era necesario darle cuerda al reloj detenido; enseñarle a las gentes que con cierta estupefacción se aglomeraron a oírlos en las plazas públicas y en las asambleas de los nacientes partidos, la hora que marcaba la Historia (Picón Salas, 1983:17) No queda por fuera la literatura, que aborda desde la esfera de quien padece el poder y también de quien lo detenta. Quiero decir que en la obra que pretendemos analizar, Picón Salas incluye a quienes apoyaron las dictaduras y a quienes las padecieron. Su orientación crítica gira hacia el establecimiento de un país plural en el corpus de su literatura, y en la conformación de esa literatura.  Nos planteamos abordar la literatura como elemento fundacional del imaginario cultural venezolano en Picón Salas: Deseando señalar tendencias, más que personas, tomaremos algunas obras típicas, es decir, las que marcan un nuevo matiz, un aporte diferenciado, en nuestra historia cultural. Prescindimos de varios nombres propios no por desdén-admiramos profundamente a los que en nuestro país, donde la Literatura es carrera de sacrificio, tienen la voluntad de cultivarla-sino, sencillamente, para conservar en sus grandes líneas el esquema de dicho proceso. (Picón Salas,1984: 165). Esas obras las plantearemos en el transcurso del trabajo. Nos proponemos hacer un mapa crítico de la imaginación a partir de Formación y proceso de la literatura venezolana, analizando los logros de nuestra literatura como posturas morales, pedagógicas y fundacionales, según el planteamiento del autor y con vistas a analizar el concepto  de obra que plantea, tomando en cuenta el planteamiento de Brioschi y Di Girolamo: la literatura no es una mera colección de textos, sino de “obras”; es decir, de textos recibidos, leídos y transmitidos según un conjunto peculiar de reglas (ibid, 13). Para estos autores citados anteriormente hay diversas condiciones para designar una idea o concepto de obra, para analizar a Picón Salas y su libro, partiremos de las condiciones pragmáticas: En sí mismo, el uso del texto ha de apoyarse en motivos válidos para que una comunidad decida acogerlo y de vez en cuando renueve tal aceptación. L propuesta de lectura y análisis de la literatura por parte de Picón Salas cumple con estas premisas. &lt;br /&gt;Refiriéndose a los gobiernos de Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez (que cubren un período histórico que va desde 1899 a 1935), y al lugar que ocupó el escritor en esos períodos, Picón Salas nos señala lo siguiente: En los treinta y seis años de las dos Dictaduras, los escritores y artistas reaccionaron de dos maneras: plegándose al conformismo oficial o rebelándose contra él en la soledad, el exilio y la desesperación. Optimismo ciego y bien pagado y enconada amargura y corrosiva tristeza fueron así las notas dominantes del trabajo literario venezolano en aquel período. Como en la Italia de la Contrarreforma, que sucedía al libre Renacimiento, la frase vacía, el versecillo trivial y melódico, suele ocultar la pobreza del contenido. Periódicos locales acogen lo que pudiera llamarse una Literatura epicena, sin pasión y sin opinión. El discurso frondoso, los versos galantes, la Historia heroica, detenida siempre en el narcisismo del pasado, fueron formas críticas de esa expresión cultural (Picón Salas: 164,165). La crítica de Picón Salas a la literatura escrita en este tiempo histórico es contundente y dura. No es una literatura considerada de valía por él, ni que genere aportes sustanciales a la formación de la Nación. Un poco más adelante, nos dice: Frente a la Literatura oficial, a veces penetraba en el país una peligrosa literatura clandestina, como la de los panfletos de Pedro María Morantes (Pío Gil) contra Castro o Gómez; las obras de Rufino Blanco Fombona y las famosísimas Memorias de un Venezolano de la Decadencia, de José Rafael Pocaterra, al final de la época gomecista. Desde el movimiento estudiantil del año 28, que recogió en las cárceles o dispersó en el extranjero numerosos grupos de jóvenes, la crítica contra la Dictadura empieza a llenarse de contenido social; a la luz de nuevos métodos históricos, se aspira no sólo a censurar a Gómez, sino a estudiar también el proceso de la historia venezolana (ibíd.). Picón Salas hace una clara diferencia en cuanto a la literatura escrita bajo la anuencia de las dictaduras y aquella que se le opone. Ahora bien, ironiza las virtudes de la primera, más no menciona ninguna en la segunda, sólo una: el elemento crítico en ella. Picón es de aquellos que vive el exilio a partir del año 23, y regresa con el afán de hacer un proceso a la Historia y a la Literatura (cosa que hace). ¿Es sólo entonces el elemento crítico la virtud de la literatura escrita en el exilio?, ¿no hay un señalamiento a los logros estéticos? Jesús Semprúm, en su Crítica Literaria, hace dos señalamientos importantes. El primero, en el capítulo La revolución de la independencia y la literatura: No obstante que apenas nos aparta un siglo de ella, escasas noticias dignas de fe poseemos de la sociedad venezolana de 1810, porque las más de esas noticias están escritas casi todas por personas a quienes su particular interés obligaba a describir las costumbres con ciertos paliativos, sino era la influencia del medio, el ambiente de hipocresía social y cierto recóndito candor, no exenta de interesada indulgencia para interpretar los hechos en que acaso el mismo narrador había tomado parte, deformando el cuadro (Semprum, 1956: 25). Los poco más de cien años de distancia entre 1810 y principio del siglo XX no atestiguan muchos cambios. La interpretación de los acontecimientos históricos y literarios acaecidos en tiempos de las dictaduras es realizado por un hombre que padece el exilio y regresa con una formación profesional diferente a la conocida en tierras venezolanas (Picón realiza estudios de Historia en Chile, en donde residió y se formó en su primer exilio). ¿Cuenta su proceso a la literatura venezolana con ese candor que señala Semprum? En su crítica al proceso dictatorial, no. Pero en  su planteamiento y análisis de la formación de nuestra literatura, quizás sí.   El mismo Semprum nos dice de los tiempos de la independencia: La literatura, arte que debe traducir y exponer con suma claridad el estado de ánimo de los pueblos, sus costumbres y sus aspiraciones, no existía entonces, propiamente hablando. La Capitanía general era pobre, áspera, supersticiosa e iletrada. Por más que digan algunos hispanizantes, la instrucción del pueblo era mirada con recelo vivísimo, no sólo por el gobierno español, sino por la clase de los criollos ricos, burócratas, y propietarios, quienes aspiraban a adueñarse de económicamente de la colonia. La enseñanza que recibían los alumnos de la Universidad de Caracas era precaria y absurda. Faltaban maestros idóneos, faltaban libros. Las condiciones en que vivía la sociedad de la colonia no eran, además, propicias al desarrollo de ninguna rama literaria.  (Semprum, ibid, 26).  Como vemos, la crítica que realiza Semprum a los tiempos primigenios de la literatura de nuestra República no es muy distinta a la que realiza Picón Salas a la literatura en tiempos de dictatoriales. Y esa crítica se extiende a todo el corpus de su libro. Picón Salas deja, de manera evidente, por fuera, la literatura escrita por partidarios del régimen (con pocas excepciones)  y se dedica en su Formación y proceso a señalarnos los avatares y logros de los autores que padecieron cárcel, exilio, o un silencio forzado. Hace un balance de las obras escritas por el antigomecismo. Picón Salas escribe desde una postura: la que otorgan las libertades democráticas restablecidas con la muerte de Gómez, pero también desde una propuesta de nación evidenciada, según él, por nuestra literatura. Escribe desde la visión, según Foucault, del intelectual universal: El intelectual “universal” derriba del jurista-notable, y encuentra su expresión más plena en el escritor portador de significaciones y de valores en los que otros pueden reconocerse (Foucault, 1999: 51). La pregunta sería, ¿quiénes pueden reconocerse? Aquellos que triunfan un empiezan a tomar el poder a partir de la caída de la dictadura de Juan Vicente Gómez. &lt;br /&gt;Bajo la premisa de determinar qué tipo de Institución y de Obra Picón Salas aborda su libro, pretendemos analizarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelta a la patria: acercamiento y análisis de obras. Propuesta de una tradición&lt;br /&gt;Formación y proceso de la literatura venezolana está divida en su análisis por géneros literarios: novela, poesía y crítica. En cada una de ellas hace un énfasis en su matiz histórico, en cómo la historia vive y late en estas obras. En su análisis de la novela, Picón Salas menciona las siguientes obras: Política Feminista (1913), Vidas Oscuras (1916), Tierra del Sol Amada (1919), Cuentos Grotescos (1921), La casa de los Abilas (1946) todas de José Rafael Pocaterra; Ifigenia y Las Memorias de Mamá Blanca; Tierra Talada, de Ana Pérez Guevara; Guataro, de Trina Larralde; El Último Solar o Reinaldo Solar, La Trepadora, Doña Bárbara, Cantaclaro, Canaima, Pobre Negro, todas de Rómulo Gallegos. Las obras de Pocaterra aparecen mencionadas con fecha de la edición de las mismas, no los referentes bibliográficos de los otros autores, ni siquiera las de Gallegos. Picón no distingue en términos de categorías a la Historia, incluyendo la Novela histórica y al ensayo; son mencionadas las obras, Biografía de José Felix Rivas, de Juan Vicente González y Venezuela Heroica, de Eduardo Blanco como las más destacadas del siglo XIX y de mayor influencia en el comienzo del XX. La guerra de independencia aparece mencionada en Patria, la mestiza, de Pocaterra (otra vez) y de la temática en la obra de Gallegos; la misma presencia de la Historia la menciona en Terra Patrum, de Luis Correa y en obras de Ramón Hurtado. La obra de José Antonio Ramos Sucre aparece mencionada como la de un prosista, no como un poeta, y haciendo énfasis en su exaltación de figuras de la independencia.  La obra de Enrique Bernardo Núñez aparece de manera destacada: Después de Ayacucho (1821), Ensayos biográficos (1928), Cubagua (1932) y otras obras sin fechas. Sí señala una frontera entre la Novela y la Historia, abordando elementos intergenéricos: Sucre, de Juan Oropesa; El viaje stendhaliano, de Luis Correa; Geografía Espiritual de Venezuela, de Felipe Massiani. Todos los últimos, sin fecha de edición. La figura de Arturo Uslar Pietri se lleva un galardón con Las lanzas coloradas y un libro de cuentos, Red. Señalados dentro de la promoción de Uslar, y marcando un giro ya de contemporaneidad,  tenemos las obras de los siguientes autores: Mene (1936), de Ramón Díaz Sánchez;  y Áspero (1925), de Antonio Arraiz. Las obras de Julián Padrón, la Guaricha y Madrugada, son mencionadas sin fecha de edición. Luego, obras de Meneses, como Canción de negros y La balandra Isabel llegó esta tarde y Fiebre, de Miguel Otero Silva. De último, Noche de Indios, de Luis Alberto Paul y Julio Garmendia, con Tienda de Muñecos. Muchos otros nombres son mencionados, en su mayoría jóvenes de la generación del 28: Pedro Sotillo, Carlos Eduardo Frías, por decir algunos. &lt;br /&gt;Picón Salas aborda la narrativa venezolana desde la que es considerada tal vez como su forma mayor, la novela, dejando de lado el cuento. Y hace énfasis en el establecimiento de una relación simbiótica entre Historia y Literatura, es decir, la literatura como testimonio de los cambios y avatares de la nación en su conformación y establecimiento. El afán fundacional es capital en lo planteado por Picón Salas. Las figuras de Pocaterra, desterrado de muchos años en tiempos del gomecismo; Rómulo Gallegos, gestor de una idea de nación a partir de un proyecto novelístico; Arturo Uslar Pietri, con una obra que exalta los tiempos de la independencia con Las lanzas coloradas; Guillermo Meneses, talento nuevo que surge de las entrañas del país y Enrique Bernardo Núñez, con las obras mencionadas más arriba, son las figuras más destacadas para el autor. Las figuras que representan dos de las influencias estéticas más importantes en todo el siglo XX como son José Antonio Ramos Sucre y Julio Garmendia son apenas mencionadas. Ramos Sucre es exaltado por sus alusiones a los próceres, no por su prosa de imaginarios sublimes. A pesar de compararlo con Baudelaire, esto no es considerado uno de sus mayores logros. El simbolismo no funda nación. Con respecto a Julio Garmendia, el caso no es muy distinto, solo una nota a pie de página en donde dice: volvió a publicar en 1951 una excelente colección de cuentos. Con respecto a la figura de Otero Silva, hay un señalamiento claramente ideológico: para Miguel Otero Silva, poeta y novelista, la Literatura comenzó siendo un medio de propaganda social. La marcada tendencia sectaria restaba un poco de objetividad a los movidos cuadros, un tanto cargados de color en su novela Fiebre. Del espectáculo del mundo, él recogió-según nos dice- “los restos anochecidos de hambre; las manos encallecidas de miseria, las almas curvadas de injusticia, las voces amanecidas de odio”. Fiebre marca en la novelística venezolana un tipo de narración revolucionaria que parece habrá de tener ulterior desarrollo en los agitados días que vivimos (Picón Salas, 1984:175). &lt;br /&gt;Al abordar la poesía, Picón Salas señala un elemento unificador: lo numerosos. Lo divide en tres grupos esencialmente: Los humoristas, aquellos que finalizan el modernismo y la vanguardia. Entre los primeros tenemos a Francisco Pimental (Job Pim), y Leoncio Martínez (Leo); entre los segundos a Andrés Eloy Blanco, Luis Enrique Mármol, Jacinto Fombona Pachano, Fernando Paz Castillo, Antonio Arráiz y Alberto Arvelo Torrealba, Rodolfo Moleiro destacan entre otros. Las figuras femeninas son mencionadas aparte, como un apreciable grupo de poetisas: Enriqueta Arvelo Larriva, Luisa del Valle Silva, Ana Mercedes Pérez, Luz Machado de Arnao y Pálmenes Yarza. Y hace una mención especial de lo que ocurre en Mérida o San Cristóbal (¿por qué no mencionar a otras regiones del país?, ¿desconocimiento?). Los terceros del grupo, los vanguardistas, las figuras de Ángel María Queremel, Luis Fernando Álvarez o José Ramón Heredia son mencionadas con especial énfasis, hoy poetas olvidados y esperando por su rescate. Vicente Gerbasi, Juan Liscano, Ida Gramcko, Luis Pastori, Ana Enriqueta Terán son señalados como los más importantes. ¿Por qué ahora sí aparecen Terán y Gramcko mencionadas no como conjunto femenino sino como parte de toda una generación o grupo? Nuevamente, las tendencias marxistas son vistas con sospecha: Carlos Augusto León y Miguel Otero luchan por una Poesía social, de fervor proletario, que a veces cae en el poema-manifiesto (Picón Salas, 1984:182). Y si bien hace un análisis detallado de las influencias de la generación española del 27 en nuestros poetas, la idea de vanguardia aun es vista con escepticismo: La palabra “Vanguardismo” que desde 1930 se empezó a aplicar a estas últimas promociones poéticas contenía, pues, una suma de elementos heterogéneos cuya definición en el panorama general de nuestra cultura aún resulta difícil (ibid). &lt;br /&gt;La crítica es analizada desde un principio señalando las influencias del positivismo en los principios del siglo XX y su existencia todavía en la década de los años treintas. Señala una oposición: el idealismo, que ya empieza a establecer escuela. Jesús Semprum es señalado como su figura más alta. Le siguen Luis Correa, Manuel Díaz Rodríguez, Luis Beltrán Guerrero, Augusto Mijares, Mario Briceño Iragorry, entre otros. Me llama poderosamente la atención que Picón Salas nunca aclara a qué se refiere con crítica. Veo que en ella, en ningún momento, con la clara excepción de Semprum, se hace alusión a crítica de la literatura. Augusto Mijares, Alberto Adriani, Rómulo Betancourt, son señalados esencialmente como críticos políticos y sociales, no literarios. La idea de pensar el país, refundarlo, la construcción de un imaginario de nación es prioritaria al análisis de obras literarias y sus aportes estéticos.  Como capítulo aparte no deja de señalar a la Historia. Hace un reconocimiento a los aportes de Gil Fortoul, Arcaya, Vallenilla Lanz, pero los confronta con la de Augusto Mijares y con una visión que intenta recuperar dos acervos: Nuestro pasado histórico general y nuestra herencia hispana: Vicente Lecuna, Parra-Pérez, Parra León, Briceño Iragorry son sus figuras más importantes. &lt;br /&gt;Picón Salas finaliza su estudio con estas palabras: Los últimos cuatro años-1936-1940- , que señalan, como ya lo hemos dicho, la revelación de una nueva conciencia nacional más activa e impregnada de voluntad transformadora, han influido sobre el espíritu público aportando problemas, reemplazando el bizantinismos literario de ayer por una fecunda actitud interrogante ante la tierra y el destino común. Una como reciente ansia de precisión y definición del pueblo, la raza, nuestra capacidad económica y humana, determina, de este modo, las meditaciones de muchos escritores jóvenes. Lo que habrá de surgir en este momento de anhelo e inquietud patética en que el problema nacional se complica con el tremendo problema mundial, ya entra en el marco de la imposible profecía. Quise sólo dejar en este breve libro el testimonio de varias generaciones y numerosos hombres que lucharon por crearnos una patria moral, sin la cual no tenía validez ni expresión nuestro inmenso ámbito geográfico (Picón Salas, 1984:188). Luis Barrera Linares nos dice con respecto a Picón Salas: …Picón Salas hace énfasis en el hecho de que los gustos de una época, de un grupo o de alguna individualidad, puedan ejercer y dictaminar juicios definitivos para la evaluación crítica de un proceso literario, fenómeno que algunas veces obliga a la crítica a hacer concesiones vinculadas con la inmediatez contextual, con ciertas tradiciones familiares, o con otros aspectos que terminan condicionando e imponiendo, desde fuera, la valoración de la literatura (Barrera Linares, 2005:96). ¿No ocurre lo mismo con la valoración de muchos autores del corpus de Formación y proceso de la literatura venezolana en Picón Salas?, ¿No hay una preeminencia de los apartados por la dictadura?. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El idealismo político y las propuestas escriturales&lt;br /&gt;¿Cuál es el canon que nos propone Picón Salas en Formación y proceso de la literatura venezolana?, ¿ desde que idea de Institución y de obra nos habla?. La crítica impresionista (Aullón de Haro, 1994:19) con que aborda la literatura venezolana, no es de índole abierta aunque en una primera lectura parezca serlo: Además, la literatura parece desempeñar una función un tanto peculiar en el plano histórico y antropológico. El uso repetido, en efecto, eleva los objetos y hechos resaltados más allá de su contexto temporal, proyectándolos sobre un fondo de origen en una cultura jerarquizada, fundada sobre la transmisión permanente de comportamientos tradicionales. Pero, así como en una sociedad determinada los textos sagrados forman un corpus cerrado y una ley puede abrogar otra ley, la literatura presupone un corpus abierto, que se puede enriquecer hasta el infinito (Brioschi/Di Girolamo, 2000: 22). El corpus que propone Picón Salas no es abierto, pues deja obras del período estudiado (1899-1961) por fuera y otras no son señaladas con el énfasis con que otras sí.  Picón aborda la literatura venezolana desde una condición de ensayista y crítico, pero esa crítica aun así es parcial, politizada y centrada en la postulación de una visión de país distinto al conocido en los momentos en que fue escrita la obra, dando una condición de poder a su autor a partir del establecimiento de una idea de obra adecuada para la nación, más que determinando de una forma de ser del venezolano. En Picón Salas se da el siguiente planteamiento: él es, finalmente, quien produce las obras que leeremos, quien elabora los nuevos paradigmas de estilo y sensibilidad a los que en cada ocasión se pueden traducir literalmente las nuevas condiciones de la experiencia colectiva e individual que toman cuerpo en la historia; él es quien decide la destinación literaria y las modalidades de lectura de sus escritos en el mismo momento en que los proyecta y bautiza con la locución “novela”, “poesía”, o “tragedia” (Brischi/Di Girolamo, 2000:28). Picón Salas cumple con su labor de crítico, y en ella propone una lectura de nuestra literatura que testimonio el crecimiento de una nación, su gestión en el marco de las naciones del mundo, su formación como colectivo desde una premisa democrática, y abierta al establecimiento de instituciones, que el mismo autor se dedica a fundar: la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela, el INCIBA, el Pedagógico de Caracas, entre otras. Es un crítico: el crítico es sobre todo un mediador que tiene la tarea de orientar al público tanto con su juicio, como también con sus interpretaciones. Nos familiariza con la obra, introduciéndonos a una lectura más consciente, guiada por puntos de referencia significativos (Brioschi/Di Girolamo, 2000: 57). En su crítica hace distinciones entre obras que determinarán la formación personal y universitaria de los habitantes de una nación. Para Picón, obra, es sinónimo de gestación de una conciencia colectiva. Institución, la conformación de un entramado que sirva de columna vertebral a esa idea colectiva del ser individual y universal. En canon que propone Picón Salas cuenta con las siguientes características de exclusión: la literatura femenina y los extremos políticos: la derecha, herencia del gomecismo y la izquierda, representada en su corpus por la figura de Miguel Otero Silva. Más que exclusión, tienen una razón de ser periférica, pues con comprenden un afán fundacional ni la creación de un imaginario acorde con sus planteamientos de país. Todo canon tiene elementos excluyentes. Aunque Sullá lo defina como: una lista o elenco de obras consideradas valiosas y dignas por ello de ser estudiadas y comentadas (Sullà,1998:11), en donde las obras propuestas alcancen un ámbito de referencias importante: los libros canónicos gozan de privilegios que los distinguen de los excluídos: la canonización los encierra en su tiempo y fija su letra (la sacraliza), que es objeto de minuciosa exégesis, aunque se da la paradoja de que esta condición los libera a su vez de la época y permite que hablen a lectores e intérpretes de otros tiempos: siendo cada libro importantes en sí mismo, se integra en una totalidad a la que confiere y de la que recibe sentido (la Biblia); y finalmente, esa totalidad adquiere una capacidad inagotable de significación, que se adapta a todas las épocas y situaciones, permaneciendo el texto invariable (Kermode, 1988:115-116; también 1985:62, 78-79. en Sullá, 1998:19). La obra de Picón Salas aspira a la canonización en el marco de su propuesta de lectura del corpus imaginario de la literatura de  una nación. &lt;br /&gt;Picón Salas aborda políticamente su obra, y las obras que estudia en ella. Las propuestas escriturales están determinadas por el matiz de carácter fundacional, democrático, que haya padecido la dictadura, y esté en trance de establecer las bases institucionales del corpus literario de un país en un tiempo determinado y con vistas a permanecer en el tiempo. Ante ello, podemos considerar la propuesta de Bloom: Uno sólo irrumpe en el canon por fuerza estética, que se compone primordialmente de la siguiente amalgama: dominio del lenguaje metafórico, originalidad, poder cognitivo, sabiduría y exuberancia en la dicción (Bloom, 1995:25-51). Consideramos que estos planteamientos no han sido aplicados a las obras abordadas por Picón Salas. No decimos que no los poseen, digo que el marco en el que se consideraron las obras no es éste, no es de matiz estético y por tanto el canon literario propuesto por Picón Salas en Formación y proceso de la literatura venezolana debería ser revisitado nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Propuesta de un canon y su relectura. Historia y escritura en la fundación de un imaginario democrático. &lt;br /&gt;En su Coda al libro, de 1961, Picón Salas aborda la literatura venezolana desde nuevos elementos, centrándose en lo literario, con vistas a acallar discusiones de otra índole dentro de la literatura: Pero no hacemos un estudio sociológico, sino literario, y bastará-con la enunciación del fenómeno-, detenerse en otros aspectos recientes de nuestra vida cultural. Quizá el autor deba reparar con cierta melancolía cuántas pasiones y fanatismos de índole ideológica dividen más a los escritores que hace veinte años, y no logramos con nuestra literatura formar una libre y serena sociedad de espíritus al servicio del país. Se suele confundir en algunos críticos la obra del autor con la bandera y la tienda política a la que pertenece (Picón Salas, 1984:190). El país es otro, pero los debates no han desaparecido. Nuestro autor quiere centrarse entonces en los elementos estéticos fundamentalmente a la hora de abordar su análisis. En esta Coda, Picón hace énfasis en nuevos elementos como los son las ediciones de la Presidencia de la República, la importancia de las fundaciones, como la Fundación Mendoza, y la reedición de obras significativas. Como primer elemento aborda la Historia, tema con el que finalizó su trabajo en su edición primera, y señala obras como Esta tierra de Gracia, de Isaac J. Pardo; el análisis de nuestra historia colonial, como el realizado por Graziano Gasparini, y la reedición de obras de historiadores del siglo XIX, como Fermín Toro, entre otros. Suma una rama del saber olvidada en la primera edición: la Filosofía, con la figura señera de Juan David García Bacca, y la de los estudios lingüísticos y estilísticos, con Orlando Araujo, Edoardo Crema, Ulrich Leo y Oscar Sambrano Urdaneta, sin dejar de destacar a Ángel Rosenblat y su Buenas y malas palabras. Aborda otro género olvidado: el teatro, y hace un énfasis sin igual en la poesía venezolana: Ida Gramcko, Elizabeth Schon, Alfredo Silva Estrada, Guillermo Sucre, entre las nuevas voces y señala nuevas obras de poetas ya citados anteriormente. Hay un destacar el cuento paralelo a la novela: Si hay algún género en nuestra historia literaria que habría menester detenido el examen, es el cuento, desde su brillante iniciación modernista en 1895, siguiendo con los grandes nombres de la generación de 1910, como Gallegos y Pocaterra, deteniéndose en el aporte temático y estilístico que trae un Arturo Uslar Pietri en tan hermosos libros como Red y Tiempo de contar; Antonio Arráiz, en sus Cuentos de tío tigre y tío conejo; Ramón Díaz Sánchez, en Caminos nocturnos y La virgen no tiene cara; Guillermo Meneses en La balandra Isabel llegó esta tarde. Después de 1940, con influencias más cosmopolitas, el cuento venezolano parece haberse hecho más críptico, más ansioso de sorpresas y enigmas, y tanto Díaz Solís como Márquez Salas, Armas Alfonso y González León trabajan sus relatos con sumo rigor estilístico (Picón Salas, 1984:194). En ningún momento nombres como el de Julio Garmendia, salen a relucir. Y su abordaje del cuento en la edición primera de 1940, no contempla el cuento como algo significativo. La novela, consideremos, es más fundacional, el cuento, ya expresa los avatares de una nación o proyecto de nación que intenta no hacer aguas La novelística señala nombres mencionados, con nuevas obras: Pocaterra, Uslar Pietri, Meneses, Otero Silva (a quien ya no llama la atención por sus posturas ideológicas). Con respecto a la figura de Teresa de la Parra, menciona lo siguiente: Algunas escritoras- Antonia Palacios en tan hermoso libro autobiográfico como Ana Isabel, una niña decente; Lucila Palacios en El corcel de las crines albas, y Gloria Stolk en diversos relatos-parece continuar la tradición que abrió tan brillantemente Teresa de la Parra, aunque los problemas de un mundo más sacudido por ideologías y conflictos colectivos ya no puede circunscribirse a la encantadora introspección de Ifigenia y Memorias de Mamá Blanca. En la Literatura venezolana de siempre, será Teresa de la Parra uno de nuestros grandes clásicos (Picón Salas, 1984:196). Hay una visión sexista de la literatura que deja por fuera el elementos femenino para el establecimiento de un corpus fundacional. No son consideradas éstos libros como obras, y por tanto no son consideradas las primeras en el canon&lt;br /&gt;En su Coda (1961) a la obra Formación y proceso de la literatura venezolana, Picón Salas cambia crítica por ensayo. Nos preguntamos por qué. ¿Ya el país, luego del paso de los años y la creación de mayores instituciones, ha dejado de percibirse de manera crítica?, ¿ahora es posible el acuerdo, el pacto, en ensayar libremente sin el afán fundacional de una idea de lo venezolano?. El género ensayístico es abordado con pasión por Picón Salas: La obra ensayística venezolana de los últimos veinte años merecería, por lo menos, tanta consideración como la que se otorga al cuento y la novela. El auge del ensayo-como lo dije alguna vez en una conferencia de la Universidad Santa María-se debe al anhelo de rápida y vivaz orientación en el laberinto por donde nos conduce nuestra época. Le pedimos al ensayista que resuma y nos presente las ideas que configuran nuestro tiempo o nos ilumine con presteza la circunstancia en que estamos metidos (Picón Salas, 1984:197). La orientación del ensayo es con respecto a los avatares político-sociales de la nación, no según los planteamientos estéticos de la literatura. Picón Salas suma en el género del ensayo, la historia y la crítica, pero dejando de lado las valoraciones estéticas. La alusión al ensayo que hace el autor no va dirigida específicamente a la literatura, sino más bien a la historia y la política (con excepciones como la de Rosenblat). &lt;br /&gt;En la misma Coda, hay una crítica señera a la dictadura de Marcos Pérez Jiménez: En este lapso, el proceso democrático, que parecía asegurarse a partir del gobierno del General Eleazar López Contreras, fue interrumpido por el penoso interregno dictatorial de 1948-1958. El desarrollo de la industria petrolera, el mayor impulso industrial y agrícola, la inmensa oleada de inmigrantes que llegaron a Venezuela después de la segunda guerra mundial, tornaron a la nación más poblada y rica; pero la ostentosa megalomanía de una dictadura como la de Pérez Jiménez no supo aprovechar los cuantiosos recursos a la altura de las necesidades humanas (Picón Salas, 1984:189). Hay una crítica a partir de una posición ideológica enfrentada a otras: el militarismo, el positivismo, la dictadura. Pero esa visión ideológica deja por fuera obras que deberían ser consideradas estéticamente, en donde la construcción de un país sea lo más plural posible. En la propuesta de Picón Salas, adecuada o no en términos políticos, no puede dejar de valorarse la literatura desde una visión literaria, en donde los aportes sean sustanciales en ese sentido. Encontramos variaciones en cuanto a la importancia de algunos géneros según la importancia que el autor en un tiempo específico de la historia del país, le asigne y eso afecta significativamente la apreciación en el tiempo y en la construcción de un imaginario de país. &lt;br /&gt; Consideramos que en la obra de Picón, incluida su extensión del año 61, presenta sincronías con los avatares histórico-políticos acaecidos por el país desde 1899. Más aún, hay un insistente afán de fundar un imaginario de nación de características democráticas, pero en denuedo de los aportes que otras líneas ideológicas en el ámbito literario social, político y literario. &lt;br /&gt;La propuesta de tradición por parte de Picón Salas pretende hacer énfasis en las ciencias sociales (historia, filosofía, política), en el protagonismo de la narrativa en retratar los padeceres individuales y colectivos de los habitantes del país, y en la exaltación lírica. La crítica literaria, según valores estéticos, sigue sin considerarse realmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;Aullón de Haro, P (edición). Teoría de la crítica literaria. Trotta: 1994&lt;br /&gt;Barrera Linares, L. La negación del rostro. Caracas. Monte Ávila editores:2005&lt;br /&gt;Brioschi, F/Di Girolamo, C. Introducción al estudio de la literatura. Barcelona. Ariel: 2000&lt;br /&gt;Foucault, M. Estrategias de poder. Obras esenciales, Volumen II. Barcelona. Paidós: 1999.&lt;br /&gt;Picón Salas, M. Viejos y nuevos mundos. Caracas. Biblioteca Ayacucho: 1983&lt;br /&gt;Picón Salas, M. Formación y proceso de la literatura venezolano. Caracas. Monte Ávila editores: 1984&lt;br /&gt;Semprum, J. Crítica Literaria. Caracas. Ediciones Villegas: 1956&lt;br /&gt;Sullá, E (compilador). El canon literario. Madrid. Arco: 1998&lt;br /&gt;Uslar Pietri, A. Letras y hombres de Venezuela.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-8924415924323338113?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/8924415924323338113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/06/cuerpo-de-la-palabra-gestacion-del.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8924415924323338113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8924415924323338113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/06/cuerpo-de-la-palabra-gestacion-del.html' title='Cuerpo de la palabra: gestación del canon literario venezolano en Formación y proceso de la literatura venezolana de Mariano Picón Salas.'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-4484850650578206902</id><published>2010-06-08T10:22:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T10:23:03.049-07:00</updated><title type='text'>Seva y El corazón de Voltaire: Historia y virtualidad en Luis López Nieves</title><content type='html'>Cuando uno escucha la música del Caribe, uno sabe que hay un mismo sol inundando sus parajes. Cuando digo un mismo sol me refiero a una misma manera de quemarse la piel, de reposar bajo la sombra. Uno siente la región, la vive y la padece.  Bajo las mismas preocupaciones (maremotos, tormentas tropicales, mar de leva, tiburones, el turista) básicas, se puede concebir al Caribe como una estancia del tiempo.  Digo tiempo, pues la manera que tenemos los caribeños de llevarlo dista mucho de las maneras de otros parajes. Hay veces en que me pregunto si el Caribe no será una poética del puerto. Uno piensa en Marsella, Venezia, Nápoles, New Orleans, Valparaíso, Maracaibo y sabe que hay elementos comunes. Para un caribeño, una literatura como la de Joseph Conrad, Kipling, Stevenson, y por supuesto, Hemingway (y esto solo en el ámbito anglosajón) no le es ajena. La cultura de puerto es la que más se le asemeja. La del tiempo sin final, la del tránsito, metáfora de la vida. Quizás en ello se encuentre la clave. Siento que en la narrativa de Álvaro Mutis, en algunas de sus historias uno vislumbra eso: nada permanece. Hay semejanzas también en el Caribe con el desierto norteamericano o el del Sahara: se transita, es espacio para el peregrino, pero en él se vive también.  Sobre los que vivimos en el Caribe quisiera hablar en éste trabajo, pero también sobre la dinámica existencial que eso significa. Llevamos la tragedia y la tristeza a flor de piel, pero esa piel es dulce y fuerte como el ron. Pienso que esa dinámica existencial se puede observar en las obras de Luis López Nieves, específicamente en Seva y en El corazón de Voltaire. La historia brota en cada página, como el sol del Caribe, y lo virtual a su vez, como el elemento de paso en él, que significa rapidez, velocidad, danza de negros. La historia busca retener el tiempo por medio de su reescritura, lo virtual es la constancia del cambio, de la variedad de miradas, de lo veloz del tiempo: es aquello que se escapa entre las manos pero se percibe su eternidad en su misma rapidez.  Si bien hay diferencias entre el imaginario del Caribe (¿pero, como definirlo?) y el de un autor, hay veladas y patentes a la vez semejanzas entre lo que López Nieves intenta transmitir por medio de sus historias y lo que vivimos en el andar caribeño. Historia, humor, olvido, memoria, humillación, injusticia se pueden apreciar claramente en su narrativa. Es quizás el signo más inequívoco de la narrativa escrita en el Caribe español: el humor en todas sus vertientes. La podemos apreciar en Lezama Lima, Guillén, Cabrera Infante; en Junot Díaz, en García Márquez; en Salvador Garmendia, Luis Barrera Linares y Salvador Fleján entre nosotros. El Caribe es siempre una cultura abierta al otro, femenina en su ser envolvente. Es una visión del mundo más amplia que la de otros parajes. Aun así, paradójicamente el imaginario es de alguna manera aislado en cuanto a sus referentes con el otro y hacia el otro. Inmersa en el mar, las comunicaciones entre las diversas costas e islas no es mucha. Metáfora de las relaciones en el continente debajo del Río Grande, el Caribe se inserta en una América sin mucha comunicación entre ella. Europa, por guerras y conquistas se conoce, así ese conocerse lleve implicado el odio. Asia se recorrió entera a sí misma de la mano de los Mogoles y de la Ruta de la Seda. Pero América, y en Caribe esencialmente, tan cerca de sí misma, como muchacha de quince años, se mira pero no se toca. &lt;br /&gt;Tanto Seva como El Corazón de Voltaire entra dentro de la tradición caribeña de la reescritura. Y esa reescritura va inserta en la idea del cambio, de la trasformación, de lo nuevo, permanente y eterno en su horizonte. &lt;br /&gt;Pienso que a una obra como Seva no se le ha hecho la justicia que merece. Reescritura de la historia, como un cuento de Borges o de Cortázar la ficción termina haciéndose realidad. Pero a diferencias de El Aleph o Continuidad de los parques, esa ficción que se hace realidad es política. Y hablar de política en Puerto Rico es complicado. País que pasó de las manos españolas a las estadounidenses por medio de una guerra, no hay evidencia de un bregar independentista en pos de una nación independiente en los anales oficiales de su historia. Más esa historia existe, está en el camino interior de una nación, en el boca a boca, en la rabia contenida. Hay un hilo delgado en la vida de los puertorriqueños llamado la historia del silencio. Pienso que hacia esa historia del silencio apela López Nieves en todas sus historias: Seva, El corazón de Voltaire o su novela sobre Ponce de León. Poner a hablar, a bailar a la historia, llenarla de un humor maravilloso para que en la risa surjan las cicatrices y puedan cerrarse o terminarse de abrir. Algo semejante encuentro en Concierto Barroco, de Alejo Carpentier, por ejemplo, una reescritura de la historia a partir de la música y de la historia misma. &lt;br /&gt;Seva (su nombre completo es Seva. Historia de la primera invasión norteamericana de la isla de Puerto Rico ocurrida en mayo de 1898) fue escrito en 1983 y publicado en ese año en el Diario Claridad, de San Juan de Puerto Rico, en diciembre de ese año. Está escrito a manera de crónica periodística y por medio de cartas. Participa entonces de la crónica y de la literatura epistolar, quizás los géneros mayores de este lado del Atlántico desde tiempos de la Conquista hasta el siglo XIX, dejando aparte a la figura señera de Sor Juan Inés de la Cruz. La crónica es género propio de América desde los tiempos de Inca Garcilaso y el género epistolar entre nosotros alcanzar su parangón en tiempos de la independencia. La obra epistolar de Miranda y Bolívar da para ser leída como la literatura fantástica mayor de nuestras costas. De ambas participa López Nieves, que logra desarrollar un estilo igual a las crónicas no ficcionales siendo ficcional su obra. La recreación del autor giro alrededor de Víctor Cabañas, historiador que encuentra una frase importante en una copla popular y empieza a investigar. Su investigación gira en varias partes: la búsqueda del diario del general Nelson Miles, la búsqueda de un mapa de Puerto Rico de 1896 en Galicia y las grabaciones hechas al único sobreviviente de Seva, Ignacio Martínez. En todos los planos, el movimiento, la búsqueda, la rapidez signa su escritura y sus caminos. Y el movimiento en el espacio también: se traslada a Alexandria, cerca de Washington, en Estados Unidos; a Galicia y a las montañas en las afueras de Ceiba, en la costa este de Puerto Rico. Esto va cónsono con el movimiento en el tiempo: la búsqueda de datos que certifiquen que Puerto Rico tuvo una primera invasión en meses antes de la oficial, el 25 de julio. Y en esta invasión, el pueblo de Seva detuvo a los norteamericanos y los derrotó. Motivado a esto, el general Miles decide acabar con el pueblo y borrarlo del mapa:&lt;br /&gt;         10 de agosto de 1898&lt;br /&gt;         1300 horas&lt;br /&gt;¡Misión cumplida! Hace 4 días sorprendimos al enemigo. Se trataba de cada uno de los habitantes de Seva. Tomamos acción rápida pero el exterminio no fue fácil, a pesar de que éramos casi 4.000 contra 721 (mis 3.000 tropas frescas, más las casi 1.000 que llevaban tres meses en la playa). Debo admitir que opusieron una resistencia feroz, organizada y heroica, digna de nuestra guerra de independencia contra los británicos y a la altura de un Vid o un Wellington. Ni siquiera en Wounded Knee vi yo tantos actos heroicos como he visto en Seva. Por eso he consultado a mi estado mayor y he tomado la siguiente determinación: debemos borrar todo rastro de esta oposición. Hemos tomado los siguientes pasos: murieron 650 durante el combate; habíamos apresado a los restantes 71 (40 mujeres, 8 hombres, 23 niños).Pero ya que es necesario borrar toda huella, al otro día ordené que los fusilaran a todos. Terminamos de quemar y demoler lo poco que quedaba del pueblo (la labor de nuestros cañones había sido minuciosa). Ya no queda huella de su existencia. Tan pronto consolidemos nuestro control sobre todo el país, haré borrar toda mención de Seva de todo expediente, periódico, libro o papel, y lo borraremos de todos los mapas. Me aseguraré, personalmente, de que este pueblo perezca para siempre y de que no pueda renacer convertido en una especie de Álamo. &lt;br /&gt;Luis M. Rivera nos ha hecho varias recomendaciones excelentes: ya que la gente de los pueblos cercanos podría echar de menos a Seva, y para evitar que en el futuro puedan encontrarse siquiera las cenizas del pueblo, deberemos:&lt;br /&gt;1. Construir sobre los escombros del pueblo (y las tumbas de sus habitantes) una base militar, para evitar que algún enemigo de los Estados Unidos de América pueda en el futuro encontrar evidencia de este incidente. &lt;br /&gt;2. Construir otro pueblo en las cercanías, para que los habitantes del resto de la Isla piensen que es el mismo. Luis M Rivera sugiere que tanto la base como el pueblo sean bautizados con el nombre de “Ceiba”. De esta manera, si alguien pregunta por Seva se le responderá: “Usted se equivoca, el nombre correcto es “Ceiba” (en español la pronunciación de estos nombres es parecida). &lt;br /&gt;3. Un detalle: antes de la ejecución, uno de estos negritos (“niggers”) se escapó. Dudo que sobreviva en el bosque porque era un niño. De todos modos, todavía lo estamos persiguiendo. Uno de los oficiales recordó que al niño le faltaba la oreja izquierda. Con esta señal será menos difícil encontrarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabañas toma esta carta de los documentos que una descendiente del general Miles posee. La engaña, de la manera más caribeña, diciéndole que es un seguidor de las hazañas de su ancestro. La vena picaresca late y logra su cometido.&lt;br /&gt;Poco después de este descubrimiento, Cabañas se lanza en la búsqueda del sobreviviente. Y lo encuentra, cerrando así su investigación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        17 de enero de 1981&lt;br /&gt;        El Duque, Nabuabo&lt;br /&gt;        Puerto Rico&lt;br /&gt;Querido Luis:&lt;br /&gt;No sé por qué los acontecimientos más importantes de nuestra vida suelen ocurrir en la forma más casual. Yo estaba tomando café en el balcón de la casa de doña Luca, una viejita muy dulce que vive con su hija en uno de los sectores más inaccesibles del Barrio El Duque, de Naguabo (detrás del Yunque), cuando un mulato alto y muy viejo entró, saludó y pidió café. Se sentó a mi izquierda. Ninguno de los dos hablamos mientras doña Luca buscaba el café. Yo, porque estaba cansado, deprimido y desanimado. Él, porque según supe luego apenas hablaba nunca. Al regresar al balcón con el café doña Luca dijo:&lt;br /&gt;- Don Ignacio, le presento al señor Víctor Cabañas. Es de San Juan y escribe libros.&lt;br /&gt;Don Ignacio se viró lentamente y fue entonces que noté que le faltaba la oreja izquierda. O me excité demasiado porque no era la primera persona sin oreja que había visto en los últimos meses: había sufrido dos falsas alarmas. Di mi taza a doña Luca y pedí más café. Tan pronto ella entró a la casa me acuclillé frente a don Ignacio y dije, frustrado y casi con rabia:&lt;br /&gt;- Usted nació en Seva.&lt;br /&gt;El anciano dejó caer la taza e intentó ponerse de pie. Los ojos se le abrieron de un modo casi grotesco: estaba aterrado. Súbitamente consciente de mi error, lo sujeté por los hombros y le pedí perdón.&lt;br /&gt;- No corre usted peligro, lo juro-dije.&lt;br /&gt;De pronto suspiró, se relajó, y bajó la cabeza. Dijo en voz baja:&lt;br /&gt;- ¡Ya pa qué! Que me maten también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrazos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Víctor&lt;br /&gt;Luego de este encuentro, graba en cassettes el testimonio de don Ignacio, y desaparece, entregando los documentos a López Nieves. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La búsqueda de Víctor Cabañas es en el tiempo y el espacio y en un tercer tiempo, virtual: la ficción. La historia de Seva es ficcional, más su impacto en lo real es sin igual. El pueblo puertorriqueño, los intelectuales del país creen la historia. Creen la ficción. Y esto significa un cambio de paradigma a la hora de abordar la historia. La verdad de las mentiras, como diría Vargas Llosa, se convierte en realidad. La literatura encarna en la historia. Y lo hace por medio de medios que la modernidad ha signado: la reescritura crítica de la historia, la escritura como portal hacia diversos tiempos y la realidad transformada por la ficción. La unión de la historia con lo virtual. &lt;br /&gt;El corazón de Voltaire fue escrita y publicada en 2005. Veintidós años después que la publicación de Seva. El método ficcional de López Nieves cobra mayor lucidez. Escrita en el ámbito de la literatura epistolar, al igual que Seva, aquí cobra un matiz tecnológico distinto: correos electrónicos. La comunicación, por tanto es mayor y más rápida, y la hilación de la historia, a pesar de la densidad de la información, es veloz y acorde con los tiempos. En el Corazón de Voltaire se hace presente la tradición latinoamericana y caribeña sobremanera: indagar en las culturas ajenas como si fueran propias. Para empezar, es el presidente de Brasil quien conoce datos de la historia de Francia que la embajadora desconoce.  López Nieves  aborda desde un matiz geográfico (personajes en Brasil, México,Puerto Rico, Argentina), situaciones en esos países como elementos determinantes; el hecho de que los descendientes de Voltaire se encuentren, siendo hijos de emigrados, en Buenos Aires y San Juan. Y un hecho capital: cómo la historiadora de la novela es de origen caribeño, y ese origen determina la velocidad de las investigaciones. Hay un choque cultural entre Roland de Luziers, francés de cuerpo entero e Ysabeau de Vassy, de origen caribeño. Ysabeau es veloz, rápido, impaciente, colérica, humorística, aguerrida. Representa simbólicamente el elemento caribeño en el ámbito de la cultura occidental, representada por Francia. La relación entre ambas, de carácter dialéctico, marca la pauta de la investigación alrededor de dónde se encuentra realmente Voltaire:&lt;br /&gt;A:Dr. Roland de Luziers rluziers@sornonne.fr&lt;br /&gt;De: Dra. Ysabeau de Vassy yvassy@sorbonne.fr&lt;br /&gt;ASUNTO: la tumba de Gustave de Tamerville&lt;br /&gt;FECHA: 13 de febrero de 2003&lt;br /&gt;Doctor Mon Petit de Luziers:&lt;br /&gt;¡Ahora sí que te has vuelto loco! ¿Respetar qué carajo?&lt;br /&gt;¿Qué te pasa?&lt;br /&gt;Hay que exhumar esa tumba cueste lo que cueste, al precio que sea. Te voy a telefonear ahora mismo, tan pronto envíe este mensaje.&lt;br /&gt;Ysabeau&lt;br /&gt;Dra. Ysabeau de Vassy&lt;br /&gt;Professeur d`Histoire&lt;br /&gt;Université de la Sorbonne.&lt;br /&gt;La furia caribeña es sin igual. &lt;br /&gt; Es importante señalar también que en el diario encontrado en el cadáver enterrado en la Abadía, está señalado que Voltaire, al realizar el cambio soñado con Gustave de Tamerville, viajó a Puerto Rico y otros parajes de América, pues tenía curiosidad de conocer éstas tierras. López Nieves llena de matices simbólicos a su novela. La presencia física de Voltaire quiere decir la presencia en carne y hueso de las ideas que propulsaron las guerras de independencia en éstos parajes. No es cualquier cosa:&lt;br /&gt;12 de noviembre de 1777&lt;br /&gt;Voltaire escribe desde Sevilla. Acaba de regresar de un viaje por América. Su destino final fue México porque quería conocer la civilización indígena, pero se detuvo en las islas españolas que están en el camino: Puerto Rico, La Española y Cuba. Narra la primera vez que pisó el “Nuevo Mundo” en San Juan de Puerto Rico, donde el buque se detuvo a buscar agua y alimento. Allí le dieron a tomar una bebida fermentada que llaman “maví” y que le gustó mucho. Describe la catedral neoclásica, las inmensas fortificaciones militares y las espléndidas murallas de la ciudad. Este dato me llamó la atención porque hoy, 226 años más tarde, su único pariente-Gabriel Daumart-vive en San Juan. Dice que se dirige a Madrid, donde estará unos meses. &lt;br /&gt;Al igual que en Seva, la historia se corresponde con lo virtual por medio del espacio y el tiempo: los protagonistas viajan incesantemente, físicamente y virtualmente; además, los saltos en el tiempo, entre el siglo XXI y el siglo XVIII son frecuentes, por medio de la palabra, de edificios (la Abadía), testimonios escritos (el diario) y por medios físicos (el cadáver de Voltaire, el supuesto corazón de Voltaire). Y todo ocurre en un marco de rapidez, de exactitud en el lenguaje, de un laconismo verbal y existencial que no se corresponde a la exploración con el lenguaje, con la experimentación con formas de decir, paralelas al lenguaje periodístico y cibernético. La literatura de Luis López Nieves es re formuladora de paradigmas históricos y lingüísticos como ningún escritor caribeño que use la lengua española desde José Lezama Lima. En él, se plasma un paradigma distinto al que propone Lezama y Carpentier: Quevedo, en vez de Góngora, Garcilaso en vez de Calderón. La tradición hispana está presente en López Nieves, y uno ve las claridades de Fray Luis de León, San Juan de la Cruz y Teresa de Ávila, aunado a la claridad de pensamiento de Juan de Vives, por ejemplo. Hay además una preeminencia de la claridad, de lo prosaico, y de la rapidez: signos inequívocos de una narrativa caribeña en la contemporaneidad. Luis López Nieves logra reformar la lengua española del Caribe, entre muchos de sus aportes. &lt;br /&gt;Tanto Seva como El Corazón de Voltaire, son obras modernas de gran importancia para la cultura caribeña e hispanoamericana. Humor, renovación de la lengua, Historia y virtualidad viven en ellas.  Siento que no se le ha prestado la atención correspondiente. Espero este trabajo aporte algo a ese reconocimiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-4484850650578206902?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/4484850650578206902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/06/seva-y-el-corazon-de-voltaire-historia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/4484850650578206902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/4484850650578206902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/06/seva-y-el-corazon-de-voltaire-historia.html' title='Seva y El corazón de Voltaire: Historia y virtualidad en Luis López Nieves'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-8603175801393668394</id><published>2010-06-07T12:43:00.000-07:00</published><updated>2010-06-07T12:57:27.864-07:00</updated><title type='text'>Notas sobre Iréne Nemirovsky</title><content type='html'>Nos proponemos en este trabajo tres visiones desde donde abordar el otro, partiendo de un yo narrativo y de un yo personal y existencial. Es decir, intentaremos abordar  Tempestad en junio, primera parte de Suite Francesa de Irene Nemirovsky, proyecto narrativo inconcluso por haber sido deportado y asesinada en un campo de concentración en 1942, desde la visión del testigo presencial de la invasión alemana a Francia y la deportación de los judíos del país, con la colaboración velada o no de los mismos franceses, y desde la visión del narrador indirecto que cuenta las vicisitudes de la clases sociales franceses en dicha invasión.  La imagen individual, sustentada en diversos personajes de la novela, podrá ser estudiada desde la permeabilidad de lo colectivo. &lt;br /&gt;Irene Nemirovsky  y su familia emigran desde Rusia hacia Francia en 1919, luego de dos años en tierras escandinavas. De familia acomodada, desde un principio conoce lo que significa la persecución por razones raciales, políticas y sociales. Al asentarse en Francia, Nemirovsky descubre una sociedad en donde estudiar y escribir. Y su escritura, desde sus inicios, plasma, eso sí, una enorme crítica a la burguesía a la que pertenece, señalando sus falsedades y sinsabores.  Nemirovsky decide escribir en francés además, en la lengua cuna de la literatura como documento social y de la historiografía social. Ya hacia finales de los años treinta, Nemirovsky era una de las figuras literarias más importantes de la Francia del momento. La Segunda Guerra Mundial cambiaría significativamente su vida. Fue deportada hacia junio de 1942 hacia un campo de concentración y en agosto fue asesinada en Auschwitz. El mismo destino fue padecido por Michel Epstein, su marido.  Sus dos hijas, milagrosamente, fueron salvadas por personas cercanas a la familia.  Muchos años después, pasado el siglo XX, Elizabeth y Dennise, ya mayores, deciden donar los papeles y fotografías de su madre. En los mismos, encuentran sus notas y los dos esbozos de la novela Suite Francesa: Tempestad en junio y Dolce. Publicada apenas en 2004, significó el mayor revuelo editorial en Francia en mucho tiempo.  Intentaremos hacerle justicia.&lt;br /&gt;Nos proponemos una comparación entre las  Notas manuscritas de Irene Nemirovsky sobre la situación de Francia y su proyecto Suite Francesa, extraídas de su cuaderno y Tempestad en junio la primera parte del enorme proyecto que se propuso al ser invadida Francia por los alemanes.&lt;br /&gt;Tanto Irene Nemirovsky como su esposo, mantuvieron siempre la conciencia de un futuro trágico para sus vidas, con el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial. Poco antes de comenzar la misma, trasladan a sus hijas a Issy-lÈveque, en Saone-et-Loire, para vivir con la madre de su niñera. Luego, empieza la debacle:  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El primer estatuto de los judíos, del 3 de octubre de 1940, les asigna una condición social jurídica inferior que los convierte en parias. Ante todo define, basándose en criterios raciales, quién es judío a los ojos del Estado francés. Los Nemirovsky, que entran en el censo en junio de 1941, son a un tiempo judíos y extranjeros. (Myriam Anissimov, Suite Francesa, 2005).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mismo prólogo de la novela, en la edición de Salamandra, Anissimov nos sigue contando el periplo de Michel e Irene:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En octubre de 1940 se promulga una ley sobre “los ciudadanos extranjeros de raza judía”. Estipula que pueden ser internados en campos de concentración o estar bajo arresto domiciliario. La ley del 2 de junio de 1941, que sustituye al primer estatuto de los judíos de octubre de 1940, vuelve su situación aún más precaria. Supone el preludio de su arresto, internamiento y deportación a los campos de exterminio nazi. (Nemirovsky,20)).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos de apenas un año para la deportación de Irene Nemirovsky y un poco más para el de su esposo. Años antes, previendo la llegada del terror, tanto ellos como su familia se habían convertido al catolicismo. De nada sirvió, apenas para esconder a las hijas en un internado católico después de la desaparición de sus padres, y solo por muy poco tiempo. &lt;br /&gt;En Nemirovsky se empieza a dar su condición de extranjera, judía y narradora indirecta de una historia sobre los franceses en tiempos de invasión. La lucidez la acompañó siempre y lo hace igualmente con la sobriedad, la ausencia de sentimentalismo, y la pulcritud con que retrata a una sociedad que no entiende su fracaso. Su mirada es la de una rusa, judía y escritora en tiempos de barbarie. Es la del testigo, que retrata el presente para el futuro. Para ello, me interesa abordar las obras de Nemirovsky a estudiar aquí desde la perspectiva del imaginario social y del  proceso de derrumbe de las ideologías y las utopías. La Segunda Guerra Mundial es la hecatombe de los errores cometidos en la Primera Guerra, del Pacto de Versalles y de la falta de sentido práctico de la República de Weimar. Muchos intelectuales empezaron a señalar esto desde sus inicios, que la llegada y el triunfo en Europa del Fascismo era inminente, pero la mayoría prefirieron callar y denunciar el monstruo del comunismo.&lt;br /&gt; Este imaginario social en paralelo a un imaginario ideológico lo abordaremos desde la perspectiva teórica de Mourá y Ricoeur. El imaginario social es “el conjunto de representaciones colectivas propias de una sociedad” (Mourá, 1992). Nemirovsky nos las plantea en Tempestad en junio y en sus Notas, como una sociedad que ha perdido el norte y no se encuentra, y por ello no entiende la razón de su invasión y acoplamiento. Paul Ricoeur lo sostiene de esta manera: “Lo importante en este caso es la omnipresencia (que también es omnipotencia) del imaginario: individuos como entidades colectivas “están primeramente y desde siempre vinculados a la realidad social de un modo distinto a la participación sin distancia, según unas figuras de no coincidencia que son precisamente las del imaginario social” (Ricoeur, 1986). Hay una omnipotencia del imaginario francés: nosotros realmente no seremos invadidos, es solo una guerra más, ellos llegarán y se marcharán. Lo que no se entiende es por qué quienes han vivido y triunfado en el país, repentinamente se convierten en parias. En sus Notas, Nemirovsky nos señala lo siguiente: &lt;br /&gt;¡Dios mío! ¿Qué me hace este país? Ya que me rechaza, considerémoslo fríamente, observémoslo mientras pierde el honor y la vida. Y los otros, ¿qué son para mí? Los imperios mueren. Nada tiene importancia. Se mire desde el punto de vista místico o desde el punto de vista personal, es lo mismo. Conservemos la cabeza fría. Endurezcamos el corazón. Esperemos. (Nemirovsky, 2005).&lt;br /&gt;La respuesta de la autora va en paralelo en términos del imaginario ideológico y utópico de las una clase en social en particular, la clase media o pequeña burguesía,  de la Francia del momento. En Tempestad en junio nos encontramos con este maravilloso diálogo:&lt;br /&gt;- Pero, ¿por qué siempre nos toca sufrir a nosotros y a la gente como nosotros?- exclama con rabia-. A la gente normal, a la clase media. Haya guerra, baje el franco, haya paro o crisis, o una revolución, los demás salen adelante. ¡A nosotros siempre nos aplastan! ¿Por qué? ¿Qué hemos hecho? Pagamos por todo el mundo. ¡Claro, a nosotros nadie nos teme! Los obreros se defienden y los ricos son fuertes. Pero nosotros, nosotros somos los que pagamos los platos rotos. ¡Qué alguien me diga por qué! ¿Qué ocurre? No lo entiendo. Tú eres un hombre, tú deberías comprenderlo- le espetó a Maurice, colérica, sin saber a quién culpar de la situación en que se encontraban- . ¿Quién se equivoca? ¿Quién tiene razón? ¿Por qué Corbin? ¿Por qué Jean- Marie? ¿Por qué nosotros?&lt;br /&gt;- Pero ¿qué quieres comprender? No hay nada que comprender- dijo Maurice tratando de calmarla-. El mundo está regido por leyes que no se han hecho ni para nosotros ni contra nosotros. Cuando estalla una tormenta, no le eches la culpa a nadie; sabes que el rayo es el resultado de dos electricidades contrarias, que las nubes no te conocen. No pueden hacerles ningún reproche. Además, sería ridículo, no lo entenderían. &lt;br /&gt;- Pero no es lo mismo. Estos son fenómenos puramente humanos.&lt;br /&gt;- Sólo en apariencia, Jeanne. Parecen provocados por fulanos o mengano, o por determinada circunstancia; pero ocurre como en la naturaleza: a un período de calma le sucede la tempestad, que tiene su comienzo, su punto culminante y su final, y a la que siguen otros períodos de tranquilidad más o menos largos. Por desgracia para nosotros, hemos nacido en un siglo de tempestades, eso es todo. Pero al final se apaciguarán. (Nemirovsky, 220)&lt;br /&gt;La autora plasma en las ideas de la pareja, semejanza en los ideales.  Hay una semejanza ideológica que se confronta con la utópica. La clase media y los extranjeros están siempre en la incertidumbre, no tienen asideros mayores. Así como las razas perseguidas desde siempre: los judíos, los gitanos. Aquellos que padecieron el Holocausto. En la novela, vemos como las clases altas se sostienen en la utopía de creer en una gran Francia, ganadora de la Primera Guerra Mundial, simbolizada en la línea Maginot, la cual los alemanes traspasan cómodamente tomando el país entero en poco tiempo. Mourá nos dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta reinterpretación de los acontecimientos fundadores no es más que un muy claro ejemplo que permite comprender mejor la función fundamental del fenómeno ideológico: autorizar a un grupo determinado a adquirir consistencia y permanencia gracias a una representación de sí mismo, de sus orígenes, de su identidad y de su alteridad (Mourá, 1992)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Nemirovsky, las clases altas y bajas francesas viven en la utopía; la clase media, los extranjeros, en la ideología. Ambas visiones, ideológica y utópica, forman un imaginario social que hierve y parece siempre a punto de estallar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, podremos identificar como representaciones ideológicas las que, visto que tienden a la reiteración de valores profundos en los que se apoya la existencia del grupo, tienen una función de integración en este grupo (dándole así consistencia y permanencia). Al representar al extranjero según los esquemas dominantes del grupo, hacen prevalecer la identidad de este último sobre cualquier otro elemento de lo real. Estas interpretaciones unificadoras, que relacionan a la alteridad con el grupo y con sus concepciones, redescriben para su propia sociedad al extranjero, en los mismos términos en los que esta se concibe a sí misma. (Mourá, 1992)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Ricouer, existen tres formas de visualizar y analizar las representaciones ideológicas. Las utilizaremos para comparar apuntes de las Notas de Nemirovsky con Tempestad en junio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.- Como reiteración de los valores fundadores del grupo (interpretación arquetípica del mundo). &lt;br /&gt;Los franceses sostienen sus premisas sustentados en la superioridad de su cultura. Lo podemos observar claramente en personajes con los Pericand, como Gabriel Conte o Charles Langelet. Cada uno de ellos representa algo: los primeros, la estirpe, el segundo, la escritura, el tercero, ser el guardián del arte. Hablamos de la aristocracia, del intelectual y del burgués. Es decir, de la Francia desde la Edad Media hasta el siglo XVII, del la Francia del siglo XVIII (la Ilustración) y de la Francia burguesa a partir de la Revolución. Cada uno de ellos representa la huída de París sustentada en sus valores y vemos en la misma cómo esos valores pierden toda razón de ser: En los Pericand, como la huída a pelear la guerra por parte de Hubert, en donde simbólicamente se demuestra que la aristocracia es incapaz de defender los intereses del pueblo y perdió su razón de ser (Me voy madre, no puedo quedarme aquí…Si tengo que quedarme aquí como un inútil como los brazos cruzados mientras…¡Me moriré, me mataré! ¿No comprende que los alemanes llegarán, reclutarán a todos los chicos a la fuerza y los obligarán a luchar en su bando? ¡No quiero! Deje que me vaya (Ibid). También con el asesinato de Philipe, el sacerdote, por parte de los huérfanos que él cuida (pérdida simbólica de los valores de autoridad de la Iglesia Católica). En la figura de Corte, en cómo los valores planteados en sus libros se quedan en el papel y pierden sentido en la realidad de una nación invadida, y en dónde los privilegios de ser escritor no tienen lugar. En sus Notas, en la correspondencia con los editores de su mujer, se plantea escribe lo siguiente: &lt;br /&gt;24 de diciembre de 1945&lt;br /&gt;W. Tideman a Irene Nemirovsky&lt;br /&gt;Soy periodista de un diario de Leyde (Holanda) al que he ofrecido traducir una novela o un cuento francés, que se publicaría en forma de folletín. Acaban de responderme que están deacuerdo en publicar lo que les aconseje o envíe. Les he hecho notar que había que pagar derechos de autor y que serían bastante más elevados para una novela ya publicada aquí, puesto que los editores exigirían su parte, que para un relato original no editado, ya que sólo tendrían que tratar con el autor. Y he pensado en usted, aunque sólo conozco sus novelas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;29 de diciembre de 1945&lt;br /&gt;Respuesta de Albin Michel a W. Tideman&lt;br /&gt;Ha llegado a mi conocimiento la carta remitida por usted a nuestra editorial a nombre de Irene Nemirovsky, a la que desgraciadamente no puedo entregársela. &lt;br /&gt;En efecto, la señora Nermirovsky fue arrestada en julio de 1942 y posteriormente deportada, creemos que a Polonia. Desde la fecha de su detención, nadie ha vuelto a tener noticias suyas. (ibid)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autor deja de tener protagonismo, la realidad se devora a la escritura y sólo el testimonio será lo que quede, el retrato de un tiempo nefasto en una obra magistral.&lt;br /&gt;Por otro lado, Charles Langelet representa la burguesía acomodaticia que ya ha olvidado todas las luchas desde la Revolución y las subsiguientes Revoluciones durante todo el siglo XIX por los derechos sociales y políticos y se conforma con lamentar la pérdida de obras de arte sin importarle un bledo las muertes del pueblo francés. Es una de las bases del colaboracionismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.) Como legitimación de la relación de autoridad que vincula al grupo con el extranjero representado (interpretación jerárquica)&lt;br /&gt;Recién llegados los alemanes en 1940, se empieza a disponer de leyes que ponen en entredicho la presencia de extranjeros y judíos. Nemirovsky intenta repetidas veces hacer ver su condición de católica (conversa) y de repudiadora del régimen bolchevique (por su condición de rusa) sin lograr nada. La condición es paradójica, pues los alemanes son recibidos en Francia con una muestra de miedo e indiferencia, pero sin menoscabar su presencia en la región. Son vecinos, que ahora invaden y después invadirán ellos. Son aceptados rápidamente. No hay oposición, pues se piensa que se marcharán. Se culpa a los jóvenes, se culpa a los extranjeros y a los de religiones o creencias distintas al catolicismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.) Como esquematización del extranjero en referencia al grupo, a su historia y a su lugar en el mundo (interpretación reductora).&lt;br /&gt;El extranjero, al esquematizarse y categorizarse, se vuelve transportable, diezmable por parte del invasor. Las leyes prohibitivas, la estrella amarilla, buscan desde la perspectiva del estereotipo, marcar diferencias con el “extraño”. Un proceso semejante se vivió en la España del siglo XVI con los judíos y moros. Primero, fueron rechazados y marcados, luego expulsados. Se busca reducirlos a mercancía, producto. Así serán mejor enviados a los campos de concentración, y así desaparecerán sin dejar mayor huella. Los dos primeros puntos señalados más arriba responden a planteamientos a partir del mito, de lo que se da por cierto sin cuestionamiento, por prejuicios que sustentan la intolerancia y la discriminación.&lt;br /&gt;En la imagen del extranjero, Mourá nos dice:” El extranjero, que marca la frontera de la sociedad, remite a la verdad de la misma, a lo que la misma excluye y, por ende, a lo que considera fundamentalmente como suyo”. Nada más cierto: el otro, representa lo distinto y execrable, pero a la vez lo sacrificable. &lt;br /&gt;Irene Nemirovsky logra con Suite Francesa y sus escritos póstumos, retratar una sociedad en crisis  que vive el desastre de la guerra. Lo hace fríamente, y a  partir de la condición de víctima, extranjera, escritora y mujer. En una extranjera con más de 20 años en Francia, que se considera francesa en tantos ámbitos, con hijas francesas y al momento del desastre es dejada de lado. Como la clase media, representada por los Michaud. Mourá, lo define así:&lt;br /&gt;La aprehensión de la realidad extranjera por un escritor (o un lector) no es directa, sino que está mediatizada por las representaciones imaginarias del grupo o de la sociedad a los cuales pertenece. De ahí la necesidad de trabajar la imagen literaria del extranjero en el imaginario social del entorno. Sólo a partir de su estudio podremos verificar si el autor reprodujo (consciente o inconscientemente) una representación global o si se alejó radicalmente de todo esquema imaginario colectivo para hacer acto de creación y, si es su voluntad, crítica de lo real (ibid)&lt;br /&gt;Nemirovsky retrata la imagen del extranjero en el imaginario social de la Francia ocupada, como extranjera y retratando al otro extranjero invasor. No es una condición sencilla. Pero su obra, sus notas, su correspondencia, lo atestiguan como ninguna otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mourá, J.M. La imagen del tercer mundo en la novela francesa contemporánea. París: Presses Universitaires de France, 1992.&lt;br /&gt;Moura, J. M. La imagen del extranjero: perspectivas de los estudios de imagología literaria (pp: 35 a la 55), en L’Europe littéraire et l’ailleurs. París: Presses Universitaires de France, 1998&lt;br /&gt;Nemirovsky, I. Suite Francesa. Barcelona: Salamandra. 2005.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-8603175801393668394?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/8603175801393668394/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/06/notas-sobre-irene-nemirovsky.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8603175801393668394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8603175801393668394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/06/notas-sobre-irene-nemirovsky.html' title='Notas sobre Iréne Nemirovsky'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-4414652414704272178</id><published>2010-05-22T09:12:00.000-07:00</published><updated>2010-05-22T09:13:20.376-07:00</updated><title type='text'>de "Campeones", de Guillermo Meneses</title><content type='html'>Sobre el barrio mísero donde vivía Luciano-calles pendientes y rotas, casas destrozadas, acre olor de pobreza,- sobre todo el caserío, sobre toda la costa guaireña, se extendió el domingo un cielo profundo, azul, sin mancha de nube. Luciano miró varias veces hacia arriba por si había asomos de lluvia, pero no: sólo cielo puro y profundo, enorme cielo de trópico radiante, fabricó el mundo para el primer encuentro de Teodoro Guillén.&lt;br /&gt;Convencido de que el día iba a ser firme de sol y luz, Lucianito Guánchez salió de su casa, caminó la carretera blanca y siguió hacia el campo del "Nueva York". Ya había mucha gente cuando llegó: desde Caraballeda, desde Catia la Mar, habían venido los delgados campesinos, oscuros y fuertes, los pescadores rojizos y potentes para mirar la lucha entre el "Nueva York" de Maiquetía y el "Indio Bravo" de la Guaira; allí estaban, junto a los caleteros del puerto, junto a los pulperos y empleadillos pobres de la aduana o de la Corporación. &lt;br /&gt;En todos los grupos se hablaba del pitcher nuevo y los hombres lo señalaban con el dedo. &lt;br /&gt;- Sí. Es aquel.&lt;br /&gt;- Sí. Se llama Teodoro Guillén.&lt;br /&gt;Luciano, sumergido en un grupo de charlatanes reidores, bostezaba nervioso, sintiendo en el estómago el peso de una desazón corporal, que le producían sus anhelantes e imprecisos sentimientos. Por fin, ya no pudo pensar más: los jugadores ya estaban en sus puestos mientras, lentamente-se le notaba la emoción en cada movimiento de su caminar despacioso- Teodoro Guillén, pitcher novato, iba a tomar posesión del lugar que le correspondía. &lt;br /&gt;Del público salían silbidos, gritos y aplausos, pero cuando el muchacho se encogió para lanzar se hizo un silencio grueso. Teodoro lanzó: tras del bateador contrario estaba Negro Julio en persona, que no tocó la pelota, porque el bate amarillo de aquel muchacho del "Indio Bravo"- bate amarillo como la faja con que azotaba su padre a Teodoro cuando pequeño- devolvió la bola reciamente. Teodoro se volvió miedoso. Allá sobre la hierba corría Cardozo buscando atrapar la pelota que se aflechaba en el aire; sí, ya se detenía junto a la palizada el buen Cardozo; sí, ya caía en su guante la pelota bateada. Teodoro suspiró: uno menos, pero ya estaba el siguiente bateador frente a él, y Negro Julio le hacía señas. Era un buen jugador el contrario, sabía batear bonito en las prácticas. A ése había que lanzarle recio y curveado. Negro Julio le hacía señas. Sí, Teodoro debía lanzar un pelotazo, que se desviara repentinamente para engañar al bateador. Sí, ese pelotazo era lo que indicaban las señas de Negro Julio. Sí, debía coger la pelota y lanzar muy bien pero ¡qué débilmente había salido la mancha redonda!¡Claro que se la habían bateado! La pelota estaba pequeñita tan arriba como había subido; era como si se hubiera hundido en el cielo; quizá pasaría las cercas. ¿No la iba a agarrar José Luis allá en el fondo? Sí. Ya estaba la pelota en el guante del compañero y otro jugador contrario había terminado su papel. Pero ¡qué tontería! hay que pensar en el juego.Negro Julio está bravo; se ha acercado él mismo a poner la pelota en las manos de Teodoro.&lt;br /&gt;- ¿Qué fue?- ha dicho- ¿vas a pitchar duro o no?&lt;br /&gt;Y Teodoro también se ha enfurecido consigo mismo. Están aplaudiendo a José Luis; él, en cambio, no les está gustando a las gentes. Hay que jugar poniendo en las manos la fuerza y la inteligencia. Sí, señor. &lt;br /&gt;Teodoro se sintió tranquilo repentinamente. Sintió en sus manos un poder maravilloso que asombraba. Encogiéndose un poco antes de lanzar, con un gesto de estatua que supiera moverse, tiraba la pelota en curvas serenas o en rectazos potentes. Ya a la mitad del juego, espectadores y contrarios se daban cuenta que, cuando Teodoro conseguía lanzar con toda su fuerza, era imposible darle recio a la pelota. Lo aplaudían. Ya estaban diciendo que él era lo mejor que había dado La Guaira como pelotero, que aquel muchacho era grande.&lt;br /&gt;-¡Adiós!- dijo Luciano- pero si él nació en Caracas.&lt;br /&gt;- Pero es de aquí- dijo el negro Jesusito. - Bien sabes tú que es de aquí, de la cuerda tuya, siempre jeringando en la Plaza Lourdes y molestando a la gente. Guaireño. Guaireño templado y echador de varillas. &lt;br /&gt;Para Teodoro el sonido de los aplausos era una brisa buena. Así ganaré siempre, pensó. Siempre...&lt;br /&gt;Efectivamente, el "Nueva York" ganó ese dfía- estreño de Teodoro Guillén- por 3 carreras a 1.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-4414652414704272178?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/4414652414704272178/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/05/de-campeones-de-guillermo-meneses.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/4414652414704272178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/4414652414704272178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/05/de-campeones-de-guillermo-meneses.html' title='de &quot;Campeones&quot;, de Guillermo Meneses'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-5621268583608863701</id><published>2010-05-17T11:47:00.000-07:00</published><updated>2010-05-17T11:51:40.892-07:00</updated><title type='text'>Discurso de recepción del premio iberoamericano de literatura Arturo Uslar Pietri. Eduardo Sánchez Rugeles</title><content type='html'>Asuntos urgentes demandan nuestra reflexión. En esta oportunidad, no me pronunciaré en torno a los posibles méritos o deficiencias de una novela llamada Blue Label/Etiqueta Azul. El difícil arte que supone hablar de sí mismo exige un sentido de la humildad, la economía de medios y la autocrítica que, en ocasiones, dada la ambigüedad de las actitudes humanas, suele confundirse con la prepotencia. Si Arturo Uslar Pietri, con fina ironía, declinó hablar de sus Las Lanzas Coloradas en el ensayo Hombres y letras de Venezuela, no pretendo refutar esa lección. En esta ceremonia, podría improvisar una sugerente reflexión sobre los motivos, complejos, pesquisas e intuiciones que, actualmente, configuran la escritura en América; podría, en ejercicio lúdico, ofrecer un desmontaje pseudoerudito del canon de nuestra historia literaria; podría imitar los ejemplos de Roberto Bolaño, Vila-Matas o Vallejo y, alternativamente, exponer transgresiones sagaces, ironías metaliterarias o invectivas tremendistas. Los últimos sucesos, sin embargo, me obligan a utilizar la literatura como mero contexto. Hoy debo hablar de otros asuntos. La revisión fragmentaria de los ensayos de Arturo Uslar Pietri permite apreciar, a primera vista, los avatares de una obsesión; obsesión que ha sido el epicentro de recientes insomnios, monólogos inconclusos, refutaciones silentes y paradigmas revocados. En esta oportunidad, sin falsos entusiasmos ni militancia maniquea, pretendo ofrecer algunas consideraciones en relación con la más aguda de todas las mortificaciones de Arturo Uslar Pietri: hoy, debo hablar de Venezuela. Desde las limitaciones del ingenio, utilizaré este espacio para improvisar un Pizarrón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablar de Venezuela es un ejercicio complicado. Nuestra idiosincrasia está ensamblada sobre una frágil estructura de prejuicios, de mitos de creación, resentimientos fundacionales e hipersensibles narcisismos que, en la mayoría de los casos, distorsionan el sentido de la reflexión y la intención. La autocrítica, en distintos contextos, se percibe como ofensa. La Naturaleza y el pasado legendario suelen ser los argumentos sobre los cuales fundamos nuestra epopeya. La condición humana, sin embargo, se pierde de vista, se esquiva, se parodia. Si bien la crisis de hombres ha sido una constante discursiva en la ensayística venezolana aún, públicamente, resulta espinoso reconocer nuestra cultura imperfecta. El fracaso social sigue siendo un tabú. Cecilio Acosta, Briceño Iragorry, Picón Salas y, en ocasiones, el propio Uslar son pensadores antipáticos, incómodos; su transgresora lucidez atenta contra nuestra irrefutable cultura de la grandeza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasados diez años del siglo XXI, dejando de lado esencialismos románticos, hemos de reconocer la contundencia de la derrota. Venezuela, hoy día, es una hipótesis no resuelta. El presente, en sus múltiples facetas, es un indicio claro de que no sabemos vivir en sociedad. La tradición, de alguna forma, ha naturalizado la violencia; sin darnos cuenta nos acostumbramos a la discutible dignidad del insulto y al conformismo mediocre. Esta situación ha dado lugar a que las nuevas generaciones sean herederas de una idiosincrasia falsa, de una virtud supuesta. Solemos definirnos, públicamente, como un pueblo alegre; esta alegría espontánea, esta integridad del ser dicharachero nos ha permitido configurar una especie de humorismo trágico, de carcajada nerviosa. Quizás, como salubre ejercicio de madurez y catarsis, sea necesario reconocer que nuestra verdadero patrimonio es el de la tristeza; una tristeza que se funda en la imposibilidad del diálogo, en el elogio permanente de la burla, en el miedo a los otros, la espontánea desconfianza y la feliz ignorancia que ha dado lugar a aquello que, con orgullo impostado, hemos definido como viveza; dudoso atributo que, en el fondo, no es otra cosa que la lenta agonía de nuestra eticidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cultura política ha convertido el siglo XIX en una ética. La escuela nos enseña que el pasado es algo así como un destino manifiesto; que el retroceso, desde cierto punto de vista, es una forma de avance. El ideario decimonónico ha sido una invasiva referencia de excelencia, de verdad incuestionable, de teología pagana. Intuyo que nuestro estancamiento sociocultural está en clara relación con la dependencia enfermiza de ese imaginario mundano. A este respecto, con las manos atadas en el paradigma romántico descrito con lucidez por Luis Castro Leiva, me gustaría presentar a la juventud venezolana una modesta propuesta: convertir el siglo XIX en documento. Nuestro mundo es otro, las formas de lo real han cambiado de manera rotunda. Lo diré sin ambages ni eufemismos: la pretensión de ser bolivariano en nuestros días, además de un vago anacronismo, es una ingenuidad; ingenuidad condicionada por el peso inevitable del tiempo, por el orden del mundo, por la relación frenética e incomprendida entre el desarrollo tecnológico, los modos de la rutina y los complejos escenarios de lo contemporáneo. Si bien, en su contexto, reconozco el valor, la belleza, la originalidad y la necesidad histórica de plantear esas inquietudes, afirmo, con profunda responsabilidad, que los intereses de la Venezuela contemporánea no aparecen descritos en la Carta de Jamaica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa historia política, contemplativa y acrítica, ha sido la responsable de la vulgarización de las palabras. Una revisión superficial de los manuales de historia de Venezuela nos habla, por ejemplo, del deterioro conceptual de la palabra revolución. Desde 1830 hasta nuestros días asistimos a una especie de Rock en Río o concierto popular de revoluciones: azules, amarillas, libertadoras, restauradoras, rojas, de abril, de octubre, de reformas y un largo etcétera de inabarcables vergüenzas. A este respecto, con súbita intuición, Ramón Díaz Sánchez expresó en su olvidado e inolvidable ensayo sobre Antonio Leocadio Guzmán que los venezolanos, por revolución, entienden cualquier impulso animal de rebeldía, subversión o atropello brutal de la ley. Hoy, en 2010, creo que es legítimo tomar posición ante este descolorido sustantivo. Yo no creo en revoluciones; sí creo, por otro lado, en la necesidad de una profunda revisión, de un examen de conciencia común –una especie de psicoanálisis social- en el que podamos confrontar los orígenes del conflicto y tratar de justificar nuestra sucesiva incapacidad para constituirnos como un colectivo si no armónico, al menos, tolerante y sostenible. Insisto, aún corriendo el riesgo de la redundancia, en el hecho de que debemos adaptarnos a la cronología. La historia es sólo historia, experiencia, teoría, referente, acopio cultural, enseñanza y estímulo, pero es necesario entender que el presente y el futuro son categorías distintas. A pesar del auge tecnológico, del I-pad y la dependencia enfermiza del BlackBerry seguimos siendo una sociedad feudal y mitológica. La escuela venezolana sigue contando nuestro pasado a través del esquema de los grandes relatos, historias que complacen, de la manera más superficial, el fanatismo de la pertenencia pero que, con el paso del tiempo, y quizás por el abuso del discurso político, han dejado de constituir un arraigo. La cultura del mito trasciende la cuestión decimonónica; una sucesiva estructura de mitos modernos ha pasado a ser la marca referencial de nuestra historia contemporánea. Miguel Otero Silva, a este respecto, subrayó con furia en un prólogo posterior a la publicación de Fiebre las posibles perversiones que podían suceder tras la mitificación de la llamada de Generación del 28; aquella reflexión, como el Mensaje sin destino de Briceño Iragorry, se perdió en el tiempo. La disciplina histórica, en este contexto, colapsa. De manera binaria encontramos, permanentemente, la vulgarización de la memoria: 18 de octubre de 1945; mito, de nuevo la palabra revolución; la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, mito, relato preciosista sobre la magnificencia de la infraestructura y el orden; luego, entre distintas escaramuzas, se conformó una burda mitificación del afán libertario de los años sesenta, la guerrilla, la capucha, el terrorismo ingenuo y la transgresión banal se constituyeron en nuestro imaginario como un referente de lucha, de libertad posible. La historia, en este ir y venir de epopeyas de serie B, no deja de ser una nota al margen; la experiencia, las vivencias, aparentemente, no importan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar del entorno hostil, a pesar del rencor institucionalizado, he logrado aprehender la posibilidad de una esperanza; esperanza real, ajena al universo pueril de las buenas intenciones y el optimismo fatuo. Distintas experiencias me han hecho apostar por la idea de futuro. Durante tres años tuve la oportunidad de trabajar como docente en el difícil marco de la Educación Media caraqueña. Aquella fue una elección personal que, más allá de la pírrica remuneración, me trajo satisfacciones inmensas. Esa elección fue censurada por muchos compañeros de profesión, licenciados en disciplinas humanísticas. Con ese tipo de sarcasmo cruel y fascinante con el que letrados y filósofos empapelan sus mundos, muchas veces fui interpelado por la supuesta vulgaridad de mi oficio. Para muchos de mis compañeros, yo no era más que el pobre pana que sólo quedó para dar clases en bachillerato, aquel cuyas aspiraciones –al aceptar el innoble ejercicio de la docencia- parecían estancarse, conformarse con el escándalo infantil e insignificante de un aula de clase. Nunca di respuestas a estos señalamientos; mi temperamento siempre evitó el tener que justificar algo que, entonces, no sabía expresar con palabras. En esta oportunidad, respaldado por el perfil pedagógico de Uslar, creo que podría intentar responder a esas denuncias y, al mismo tiempo, justificar mi credo por la idea de futuro. Tal vez parezca cursi o romántico pero entiendo que, hoy día, la cuestión de la enseñanza no es más que un ejercicio de miradas. Sé que los jóvenes de la Venezuela del siglo XXI sólo necesitan que alguien se tome la molestia de verlos a los ojos y entender la infinita sucesión de paradojas que se confrontan en la adolescencia. En las miradas de los estudiantes con los que tuve la oportunidad de trabajar vi algo que, por lo general, echo de menos en los rostros de mi generación; algo sencillo, algo simple, algo que nuestra tradición de fracasos e improvisaciones ha convertido en anécdota chistosa, algo que la ignorancia denuncia y que por una especie de determinismo social o mecanismo de defensa, pareciera sano excluir. En aquellos ojos había, simplemente, sueños. Y educar, a mi humilde criterio, no es más que saber canalizar e interpretar las posibilidades de esos sueños. “A mitad del camino de la vida, ausente y extraviado en mi selva particular” aún desconozco la mayoría de las cosas del mundo. A veces, cuando la realidad ofrece su rostro más visceral, cuando la muerte y la miseria imponen su criterio, dudo de la existencia de Dios, otras veces cuestiono su bondad. Mi realidad se sostiene sobre una infinita sucesión de dudas, contradicciones y dos o tres certezas. Una de esas certezas se funda en la necesidad de reforzar y constituir el valor humano y trascendental de la enseñanza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablar de optimismo en Venezuela puede resultar un ejercicio vano. El verbo soñar, incluso, inscrito en una larga tradición de descreimiento y parodia, podría dar a mis palabras lecturas sensibleras o asimilar esta ponencia a slogans de religiones postmodernas, inspiradas en una especie de paganismo mercantil. Sé que las nuevas generaciones, aquellas que heredarán el descalabro del presente, sólo necesitan inspiración, algo en qué creer, algo que se parezca a lo que aspiran, a lo que el mundo real les exige en lugar de la fábula festiva de los héroes amistosos que de mutuo acuerdo fundaron, a la manera de los mundos de Leibniz, el mejor de los países posibles. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta vergonzoso apreciar cómo, a lo largo del siglo XX, los líderes políticos utilizaron a conveniencia el recurso retórico de la patria. Desde esta tribuna, sin tener inferencias precisas, me pregunto: ¿Qué es la patria? ¿Qué significa, en el siglo XXI, esa noción abstracta y alienante? Mis convicciones vacilan a este respecto. Intuyo, sin embargo, que si tuviera que elegir entre la prostituida espada de un héroe viejo y una visión de país constituida por el bienestar de sus gentes, la calidad de vida o la utópica perspectiva de un fin de semana sin asesinatos inútiles no tendría mucho qué discernir. Las espadas, a fin de cuentas, no son más que piezas de museo, objetos de un siglo que caducó. Creo con firmeza que este país sólo tendrá un desarrollo posible cuando logremos arrancar de nuestro imaginario toda esa retórica baldía de bayonetas, caballos moribundos y escaramuzas devenidas en épica. Entiendo que, a la luz del paradigma oficial, hacer patria supone expresar una sentida indignación porque la armada invencible de una potencia extranjera utilice los puertos de Curazao para repostar combustible. Probablemente, el hacer patria exige gritar injurias o fingir agravios ante el mundo por la noticia de que un avión invisible sobrevoló el espacio aéreo de San Antonio del Táchira. O, quizás, esa idea de patria exija aplaudir la compra desmedida de armamento a las antiguas repúblicas soviéticas que, procurándose un futuro más o menos digno, buscan en el mercado internacional obtener un beneficio rentable de su chatarra. Si eso es hacer patria, entonces manifiesto mi desinterés y, de ser necesario, mi renuncia. Antes que esa visión vulgar y rastrera del arraigo me conformo con hacer literatura y, protegido por la dignidad de las aulas, desarmado, asistido únicamente por la voluntad y el valor del estudio, empeñarme en decirle a un grupo de adolescentes que someter a crítica la memoria histórica de un país es el deber natural de toda generación que aspire a la excelencia; sugerirles que la vida sólo vale la pena ser vivida si se tiene un mínimo sentido del significado del respeto, la paz y aquello que otras culturas entienden por la palabra libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mediados del siglo pasado, Miguel Ángel Asturias inició un fascinante ciclo que la crítica literaria ha definido como novelas de dictadores. También Arturo Uslar Pietri, con su Oficio de difuntos, tomó posición en torno al relato de las sistemáticas violaciones de los derechos humanos llevadas a cabo por regímenes de fuerza. Las dictaduras, por fortuna, son parte del pasado de América. Existe una excepción insular, es cierto, excepción que de manera curiosa es el modelo político de ciertos gobiernos. Hoy día, valdría la pena plantear a los creadores de ficciones, artistas plásticos, músicos y demás ingenieros del espíritu, la posibilidad de constituir el ciclo narrativo de las democracias artificiales. Aquellas que, tras una vulgarización y vigilancia opresiva del voto, propugnan ideologías sin ideas, socialismos asociales e inventan banales efemérides con el fin de promover conflictos innecesarios y hacer apología de la guerra. La persistencia del discurso político por avanzar hacia el pasado produce insoportables alergias. Asombra contemplar cómo la década perdida, aquella que se inició con la tragedia de La Guaira, ha representado el retorno a epidemias de paludismo, malaria y mal de Chagas; a la paulatina desaparición del agua potable y la luz eléctrica; a la reivindicación del trueque y la indolencia creciente ante al bandolerismo de nuestras autopistas, convertidas en caminos de tierra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, a través de este reconocimiento, quisiera tomar posición a favor del futuro. Creo firmemente en el poder de las palabras. Tengo la convicción de que la literatura es inmune a la censura y al agravio, al grito feraz del ignorante. El poder, el pobre poder, podrá utilizar sus ministerios para amedrentar al pensamiento libre; se podrán cerrar medios de comunicación e intimidar la voluntad de hombres y mujeres con fusiles y ballenas pero, difícilmente, pueda constituirse algún decreto que silencie el empeño de la voluntad, la promiscuidad de los sueños y la invulnerabilidad de las palabras. Esa idea, justamente, es la que pretendo infundir en el aliento mortificado de las nuevas generaciones. Mi arenga a la juventud apuesta por el retorno a lo esencial, a la dignidad del lenguaje. Simplemente, lean, vuelvan a leer, piensen, sean autocríticos. La tolerancia sólo se construye con el ejercicio cotidiano de la paciencia y el diálogo. Aprendan a escucharse a sí mismos, a refutarse, a administrar con madurez la sucesión humana del subir y el caer. Pido disculpas al auditorio por la posible pedantería de mi estilo didáctico, no he perdido el hábito del aula y la retórica, mal acostumbrada a las franelas beiges de los estudiantes, imita el gesto vocativo de mi oficio. No pretendo decir a nadie lo que tiene que hacer o, mucho menos, cómo debe vivir. Mi relación con la enseñanza es un conflicto no resuelto, un argumento lacerante del insomnio, una cruzada particular que, probablemente, a la luz de alguna legislación a la carta pueda ser tipificada como delito. No es de extrañar que el humilde deseo de que este país pueda ser un lugar mejor, según el criterio fanático de algún ministerio iletrado, sea previsto como una inaceptable falta que merezca ser castigada con la rueda o el potro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras este magma irresoluto de consideraciones intempestivas tengo el afable deber de exponer algunos agradecimientos. Agradezco, en principio, a la Fundación Arturo Uslar Pietri por su exagerada diligencia en todo lo que ha representado la organización y convocatoria de este Premio Iberoamericano de Novela. Subrayo, en este contexto, la abusiva bondad de mi amigo Níkola Krestonosich quien, en estos días saturados de diligencias y nuevas experiencias, se ha convertido en una especie de Virgilio, abandonado en el averno caraqueño. Más allá del respaldo a la novela quisiera dar un reconocimiento a la Fundación por la encomiable labor que realizan con el Sistema de Niños y Jóvenes Escritores de Venezuela, una gesta que, sin duda, procurará grandes beneficios. De igual forma, agradezco a los miembros del jurado por la lectura crítica y amable que hicieron no sólo de Blue Label/Etiqueta Azul sino también de mi incomprendida Transilvania. Cuando, hace un año aproximadamente, comencé a redactar Blue Label nunca imaginé que aquel trabajo solitario, aquel ejercicio de otredades, transgresiones lúdicas, retóricas juveniles y recuerdos inconexos podría tener la potencialidad de convertirse en texto publicado. Mis objetivos literarios, obstinadamente, estaban enfocados en otro proyecto. Aprendí a creer en Blue Label gracias al apoyo y el estímulo de algunas personas cercanas a mi entorno. En este sentido, agradezco el oficio lector de mi esposa, Beatriz Castro, quien hizo severas lecturas del manuscrito y, con suma pertinencia, denunció gazapos, redundancias, cacofonías y defectos puntuales que mis primeras lecturas no alcanzaron a precisar; a Cecilia Egan por su fe incuestionable en la novela; por el mensaje de texto que, en una madrugada de octubre, me hizo llegar para decirme que Blue Label, a pesar de estar hablada en venezolano, había logrado tropezar con el lenguaje universal que supone el vértigo de la adolescencia. Debo expresar también un sentido agradecimiento a Luis Yslas, Rodrigo Blanco y a todo el equipo de mi casa virtual, el portal ReLectura. Hay otros agradecimientos que, intuyendo la fragilidad de mi temperamento, preferiría hacer de manera privada. Mi familia, en sus dos vertientes, desciende de una legendaria estirpe de sensibleros que, inevitablemente, me ha hecho depositario de un espíritu blando. La conciencia de mi debilidad, la vergüenza y el respeto por las formas solemnes no me permiten pronunciar algunos nombres que, por demás, sé que no hace falta mencionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera cerrar esta intervención haciendo referencia a un conflicto irresoluble y omnipresente en las distintas discusiones sobre el pasado, el presente y el futuro de Venezuela; conflicto que, últimamente, he tropezado en múltiples foros y tertulias. Me refiero al álgido debate sobre la venezolanidad. Hay un empeño casi fanático en demostrar la pureza del folklore, la autenticidad de la tradición y el hermetismo de nuestra esencia. En distintos contextos, existe una urgente necesidad por descubrir un origen supuesto, una raíz común, un patrimonio telúrico. Esa abstracción imaginada, en ocasiones, se enfrenta de bruces contra la refutación de lo real. La venezolanidad es un asunto que, particularmente, no me crea conflicto. Tengo la convicción de que la condición humana es anterior a la idea de nación y que, seguramente, sólo lograremos ser un país digno cuando, haciendo a un lado el juego de la idiosincrasia perfecta, trabajemos con humildad y paciencia en la reconstrucción de aquello que Uslar Pietri definía con la sencilla y compleja noción de valores humanos. Quizás, a los ojos del mundo, podamos convertirnos en un referente virtuoso el día que la virtud se practique de manera espontánea en lugar de ejercer la excelencia por encargo o la ética por turnos a la que cierta indolencia social nos ha mal acostumbrado. El arraigo, probablemente, sea algo indefinible; palpable, perceptible a los sentidos, pero que trasciende las formas esenciales del lenguaje. Siempre he pensado que la venezolanidad ha de ser algo así como esos cotidianos olvidos domésticos, como aquellos episodios en los que la prisa o el estrés nos hacen perder de vista, por ejemplo, las llaves de la casa. La impaciencia, en esas circunstancias, nos obliga a buscar en lugares remotos, a remover papeles y desordenar la casa. Tarde caemos en cuenta, con justificada vergüenza, que las llaves las teníamos en la mano o que, distraídamente, las habíamos colocado en otro bolsillo. Tengo la convicción de que nos encontraremos el día que dejemos de buscarnos. Algo me dice que, perdidos, desorientados, humillados y ofendidos, aún estamos ahí y, que de alguna forma, a pesar del envilecimiento innegable, siempre hemos estado ahí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apelo, como corolario a esta reflexión desesperada, a la autoridad poética. Quisiera prologar el punto final citando las palabras de William Carlos Williams en su prefacio al Aullido de Ginsgberg. Allí, el autor dice algo que a pesar de la diferencia de los contextos nacionales redunda y simpatiza con aquello que Cesare Pavese describió con gran tino como el oficio de vivir. Cedo la palabra al bardo para luego volver a la guarida del silencio. Dice el poeta, también americano: “A pesar de las experiencias más degradantes que la vida pueda ofrecer a un hombre, el espíritu del amor sobrevivirá para ennoblecer nuestras vidas si y sólo si somos capaces de conservar la inteligencia, el valor, la fe y el arte de perseverar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias por su atención. Buenas noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caracas, 14 de mayo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palabras pronunciadas en la Cámara Andina de Fomento&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-5621268583608863701?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/5621268583608863701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/05/discurso-de-recepcion.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5621268583608863701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5621268583608863701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/05/discurso-de-recepcion.html' title='Discurso de recepción del premio iberoamericano de literatura Arturo Uslar Pietri. Eduardo Sánchez Rugeles'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-7768739078663564254</id><published>2010-05-09T19:45:00.000-07:00</published><updated>2010-05-09T19:47:53.815-07:00</updated><title type='text'>Apuntes para una poética del ciberespacio (video conferencia con la UNAM)</title><content type='html'>No sé si pueda pensarse en el blog como un nuevo género literario. Tampoco simplemente como una forma. Considero que los lugares de escritura creativa que se han gestado en la red son espacios de libertad, tierra de nómadas, lugar de exploración. Escribir en la red, en cualquiera de los espacios existentes significa para muchos una exposición, un revelarse o un mostrarse histéricamente. Se ha convertido en una nueva bitácora del escritor, su diario, su cuaderno de apuntes. Creo que el proceso de escritura en el ciberespacio es de alguna manera distinto. Es un writing show en algunos casos, en otros un salvavidas. Tiene la virtud de que, de alguna manera, trasciende la dictadura del mercado: cualquiera puede escribir, publicar lo que sea. Además, a esto se suma el acompañarse con fotografías, cuadros, ilustraciones, música, videos. Lo que hace de esa escritura un cruce de los Calligrammes de Apollinaire, Blanco de Paz y de cualquier obra de Marcel Duchamp. La red es un universo infinito de conocimientos, datos, imágenes cada vez más difíciles de domar, domesticar. Es una sobrenaturaleza. Otorga la oportunidad de realizar cambios significativos en nuestra forma de comunicarnos con los otros, que puede realizar modificaciones importantes en nuestras costumbres y criterios éticos, e incluso religiosos. ¿Puede un blog convertirse en un espacio sagrado? Pienso que puede, a partir de una erótica de la red. Hablo de una erótica de la palabra que no guíe pasos, sino que nos ayude a perderlos y en ese descampado terrible, esa noche oscura, nos atrevamos a ir más acá de nosotros, a explorarnos, a rebelarnos contra aquello que nos limita, sea de índole material (no tengo quien me publique), personal (me da vergüenza que sepan quién soy) o político (si saben que escribo esto, me asesinan, me deportan, encarcelan a mi familia).&lt;br /&gt;¿Qué buscamos al escribir en la red, en este ámbito nuevo, de ritmo distinto, de formatos variados? Más allá de comunicar, de establecer vínculos, diálogos y expresarnos, ¿qué buscamos en términos de forma? ¿Cuáles serán las formas de la era tecnológica? ¿Apelaremos a la vanguardia o nos haremos más clásicos?, ¿Qué privilegia en el blog en cuanto a formas literarias? Los blogs de poesía y de diario abundan sobremanera, sean de corte individual o colectivo. El cultivo del cuento es recurrente, en especial en el ámbito hispanoamericano (es un género con una gran tradición). También hay espacios sustanciosos para el mincuento o la minificción, que cada día aumenta sus adeptos y fanáticos. El epigrama, el fragmento, la anotación, paradójicamente no circula tanto. Escribimos miles de mensajes de texto, conversamos abundantemente por el Chat y aún así la frase, la forma breve en términos literarios nos cuesta. Es como si no tuviera alcurnia. La clave de las formas breves está en su lectura lenta, cuidadosa, y en espacios cada vez más rápidos el ojo del lector aún suele interpretarlo como el horóscopo del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levedad, rapidez, exactitud, visibilidad, multiplicidad. Esas son algunas de  las Seis propuestas para el próximo milenio, de Italo Calvino. Fueron una serie de conferencias que preparó para ser leídas en la Universidad de Harvard en 1985. Lamentablemente, el autor murió antes de poder hacerlo.&lt;br /&gt;Calvino diserta sobre la noción de Levedad, y por qué la considera un valor en términos literarios: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En los momentos en que el reino de lo humano me parece condenado a la pesadez, pienso que debería volar como Perseo a otro espacio. No hablo de fugas al sueño o a lo irracional. Quiero decir que he cambiado mi enfoque, he de mirar el mundo con otra óptica, otra lógica, otros métodos de conocimiento y de verificación. Las imágenes de levedad que busco no deben dejarse disolver como sueños por la realidad del presente y del futuro...&lt;br /&gt;En el universo infinito de la literatura se abren siempre otras vías que explorar, novísimas o muy antiguas, estilos y formas que pueden cambiar nuestra imagen del mundo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calvino realiza un trabajo de exploración alrededor de los planteamientos de Pitágoras, de Lucrecio, de Ovidio, la ciencia y la informática. Va de la mano de Proteo y Hermes señalando las posibilidades de transmutación permanente de la materia y del conocimiento. Por ende, de la literatura, haciendo énfasis en sus formas:&lt;br /&gt;"Tanto en Lucrecio como en Ovidio la levedad es una manera de ver el mundo fundada en la filosofía y la ciencia: las doctrinas de Epicuro para Lucrecio, las doctrinas de Pitágoras para Ovidio (un Pitágoras que, tal como nos lo presenta Ovidio, se parece mucho a Buda). Pero en ambos casos la levedad es algo que se crea en la escritura, como los medios lingüísticos propios del poeta, independientemente de la doctrina del filósofo que el poeta declare profesar".&lt;br /&gt;Calvino continúa su exploración hacia el Renacimiento, y llega hasta Cavalcanti y Dante: "En Cavalcanti el peso de la materia se anula por el hecho de que los materiales del simulacro humano pueden ser muchos e intercambiables". Ambos abren vías importantes para la literatura italiana y Occidental. Un lenguaje que se convierte en un elemento sin peso, que anda como la electricidad en el aire en Cavalcanti y el lenguaje del espesor, de la concreción de las cosas, en Dante. Al fin, algunas páginas después del inicio de este capítulo, Calvino nos dice lo que entiende por "levedad": " La levedad para mí se asocia con la precisión y la determinación, no con la vaguedad y el abandonarse al azar". No nos invita Calvino a la irresponsabilidad para con el texto, ni a abandonarnos en él sin responsabilidad estética o ética con respecto a la escritura en la Red. La demanda del riesgo implica acompañarlo con la dedicación a la página, a cada letra. Nada más cercano a la minificción, a proponer textos de extensión corta llenos de la densidad del universo. Ya Giordano Bruno nos decía: “El centro del universo está en todas partes, y su periferia, en ninguno”.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta de Calvino en cuanto a la importancia de la Levedad la considero importante sobremanera para este nuevo siglo (no me atrevo a decir milenio) que comenzamos. La forma incorpórea de los blogs, páginas WEB y demás formatos de escritura, audio y video que existe invitan a tomar en cuenta lo que nos dice Calvino: transmutar el antagonismo entre cuerpo y virtualidad, por medio de las formas que consideremos correctas para expresar el arte. Navegar sin temores por la bóveda celeste de la red. En un mundo multipolar y transcultural, ese mundo que ya hemos empezado a ser, debemos transmutar el antagonismo entre cuerpo y virtualidad, por medio de las formas que consideremos correctas para expresar el arte. Unas formas que trasciendan los casi siempre limitantes conceptos de los que detentan el poder. Hagamos una erótica del ciberespacio. Escribamos en la bóveda celeste de la red. Aceptemos nuestras palabras vestidas así, nuestros apuntes, nuestros textos en esas entregas subsecuentes, desnudos en la espera. Vistámoslas según nuestro temple nos indique como debe llevar sus galas. Hagamos de este espacio algo definitivamente nuestro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-7768739078663564254?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/7768739078663564254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/05/apuntes-para-una-poetica-del.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/7768739078663564254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/7768739078663564254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/05/apuntes-para-una-poetica-del.html' title='Apuntes para una poética del ciberespacio (video conferencia con la UNAM)'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-3102254364024588056</id><published>2010-04-13T07:16:00.000-07:00</published><updated>2010-04-13T07:17:16.832-07:00</updated><title type='text'>La guabina</title><content type='html'>He lamentado sobremanera como mi generación tuvo que conformarse con comenzar a vivir de la nostalgia antes de tiempo. No es cosa de juventudes andar mirando hacia el pasado de uno, menos de una infancia que, aunque se recuerde con cariño, es un espacio de purezas en un tiempo en que uno quiere superarlas. Los que vivimos la adolescencia en los noventas empezamos a hacer de los ochentas un espacio propio, utópico, en donde no habían golpes de estado, renuncias de presidentes, trastoques de las cosas. Un sonoro egoísmo despuntaba al no querer aceptar que Cuba ya no era depinga pues. O que la Unión Soviética comenzara a llamarse Rusia de nuevo. Por razones que no entiendo, los grandes poderes o potencias mundiales de los últimos doscientos años tienen nombres larguísimos: Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Estados Unidos de América. República Popular China. Quizás es por eso que Japón siempre aparecía de tercero. O los franceses con esa simplicidad de República Francesa. El poder tiene una enorme fijación con las palabras. Le encantan, le seducen. Quiere dominarlas, poseerlas, controlarlas. Tiene un afán de nombrar las cosas y así disiparlas, hacerlas irreales. En el fondo, le encanta la ficción. Le permite construir un Disney del vocabulario para las personas que gobierna, o gobernó o quiere gobernar. Sí, le encantan las palabras y por eso detesta a los escritores. O quiere que trabajen para él. Maiakovski lo hizo y terminó dándose un tiro. Pound, preso. Padilla no quiso y terminó humillado públicamente. Es decir, estar en contra ha significado el ostracismo, la desaparición de las obras del escritor o el GULAG; estar a favor, el arrepentimiento futuro del que escribe. Es un negocio redondo para el poder, lo que le molesta es la piquiña rebelde y escandalosa del que escribe. No puede ser cuantificado, catalogado, determinando por los jefes de la estadística. Y, más importante aún, se mete con su juguete predilecto: las palabras. Ellas enseñan a desconfiar del que abusa de ellas. El poder es barroco, verborreico, abusa de los adjetivos, le teme a los verbos, sustantiviza sin necesidad. Su verdadero problema es que no sabe reírse y que no acepta el elemento lúdico que contienen las palabras. Y por supuesto, sabe que quien las conoce, le quita las máscaras con que se adorna en su trono. Kafka lo supo bien y ante todo, supo de las raíces de todo poder. Su nacer en la polis, su formar parte de todos. Kafka vio en el día a día, al poder repartido entre todos como sucio de calle en los zapatos. Lo vemos en El Castillo, así como en El Proceso constatamos su carácter guabinoso y camaleónico. El ciudadano que no está alerta termina preso por no entender que es la premisa última de quien gobierna: no entiendas la realidad de las cosas, entiende, de las palabras, mis mentiras. Lo leemos en La Metamorfosis: el que amanece distinto, es condenado. Comenzando por los suyos. En el momento en que no entras en el riel de la comodidad, de la seguridad de las cosas, dejas de importar como ciudadano. Política y antológicamente. Rompe la rutina firme de los años y caerás en desgracia. De eso sabe mucho Sándor Márai. También lo supo Borges, cuando en un pequeño ensayo, Nuestro pobre individualismo, nos dice que el argentino no se identifica con el estado: lo cierto es que el argentino es un individuo, no un ciudadano. Y más adelante: el más urgente de los problemas de nuestra época (ya denunciado con profética lucidez por el casi olvidado Spencer) es la gradual intromisión del Estado en los asuntos del individuo; en la lucha con ese mal, cuyos nombres son comunismo y nazismo, el individualismo argentino acaso inútil o perjudicial hasta ahora, encontrará justificaciones y deberes. Esto fue escrito en el año aciago de 1946. Lo escribe un Borges de 47 años, cercano ya a ser despedido de su cargo en la Biblioteca Nacional y enviado a ser “inspector de mercados de aves de corral”, por Perón. Esto a pesar de haber ganado el Premio Nacional de Literatura en 1941. Hemos querido siempre construir una nueva realidad en nuestros países desde una condición ciudadana que aun no entendemos como se maneja ni como se vive realmente. ¿Cómo si cumplir con la ley ha sido siempre labor de pendejos?, ¿Cómo si el sentido anárquico nos marca, a veces para bien pero la mayoría de las veces para mal? Odiamos al Estado y su representación, pero vivimos de él, y por tanto, somos su cómplice. Entonces nos encontramos con un ser Occidental, el de la periferia, que no encuentra su lugar en la polis, mucho menos después de dos guerras mundiales (en un marco general) y múltiples dictaduras (en un marco particular). En este lado del Atlántico las cosas no son tan distintas. En todo caso, tenemos una ventaja: nunca hemos encontrado ese lugar (la polis), nuestra titánica tarea (y debería ser olímpica, no titánica, quizá ese es uno de nuestros errores) ha sido Fundar, o querer Fundar. Nuestro modelo debería ser (Bello no estaba tan equivocado) Virgilio. El modelo es Eneas. No hemos sido Ulises (tan interesante, tan lleno de sexapeal, tan hollywoodense) sino Aquiles: amamos el combate y la búsqueda de la gloria. Nos encanta el guabineo de Ulises, siendo Aquiles y necesitando ser Eneas. Es decir, no hemos pasado de Homero a los acueductos ni a las obras de los romanos, no hemos llegado a ese orden de las cosas. Somos casi pre-neolíticos. Pajaritos en grama. Hijos del imperio español, de los caribes y los negros libres africanos, nuestra naturaleza es políticamente anárquica y rebelde.&lt;br /&gt;En 1946, año en que Borges escribía el ensayo mencionado anteriormente, George Orwell  escribía otro: Politics and the english language, en donde fustiga sin clemencia alguna al lenguaje utilizado por los políticos de la Inglaterra de esos años. Hablamos de la Inglaterra de la Segunda Guerra Mundial, que no logra ser invadida. Esa Inglaterra victoriosa merece la crítica despiadada de Orwell. La lucidez lo acompañó siempre, tanto en la escritura de sus mejores obras, Animal farm, 1984, Homage to Catalonia, como en sus artículos y posición política ante los hechos de su tiempo. La postura de Orwell ante la manipulación de los políticos ingleses (Conservadores, comunistas, no queda títere con cabeza) es la misma de Kraus, Salinas, Canetti o Cadenas entre nosotros. Nos dice Orwell (la traducción es mía): Ahora, es bastante claro que la decadencia del lenguaje últimamente tiene causas políticas y económicas: no se debe solo a la mala influencia de este o aquel escritor. Señala las siguientes causas: palabras sin sentido, ambigüedad del significado de palabras como fascismo, democracia, socialismo, libertad, justicia, remarcando cómo son utilizadas y manipuladas por los diferentes estamentos del poder. En otro de sus escritos, Looking back on the Spanish War, Orwell hace énfasis en cómo el sentido común debe acompañar la utilización última de las palabras. Cuenta como un día, estando en el frente, decide espiar a los fascistas con un compañero. Está en las afueras de Huesca. Avanzan doscientas yardas y se detienen tratando de esconderse lo mejor posible. De repente, a menos de cien yardas de donde están, ven aparecer a un fascista que, inconsciente de que lo miran, decide bajarse los pantalones para hacer sus necesidades. Orwell lo tiene a tiro, reconoce que no es el mejor tirador, pero sabe que acertaría la bala. Pero decide no hacerlo. Él, cuenta, toma conciencia de la situación y decide no disparar. Yo fui a matar fascistas. Ese hombre es un hombre cagando, no un fascista (traducción mía de nuevo). Une estos recuerdos a los olores que acompañan su memoria: el de los días sin bañarse, esos baños tapados, el hongo haciendo de las suyas. Recuerda, lo acompañan, los sinsabores. Pero entre hermanos. Entre seres humanos iguales en sus miserias. En su penar existencial (Kafka), individual (Borges) y ciudadano (Orwell). Kafka y su enseñanza acerca del hombre que no encuentra su lugar en un mundo cercado por el Poder; Borges y ese hombre, ese habitante de la polis que desconfía del Poder, pero aspira a poder cercarlo; Orwell y ese hombre que, más allá del Poder, sabe el significado de las palabras y cómo ellas deben designar desde el corazón, desde las entrañas. La conciencia ciudadano nace solo de la conciencia del lenguaje y de las palabras. Mucho ocurrió en el siglo que pasó. Hemos aprendido, en este nuevo siglo, que las realidades cambian y que hay que cuidarse de la rigidez de las palabras imantadas por el Poder y también de lo guabineante de esas mismas palabras. Uno ve lo que pasa, y aprende a cuidar lo que designa. Vamos aprendiendo a Fundar realmente una polis, a ser, desde el conocimiento del lenguaje, mujeres y hombres que decantan realidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-3102254364024588056?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/3102254364024588056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/04/la-guabina.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3102254364024588056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3102254364024588056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/04/la-guabina.html' title='La guabina'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-8834177170754999058</id><published>2010-04-01T11:16:00.000-07:00</published><updated>2010-04-01T11:17:32.138-07:00</updated><title type='text'>Medida de los tragos</title><content type='html'>Temas de Sabina, de Calamaro. Bebes tu ron con aguakina, hielo picado, limón y una cereza. Lo voy armando mientras suenan los temas, antes de cambiar hacia Fito y Charlie, o Zapato 3 y Sentimiento Muerto. &lt;br /&gt;Yo preparo mi whisky entonces, en vaso corto, contando hasta veinticinco y sin la medida que tu padre te enseñó. Con poco hielo.&lt;br /&gt;Bebemos, probamos. Primero tu, y yo respiro la caña de la costa a través de tu aliento. Luego yo, y tu las aguas de Escocia a través del mío. &lt;br /&gt;Ahora escuchamos a la Mala Rodríguez y calle 13, luego iremos mudando el sonar hacia la Dimensión Latina para bailarnos.&lt;br /&gt;Luego del primer baile, sumaremos a la cata de los tragos, junto con las aceitunas y el queso de cabra en el casabe, los sudores de los cuerpos. Solo entonces brindaremos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-8834177170754999058?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/8834177170754999058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/04/medida-de-los-tragos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8834177170754999058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8834177170754999058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/04/medida-de-los-tragos.html' title='Medida de los tragos'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-4570449010689898931</id><published>2010-03-29T21:07:00.001-07:00</published><updated>2010-03-29T21:07:25.173-07:00</updated><title type='text'>Himnos de la noche (II). Novalis</title><content type='html'>¿Ha de volver siempre la mañana? ¿No tendrá nunca fin el poder de la tierra? Siniestra agitación devora el vuelo celestial de la noche que se acerca. ¿No va a arder para siempre la ofrenda secreta del amor? Los días de la luz están contados; pero fuera del tiempo y del espacio está el imperio de la noche. El sueño dura eternamente. Sagrado sueño — no escatimes la felicidad a los que en esta jornada terrena se consagran a la noche. Sólo los insensatos te ignoran y no conocen otro sueño que el de la sombra que tú, compasiva, arrojas sobre nosotros en el crepúsculo de la noche verdadera. Ellos no te sienten en el dorado mosto de las uvas — ni en el aceite milagroso del almendro, ni en la parda savia de la amapola. No saben que eres tú la que envuelve los pechos de la tierna muchacha y convierte su regazo en un edén — no sospechan siquiera que tú, desde antiguas historias, sales a nuestro encuentro abriéndonos las puertas del cielo, trayendo la llave de las moradas de los bienaventurados, silenciosa mensajera de infinitos misterios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-4570449010689898931?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/4570449010689898931/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/03/himnos-de-la-noche-ii-novalis.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/4570449010689898931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/4570449010689898931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/03/himnos-de-la-noche-ii-novalis.html' title='Himnos de la noche (II). Novalis'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-1429938793764807158</id><published>2010-03-24T08:50:00.001-07:00</published><updated>2010-03-24T08:50:39.922-07:00</updated><title type='text'>Respuesta de la lluvia</title><content type='html'>Desde el mar, miraba hacia la otra orilla imaginando esos ojos que todo lo traspasan. &lt;br /&gt;Me mojaba de sol y de llovizna. &lt;br /&gt;Sí, aumenta el deseo cada día. No, ya no estarás más nunca sola. &lt;br /&gt;Ya no abrán más ausencias ni partidas. &lt;br /&gt;Ya no esperarás por nadie nunca más: me hago en tu piel, toda la lluvia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-1429938793764807158?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/1429938793764807158/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/03/respuesta-de-la-lluvia.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1429938793764807158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1429938793764807158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/03/respuesta-de-la-lluvia.html' title='Respuesta de la lluvia'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-2336799452736822853</id><published>2010-03-24T08:17:00.000-07:00</published><updated>2010-03-24T21:20:57.517-07:00</updated><title type='text'>Lluvia, por Santísima Rivero</title><content type='html'>Llueve. Y yo acá veo como se escurre y se extiende en mi cuerpo, el deseo. Se lava ante la ausencia, ante la espera. Duermo con el sonido de las gotas, concentro mi oído para escucharlas, que me arrullen, para olvidar que descanso sola. ¿Desvanecen o aumentan con el tiempo las ganas?, tus ganas y las mías. Ahora sintiendo placer en toda mi piel. Me mojo bajo la lluvia, ya que no puedo mojarme en ti. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;01/08/09&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-2336799452736822853?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/2336799452736822853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/03/luvia-por-santisima-rivero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2336799452736822853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2336799452736822853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/03/luvia-por-santisima-rivero.html' title='Lluvia, por Santísima Rivero'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-2294750088417567533</id><published>2010-03-24T08:13:00.001-07:00</published><updated>2010-03-24T08:13:50.070-07:00</updated><title type='text'>Sueño de uno</title><content type='html'>Cruzamos la calle y encontramos al lugar. Comemos shaguarma, falafe, crema de ajonjolí, de berenjena, de garbanzo. Veo la salsa en las comisuras de tus labios y la lamo, la bebo. Quien fuera un sufí, me digo, quien con solo entonar palabras pudiera traerte y llevarte. Hacerte una casa adentro, arrellanarme entre tus costillas. Entrar en tu garganta y curarla de toda ronquera. Tomar tus hombros y espaldas y frotarlas para relajarlo todo. Ser tu alimento y llenarte de proteínas. Sueño todo esto y lo acometo cada día, haciendo realidades del sueño y viceversa. &lt;br /&gt;Bebo cervezas contigo mientras llegan tus amigos. Te escucho contar tus historias, esas que deberían estar en papeles para ser leídas, mientras veo tus cabellos libres bailar con el viento que ha vuelto a la ciudad. Llegan los amigos, vamos a otro sitio. Y te veo convertirte en tus cabellos, te veo bailar y bailar sin frenos, sin aspavientos, sin verguenzas. Te veo hacer de tu vida tu propio sueño. &lt;br /&gt;Duermes ahora, y seguirás durmiendo y solo pienso en habitar en ellos. Te veo vestida, te arreglas, salimos, conversamos, tomamos, reímos y llega la noche en donde pueda hacer de tu cuerpo tibio mi lugar, mi casa a donde volver siempre, el lugar en donde vivo. Te duermo entre mis brazos, caliente contra mi pecho.&lt;br /&gt;Y en tus sueños vivo, he hecho también casa. Somos, al final de cada sueño y en su principio, uno solo haciendo realidad, contigo y conmigo. Uno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-2294750088417567533?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/2294750088417567533/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/03/sueno-de-uno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2294750088417567533'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2294750088417567533'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/03/sueno-de-uno.html' title='Sueño de uno'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-4279547976750174211</id><published>2010-02-24T19:07:00.001-08:00</published><updated>2010-02-24T19:07:56.773-08:00</updated><title type='text'>Cafetín de la FAU</title><content type='html'>Estos días en que te espero leyendo mientras sales. Como muchacho de liceo.&lt;br /&gt;Pido un café, chocolate. Fumo un cigarrillo mientras escribo y leo.&lt;br /&gt;Converso con amigos, vivo la brisa bien llevada del lugar, respondo mensajes y llamadas, adelanto trabajos. Saco copias. Corrijo exámenes.&lt;br /&gt;Como quién espera a una niña salir del colegio.&lt;br /&gt;Con tu presencia siempre en llama y mis ribetes de viejo que se conmueven ante ti.&lt;br /&gt;Esta serenidad que te estremece y también te cerca. &lt;br /&gt;Mi calma que te invade, que espera por tus horas y tus tránsitos, que se sabe.&lt;br /&gt;Esta enseñanza que aleja los infiernos.&lt;br /&gt;Habito tus espacios, los respiro. Soy, en este cafetín, ya una presencia cotidiana. Veo a los perros con bozal, los muchachas etéreas, las tortas, los almuerzos, el señor que lee y fuma como yo en la mesa de al lado, los días de diseño y entregas, la llegada de tantos de otros lugares a rondar aquí.&lt;br /&gt;Soy uno más en este espacio tuyo de biblioteca, de móviles, de fachadas.&lt;br /&gt;Uno que se pliega para ti: te veo con tus aparatos hace años, tus ropas de hippie, tu levantar miradas, tus andares, tus trasnochos, congresos, idas a la playa y la montaña, tus amores, tus escapadas con tus amigas, tu bailes en el Oh Gran Sol, tus arrebatadas en Doors.&lt;br /&gt;Yo despliego la mirada, los instintos. &lt;br /&gt;Me sonrío y aplaudo tu llegada, hermosa, elegante, perfecta, medida. &lt;br /&gt;Agradecido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-4279547976750174211?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/4279547976750174211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/02/cafetin-de-la-fau.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/4279547976750174211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/4279547976750174211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2010/02/cafetin-de-la-fau.html' title='Cafetín de la FAU'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-8545678813038635742</id><published>2009-12-29T10:14:00.000-08:00</published><updated>2009-12-29T10:15:06.245-08:00</updated><title type='text'>duermevelas</title><content type='html'>Te intento levantar: te voy dando pequeños besos en el rostro mientras lo arrugas y pides más tiempo para el sueño. Voy a la cocina a sacar las cosas mientras sigues durmiendo: el pan, la nata, el queso, el jamón de pavo, el jugo. Luego vuelvo a levantarte, pues el tiempo corre: te levantas, te preparas para el baño. Yo caliento el agua y enciendo las hornillas. Entro mientras te desenrredas el cabello y te baño, te enjabono mientras te beso, acariciando tu piel con la espuma. Salgo primero, me seco, termino de preparar las cosas frugales que desayunaremos. Te vistes, me afeito. &lt;br /&gt;En esos andares vamos. En el transitar del día, las idas del almuerzo, el lavar platos, la duermevela de la tarde, volver a vernos unos minutos, ansiarnos otros, volvernos a ver, acompañarnos, ser pareja.&lt;br /&gt;Hoy despertamos sin el otro y la ansiedad carcome. &lt;br /&gt;Nos esperamos como se espera la llegada de la primavera, pero cada día, cada hora de tiempo que se espera es un respirar de rocío que se seca en la piel mutua que vamos haciéndonos para los tiempos del frío.&lt;br /&gt;Para cuando vengan, si han de venir, seremos un solo abrigo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-8545678813038635742?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/8545678813038635742/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/12/duermevelas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8545678813038635742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8545678813038635742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/12/duermevelas.html' title='duermevelas'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-2455680966326994361</id><published>2009-12-15T09:35:00.000-08:00</published><updated>2009-12-15T09:36:07.581-08:00</updated><title type='text'>Mafia china en Madrid</title><content type='html'>He descubierto una mafia china en Madrid. Poco antes de venir de visita a Caracas a darle una vuelta a mi hija y a mi nieta, ocurrió un suceso inesperado. Desde hace años, al cruzar la esquina, hay una tienda de chinos en el barrio. Son callados, amables, circunspectos. Un día golpearon a uno de ellos y fue robado. Le quitaron lo que tenía de la venta del día en su camino al banco. Fueron los gitanos. Quedó maltrecho el pobre chino. Todos en el barrio lo lamentamos. Yo soy castellana vieja, pero he aprendido a aceptar a los otros en mi barrio, más cuando venden tan bueno y tan barato. Cuando lo golpearon, llamamos a voces a los guardias, a la policía y nadie apareció. Y qué podíamos hacer nosotros, todos viejas y viejos de la calle sino gritarles hijodeputas a esos pillos. Me recordaron mis tiempos en la República, mi esposo y yo huyendo de los hombres de Franco, escapando de sus manos por ser socialistas. Poco faltó para que nos fusilaran esos, luego de deshonrarnos tanto entre nuestros mismos hermanos y traicionarnos. Pero, días antes de llegar yo aquí, las cosas cambiaron. Una tarde venían los gitanos esos caminando por el barrio, con cara de querer hacer maldades al mismo muchacho de la tienda, y llegaron varios chinos y los rodearon. Los golpearon como en las películas, !cómo en las películas! y solo les dijeron unas palabras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- si tu tocar a chino otra vez, nosotros hacer lo mismo de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gitanos corrieron y no han vuelto. &lt;br /&gt;Al llegar a estas tierras, mi esposo siguió siendo el mismo hasta su muerte, yo he cambiado un poco con los años, con los tiempos que también cambian. Me regresé a Madrid a pasar mis últimos años, aunque visito a las mías de tanto en tanto. Me gustan mis temporadas aqui, recordando a mi esposo y como, por ejemplo, el le enseñó a mi nieta a preparar desde niña una bomba molotov. A defenderse. &lt;br /&gt;Soy castellana vieja, pero al llegar a cualquier parte me gusta comprar donde los chinos. La tortilla que os comes por ejemplo, compré ingredientes en sus mercados. Los miro con respeto. Saben lo que significa ser deshonrado. Y no es cuestión de chinos o no el hecho de la mafia en Madrid, es la cosa nuestra, de hombres y mujeres, de no dejarnos, en fin , joder tanto. &lt;br /&gt;He escuchado a varios tarareando en español esta mañana en el mercado. Tienen también su mafia aquí. Estoy pensando en llenar una planilla y afiliarme. Tienen que tener alguna suerte de formulario.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-2455680966326994361?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/2455680966326994361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/12/mafia-china-en-madrid.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2455680966326994361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2455680966326994361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/12/mafia-china-en-madrid.html' title='Mafia china en Madrid'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-1735727386811817069</id><published>2009-11-19T06:33:00.000-08:00</published><updated>2009-11-19T06:34:12.535-08:00</updated><title type='text'>Camelo</title><content type='html'>"Yo quisiera amarte, como quisiera&lt;br /&gt;tener sed delante de la fuente"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Federico García Lorca&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te cortejo: llevo rubores a tu rostro blanco que me mira&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hundo en ti desde los ojos a las rodillas,&lt;br /&gt;quiebro las tuyas con mi abrazo,&lt;br /&gt;te enamoro, te seduzco con andares y movimientos, con deseo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;te hago hembra en la noche caliente que nos ata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"tu novia, tu amante&lt;br /&gt;tu todo", me dices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;toma mis palabras, que se hacen rones para ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te camelo, te recito con la boca caliente cerca de la oreja y te derramas para mi, te me haces agua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y te bebo. Sólo tu me calmas, sólo tú complaces y abrasas, me ardes y me apagas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres quien me hace sediento. Llego a ti, bebo de tu fuente: me camelas al vestirte para mi, al moverte alrededor de mi cuerpo, al respirar a través de mi aliento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seduces y seduzco. "es divino tenerte", dices luego. Habito en tus palmas y tu cuerpo. Quien te mira a los ojos debe verme a mi, haciendo casa, haciendo comida para ti, llenándote de ardores y de calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresas adentro y te acuestas. Me miras. Me apuras en la llamada. Enciendes la Fuente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-1735727386811817069?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/1735727386811817069/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/11/camelo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1735727386811817069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1735727386811817069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/11/camelo.html' title='Camelo'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-8162132552785151305</id><published>2009-11-12T06:46:00.001-08:00</published><updated>2009-11-12T06:46:51.442-08:00</updated><title type='text'>Terracota</title><content type='html'>He conocido a una mujer de terracota. Se ha hecho a sí misma con el rojo, el naranja y el negro. Es de fuego y aire y se sostiene de mi brazo como hilo de cometa.&lt;br /&gt;Es una mujer bordada de misterios y silencios que me seducen y me inquietan, que me hacen barro en sus manos.&lt;br /&gt;Lleva el cabello salvaje y libre como es ella, con matices rojizos,marrones, con sus faldas rojas, sus botas negras, y piezas de rojo, de verde en sus muñecas.&lt;br /&gt;Lleva una perla en un hilo al cuello, los pies más hermosos que he visto en sandalias, y siempre envuelta en una chaqueta.&lt;br /&gt;Mi mujer se recoje el cabello al comer, y no mezcla los alimentos. Habla con dulzura alta y de hermosa manera. Nada la detiene, nisiquiera las nostalgias en las que se pierde a veces cuando oblicua la mirada.&lt;br /&gt;Quiere mucho a sus amigos, respeta a sus padres. Tiene una hermana que es una flor de azúcar y con quien pelea y se abraza.&lt;br /&gt;Es una mujer de terracota, con sus oscuridades secretas y llena de luz, que bebe Ron y escucha Rock, que baila salsa divino.&lt;br /&gt;Esta mujer me mira con los ojos llenos de futuro, de puertas abiertas, de cielo. Se abraza a mi pecho y se me entrega. Me mira y me dice "Soy tuya, entera".&lt;br /&gt;Me besa con deseo y me toca con hambre. Me ama y no me suelta, ni lo hará. Me tiene guardado adentro, en donde he hecho casa, muy adentro.&lt;br /&gt;Tengo una mujer de terracota, a quien miro, observo, deletreo y aprendo. Soy el aprendiz de ella. Hago mi plana en cada poro de su cuerpo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-8162132552785151305?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/8162132552785151305/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/11/terracota.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8162132552785151305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8162132552785151305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/11/terracota.html' title='Terracota'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-7011894732090787610</id><published>2009-11-12T06:45:00.000-08:00</published><updated>2009-11-12T06:46:21.206-08:00</updated><title type='text'>Meneo</title><content type='html'>Te tomé por la cintura, mis manos cerca de tus piernas, sintiéndolas a centímetros de mis manos, que subían y bajaban por tu espalda, por los omoplatos y esa apertura antes del final de ella.&lt;br /&gt;Te daba vueltas agarrando tu cintura, tus caderas, haciendote girar y girar, dándote vueltas mientras te robaba besos cortos y tu boca más me quería.&lt;br /&gt;"Mi corazón y mi cuerpo es tu casa", me dices ahora que eres mía. Seguimos girando el uno en el otro, adentro y afuera hasta el final de nuestros tiempos.&lt;br /&gt;Tu cuerpo es mi casa. "Porque tu la habitas", me dices, es que te expandes y te haces aire y fuego sobre mi.&lt;br /&gt;Te sigo girando, dando vueltas, bailamos al unísimo.&lt;br /&gt;"Me meneaste", me repites siempre.&lt;br /&gt;Te meneo cielo, nos meneamos.&lt;br /&gt;Somos el mismo ritmo, la misma danza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-7011894732090787610?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/7011894732090787610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/11/meneo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/7011894732090787610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/7011894732090787610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/11/meneo.html' title='Meneo'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-5221891085157716386</id><published>2009-11-03T08:41:00.000-08:00</published><updated>2009-11-03T08:42:16.398-08:00</updated><title type='text'>Magreo</title><content type='html'>Tu cuerpo largo de avena, soplado por el viento y la sal que tus sudores condensan.&lt;br /&gt;Mi cuerpo tuyo, hecho del barro que moldeas.&lt;br /&gt;Nos hacemos juntos, nos formamos magreados en cualquier lugar o espacio de las calles o los cuartos o los espacios que hacemos nuestros.&lt;br /&gt;Habitamos en las manos del otro.&lt;br /&gt;Somos el final de la carencia.&lt;br /&gt;Somos en las palmas del otro, siempre cerca, en tensión el cuerpo, esperando acaricarnos y otorgarnos el reposo, la dicha de los cuerpos, la felicidad de los amantes,el deseo. Que es solo nuestro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-5221891085157716386?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/5221891085157716386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/11/magreo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5221891085157716386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5221891085157716386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/11/magreo.html' title='Magreo'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-2837874538830559520</id><published>2009-10-26T08:25:00.000-07:00</published><updated>2009-10-26T08:32:30.611-07:00</updated><title type='text'>Cántaro</title><content type='html'>Bebo de esa copa tersa que se hace entre finales y comienzos de tu espalda.&lt;br /&gt;Tomo tus sudores y lluvias y los sirvo en el cántaro curvo en que te bebo a ti, cáliz mío, vaso del deseo.&lt;br /&gt;Cierras los ojos, abres los labios, escucho tus jadeos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-2837874538830559520?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/2837874538830559520/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/cantaro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2837874538830559520'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/2837874538830559520'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/cantaro.html' title='Cántaro'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-1917969518097204456</id><published>2009-10-26T08:16:00.000-07:00</published><updated>2009-10-26T08:17:02.989-07:00</updated><title type='text'>Durazno</title><content type='html'>Tengo un durazno entre mis manos, del que me alimento cada día.&lt;br /&gt;Nadie lo conoce porque nunca lo había nombrado.&lt;br /&gt;Lo he designado con palabra dulce.&lt;br /&gt;Me acuesto de lado, lo tomo, lo voy mordiendo mientras se hace agua en mi boca y aparta toda hambre o sed de mis labios y mi cuerpo.&lt;br /&gt;Es almohada en donde envuelvo cada sueño que voy armando.&lt;br /&gt;Suave, terso, redondo.&lt;br /&gt;Magnífico lugar en donde rezo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-1917969518097204456?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/1917969518097204456/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/durazno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1917969518097204456'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1917969518097204456'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/durazno.html' title='Durazno'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-3381628828507061546</id><published>2009-10-23T11:59:00.000-07:00</published><updated>2009-10-23T12:12:35.072-07:00</updated><title type='text'>El otro Cervantes</title><content type='html'>Mis padres pagaron el rescate de alguno de los dos. Se endeudaron hasta la médula  y mi madre hasta se hizo pasar por viuda para conmover a los otros. No es sencillo conmoverlos a ellos. Al final, me dejaron ir a mí a cambio del monto acordado por ser el menor de los dos. Yo no quería. Sentía verguenza de dejar a mi hermano en manos de los moros. Ya tenía un par de años o más, y le quedaban otros. Él no dejó nunca de intentar escaparse, pero era capturado siempre. Aún así, su suerte le pelaba los dientes, pues mientras otros sofrían el Empalado, el solo recibía una carga de cadenas.&lt;br /&gt;Con el tiempo, Miguel regresó a casa. Yo no estuve para recibirlo, me encontraba en Portugal, en donde dormito estas palabras.&lt;br /&gt;No sé que será ahora de Miguel, manco de una mano, sin dineros, con los padres nuestros tan viejos, mis hermanas realengas y yo sin poder ayudar. Son pocos sus talentos además de las armas y una imaginación que lo hacía concebir personajes extraños mientras estábamos entre los infieles y nos cautivaba.&lt;br /&gt;¿qué será de él, de mi hermano? Yo esta noche salgo a batalla, no a Lepanto en donde quizás debió mejor morir Miguel y sellar su inmortalidad, sino a cualquiera en mis faenas de soldado.&lt;br /&gt;Ojalá puedas hacer algo con esos personajes en la cabeza hermano, ojalá saques algún provecho en esta tierra ingrata que es el Reino de España.&lt;br /&gt;Yo, del otro lado, tomo tu destino y recibo un arcabuzazo en tu nombre, ese que debía hacer hondura en ti en Lepanto y enterrarte en la tierra, en donde te espero ahora y hasta siempre.&lt;br /&gt;Suerte hermano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-3381628828507061546?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/3381628828507061546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/el-otro-cervantes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3381628828507061546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3381628828507061546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/el-otro-cervantes.html' title='El otro Cervantes'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-3956248810852742507</id><published>2009-10-23T11:57:00.000-07:00</published><updated>2009-10-23T11:59:06.984-07:00</updated><title type='text'>Melao</title><content type='html'>Caramelo en tus ojos puros, que se hila&lt;br /&gt;lentamente hacia tus cabellos y hace una hogaza oscura &lt;br /&gt;que me abarca el cuerpo, me envuelve&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo tomo en mis manos y recorro con mis dedos,&lt;br /&gt;y estiro abajo hacia tus piernas, las transito&lt;br /&gt;con mi lengua que se extiende hacia tu espalda, tu nuca, tu cuello&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaricio tus cabellos y te beso, miro&lt;br /&gt;al fondo de tus ojos, adentro, mientras te haces baño de Maria&lt;br /&gt;y se derrite en mis manos la hermosa longitud de tu cuerpo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;quemándonos, haciendo con lo dulce de tus cabellos que respiro, de tus ojos en que me sumerjo y quemo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;maravillas&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-3956248810852742507?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/3956248810852742507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/melao.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3956248810852742507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3956248810852742507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/melao.html' title='Melao'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-99983931709338952</id><published>2009-10-20T17:36:00.001-07:00</published><updated>2009-10-20T17:36:54.927-07:00</updated><title type='text'>Libro del Fuego</title><content type='html'>Llego de pronto tan cargado de recuerdos, de pasado sin claros en donde sumirse. Todo lleva noche por dentro: ojos verdes, colinas, cabellos negros y tablaos, rencores, baratijas, cuerpos que se entregan con ganas y desganas, mentiras, locuras, inventos, celos, neurosis de aquellas, pecho abierto por tantos pechos descubiertos que nada sueñan. Uno andaba, sí, llevado de esas manos limpias y sucias. Uno terminaba cansado y lleno de humo e insomnio, y tragos que se convertían de repente en hamaca para las nostalgias. &lt;br /&gt;Así, cargado de falsos afectos remonta uno los golpes, los coñazos vale, los recovecos en un espejo en donde te reflejaba a ti, con tus andares y risas y lamentos y despechos y sabores, así poco a poco, mientras nos mirábamos en la pantalla, en alguna fiesta, y te veía en tus caminos de golpes de ladrones y subida de diez pisos sin ascensores. Un día bailé contigo, te meneé y al salir de un baño te llevé a un cuarto, contra la pared, y te besé a pesar de tus murmuraciones. Lento, me dijiste, lento lo hice. Me espiabas, nos veíamos en Barrabar, nos besábamos mientras bailábamos, aunque tu no supieras como hacía y te parecieran los besos tan poquitos. Yo iba y venía. Viajaba y te pensaba perdida. Esperabas, impaciente, esperabas. Y nos veíamos, nos llevaban de la mano esos amantes viejos que teníamos: nos llevaban hacia al otro con todo lo vivido con aquellos, nos susurraban sin saberlo "mírala, mírale los ojos" y yo me sumergía en tus almendras oscuras que se iluminan, que se prenden, luces en tu rostro, y que me encienden. Y te decían "bésalo, bésalo profundo" y venías y me besabas entero, con el alma, con toda la fuerza de tu cuerpo de mujer y estallábamos.&lt;br /&gt;Yo camino tu cuerpo perfecto con cuidado, como quien quiere cruzar un río sin ahogarlo, susurrándote, acariciándote, oliendo tus cabellos, besándote. Te miro como sólo se te puede mirar a ti: sereno y explotando, ardiendo y sintiendo brisa de tarde final de playa. Te camino, te sigo caminando, me hago a tus calles que recorro y respeto, que curo, que enderezo.&lt;br /&gt;Tu caminas el mío con sapiencia, como quien cruza las olas de un mar picado que sabe surcar, casi en silencio, tocándome, mirándome sin saber cómo me miras, extrañándome cada día, necesitándome entre ese frío de montaña y calidez que te transmito. Con paciencia me sanas, me entiendes, te entregas.&lt;br /&gt;Hoy estamos aquí, hechos uno y mirando al frente, y de vez en cuando miramos hacia atrás para con compasión hacer gestos de despedida.&lt;br /&gt;Yo no te despido. He venido para quedarme y aquí me quedo, contigo. Hasta cuando tu quieras.&lt;br /&gt;Somos un nuevo texto hecho de dos, somos una página nueva. Estamos haciendo el más largo y hermoso de los libros, lleno de cuentos, anécdotas, recuerdos, deseo, espera gozosa. Libro que arde, que se debe cuidar como se cuida el sueño de los candelabros de noche encendiendo, candela que se agita con el viento pero no claudica. Libro del Fuego.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-99983931709338952?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/99983931709338952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/libro-del-fuego.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/99983931709338952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/99983931709338952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/libro-del-fuego.html' title='Libro del Fuego'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-4095341925490279991</id><published>2009-10-13T07:17:00.001-07:00</published><updated>2009-10-13T07:17:17.072-07:00</updated><title type='text'>Blanca</title><content type='html'>Uno lleva el orden que sugieren tus cabellos: girar, bajar y subir con el aire que los lleva, como a mi me llevas de tus manos a tus pies, que beso, y subo hacia la longitud clara de tus piernas, que me envuelven y me atraen a ti, que me besas mientras me miras, lenta, y muerdes un labio, y muerdo los tuyos, arriba y abajo, mientras toco tu piel entera, tu espalda que se moja de tu propia lluvia, tu lluvia que me bebo sorbo a sorbo, mientras recorro tu cuello, tu nuca, de nuevo tus cabellos. Alejo sombras, me sumerjo en ellas y las alejo. No las desconozco, ambos las traemos en los hombros pero ayudo a llevar las tuyas, ayudas a llevar las mías, nuestros defectos, tu terquedad, nuestros lamentos, mi querer saberlo todo, nuestros misterios, todo sombra que nos rodea y aceptamos como se acepta que nuestro perro tiene mal carácter. Yo soplo las sombras, las aspiro y las fumo, las exhalo y las manejo con las manos, que me llevan de nuevo hacia tu piel, su lisura, su firmeza, su constancia hacia la mía que se hace de agua como tú, líquida y aire, flotando mientras te beso espalda, comienzos y finales, mientras te sujeto, te jalo hacia mí, te sostengo en tierra y sábana que hace de testigo mientras amamos, mientras bebo de esa taparita que se hace en el lugar que tanto amo, en donde camino con la lengua, o en el ánfora secreta donde yo te reconozco cada suspiro que me ofreces y regalas. No toco tu boca, tomo tu noche entera, tu baile, tu trago, tus silencios, tomo tus hombros con mis manos, con fuerza, acaricio tu mejilla, me pierdo en tu mirada, en tanto amor que me entregas sin pedirme nada, en tanta querencia que te doy ofreciéndome completo, siendo tuyo, mostrando mis tatuajes que transitas desde el tiempo, que auscultas, o mi pecho, que se eleva y bajo en su concavidad para tus brazos que lo abrazan, que se llena de tu arte. Chupas mi barbilla, yo lamo cada una de tus carcajadas, te veo dormir y despertar llena de luz, enamorada, con la frente limpia, los cabellos salvajes y hermosos en la almohada, y mis manos que te buscan mientras te susurro cosas al oído, esas cosas que te encantan, que te dan calor, que eleva mi pira al ardimiento.&lt;br /&gt;Tú que te has hecho mi mujer, tan mía como yo en tus manos me sostengo, eres lo que siempre se buscaba: una hembra hecha de trigo y leche, de fuego y misterio, de dulzura y encantamiento. &lt;br /&gt;Uno sabe cuando es de alguien, no por esclavitud, no por sumisión, es de alguien solo cuando hay entrega, libre, sin señalamientos, libre, como se entrega alma que no mata, sino revive. &lt;br /&gt;Uno sabe cuando ama, lo ve venir lentamente y de golpe ocurre, te levantas y piensas en ella, te acuesta y piensas en ella, el día gira y gira alrededor de ese animal hermoso con cabellera de Botticelli, de cuadro de primavera, de Céfiro que sopla y te lleva de las aguas a la tierra serena que alimenta. &lt;br /&gt;Como tu cuerpo para mi, tu mirada, tu corazón grande, tu ser para mi y viceversa. Tu existencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-4095341925490279991?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/4095341925490279991/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/blanca.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/4095341925490279991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/4095341925490279991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/blanca.html' title='Blanca'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-8438399890934949493</id><published>2009-10-12T21:49:00.001-07:00</published><updated>2009-10-12T21:49:35.145-07:00</updated><title type='text'>octubre</title><content type='html'>Esa abertura de las manos hacia lo que no se sabe, con los ojos cerrados y los pasos en el aire. Esa certeza sola que se gana. Ese elocuente silencio y sus olores que no mienten. La pureza entre el basural, de quien sabe que lo miran y aún así, se planta en la batalla. Y la gana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-8438399890934949493?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/8438399890934949493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/octubre.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8438399890934949493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8438399890934949493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/10/octubre.html' title='octubre'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-1570250028919365342</id><published>2009-09-22T09:23:00.000-07:00</published><updated>2009-10-15T11:23:40.806-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literariak'/><title type='text'>Training</title><content type='html'>Uno lleva un training. Abrir los ojos y cerrarlos haciendo creer que ya no vemos nada. Seguimos viendo lo que mirábamos. Hasta que abrimos los ojos otra vez y entonces ya no vemos nada. Uno viene desde el sueño a veces, una escena en vivo de la memoria en la pantalla en la cabeza. Actúa su parte desde el dictado que nos apunta el pasado. Vive su soundtrack propio. &lt;br /&gt;En este cortometraje de muertos, procuro romper el cuadro que un desconocido filma sin enterarnos. Este insomnio de Té, de zapping lamentable por canales del cable, tiene una razón y motivo. Suena Chet Baker, su trompeta.&lt;br /&gt;Amanecemos antes del alba. Voy tomando en la mano el Sol, lo unto con el viento entre las ramas y los pájaros que ya no cantan, y te lo ofrezco al despertar de desayuno para que seques el sudor de tus ropajes al llegar ante mi casa.&lt;br /&gt;Me levanto y nunca llegas. Me quedé dormido en un bodrio de Hallmark en donde aparece una muchacha con el mismo entornar de ojos que los tuyos y en donde quien me filma y escribió esto, decidía que me dormía y te soñaba llegando ante el timbre dañado enmarcado por la rejas de la casa. Que tampoco existe. Como tampoco la taza vacía de Té al borde de la mesa, a lado del control remoto del cable que ven mis ojos amargos, tan abiertos.Tan entrenados desde la falta de sueño y los motivos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-1570250028919365342?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/1570250028919365342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/training.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1570250028919365342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1570250028919365342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/training.html' title='Training'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-3279229189670469438</id><published>2009-09-14T05:50:00.000-07:00</published><updated>2009-09-14T05:51:11.058-07:00</updated><title type='text'>Ciudad en cuarentena/Caminando después de la emboscada. Despachos del imperio, Boris Muñoz</title><content type='html'>Eran las cuatro y media de la tarde del jueves 13 de septiembre. Habían pasado casi cincuenta y tres horas desde que los aviones comerciales se habían estrellado contra las torres del World Trade Center como dos balas de plata. El tren se deslizó morosamente y en absoluta oscuridad por el túnel de acceso hasta detenerse en el andén 4 de la Pennsylvania Station, justo debajo de otro de los símbolos de la ciudad, el Madison Square Garden.&lt;br /&gt;Al contrario de lo que esperaba, en la estación un torrente humano se movía con ritmo aun más febril que de costumbre. Pero al salir a la calle, pude comprobar lo que ya había escuchado muchas veces: la ciudad ya no era la misma. Los neoyorquinos, que de ordinario son locuaces o arrogantes y siempre frenéticos, se encontraban sumidos en una especie de letargo que los hacía caminar arrastrando los pies. &lt;br /&gt;Pero a pesar del paso de zombis que llevan sus cuerpos, los ojos se mueven inquietos revelando la gran ansiedad o tan sólo el principio. Lo que más me sorprendió, sin embargo, fue la cantidad de gente que llevaba máscaras para respirar, como pulpos pegados a la cara.&lt;br /&gt;En vez de tomar el subway, bajé desde la calle 34 caminando por la Séptima Avenida. Aunque era imposible, la ciudad de empeñaba tercamente en recuperar la normalidad. Muchos comercios y boutiques estaban abiertos, pero no había clientes ni nadie haciendo window shopping. Los carros de la policía, los bomberos y otros cuerpos de ayuda se abrían paso a toda velocidad mientras sus sirenas disparaban ráfagas de colores y sonidos que barrían las calles en varias manzanas a la redonda.&lt;br /&gt;A medida que me aproximaba al down town, los signos de la catástrofe de hacían cada vez más evidentes. Al volver la vista hacia los edificios, las ventanas aparecían cubiertas con la bandera americana. No sólo la gente llevaba lazos y brazaletes en señal de duelo, sino que los postes y casetas telefónicas se encontraban empapelados con las fotografías de las personas desaparecidas.&lt;br /&gt;Una de ellas es Gennie Gambale, de 27 años, que había sido vista por última vez en el piso 105 de la torre nortee el martes a las ocho y media de la mañana. Otra era Richard "Dick" Morgan, un financiero de 66 años, que según la información del volante había sobrevivido al cáncer de piel. Esa día llevaba una camisa azul, su anillo matrimonial y un reloj del ejército suizo. Nadie lo había vuelto a ver desde el 11-S.&lt;br /&gt;Los volantes también les pedían a quienes supieran de gente desaparecida que velaran por sus mascotas, pues a estas alturas había muchos animales esperando a sus amos sin comer ni beber. Nada más neoyorquino que esta implacable preocupación por los animales, pensé.&lt;br /&gt;Cerca de la calle 23 el aire de Nueva York comenzaba a tener un olor metálico y el sabor picante de los gases lacrimógenos. Le pregunté a una muchacha con pinta de modelo y que paseaba un perrito hasta dónde está permitido el paso. “Si tienes una buena excusa o un recibo de teléfono para mostrar que vives en la zona, tal vez te dejen pasar después de la 14. Aunque no te sugeriría que fueras más allá de Houston, si no quieres entrar en otro mundo”, me advirtió.&lt;br /&gt;En la alcabala de la calle 14 se agolpaba todo tipo de gente, desbordando a los policías con solicitudes de paso. “Mi hermano está en el Saint Paul Hospital…”. A pesar de sus buenas maneras, los policías eran inflexibles en el cumplimiento de las medidas de extrema urgencia que habían sido tomadas para evitar el caos.&lt;br /&gt;Al llegar a Saint Vincent experimenté una intensidad del dolor que no alcanzaba a vislumbrar en las imágenes televisivas, las fotos y los testimonios. Los muros aledaños al hospital y las unidades móviles de los canales de televisión se encontraban tapizados d extremo a extremo con centenares de fotografías. En las leyendas de los relatos se apuntaban las señas particulares de los desaparecidos y de las personas a quienes contactar en caso de haberlos visto. Todos incluían una característica física o de personalidad resaltante: el cabello, un tacón especial para disimular la cojera, una sonrisa de comercial de televisión, una placa de veterano de guerra, un tatuaje alrededor del antebrazo en forma de serpiente que se muerde la cola o de corazón flechado con una rosa entornada a la altura del tobillo. Era como si de repente la tierra se hubiera tragado a miles de personas y sus familiares se empeñaran en recordar que habían existido, que no habían sido meros fantasmas o números de la Seguridad Social…&lt;br /&gt;…Los neoyorquinos saben que algo les fue arrebatado en esa mañana diáfana, que la ciudad ha sido vulnerada, que pasará mucho tiempo antes de que las almas de sus muertos reposen en paz. Lo que más me impresionaba, sin embargo, era la indoblegable esperanza de los familiares que, acuclillados en las esquinas, aguardaban desde hacía dos días a que por obra de un milagro sus seres queridos salieran con vida del montón de hierros retorcidos y trozos de concreto de las moles derribadas 20 cuadras más abajo. “Mi hijo, mi hijo; quiero encontrar a mi hijo”, decía con voz jadeante una señora de unos 60 años sosteniendo una fotografía de un hombre de 39, corredor de la forma Cantor Fitzgerald.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-3279229189670469438?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/3279229189670469438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/ciudad-en-cuarentenacaminando-despues.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3279229189670469438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3279229189670469438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/ciudad-en-cuarentenacaminando-despues.html' title='Ciudad en cuarentena/Caminando después de la emboscada. Despachos del imperio, Boris Muñoz'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-39573582326323929</id><published>2009-09-14T05:49:00.000-07:00</published><updated>2009-09-14T05:50:27.326-07:00</updated><title type='text'>Leer el Caribe desde el silencio, de Pedro Enrique Rodríguez (fragmento)-Oficio de lectores</title><content type='html'>La idea, en dos platos, es esta: pese a la proximidad inclemente del mar, en realidad es poco, si no nada, lo que encontramos de él y sus amplias playas lumínicas en eso que, a falta de mejor nombre, uno termina por resignarse a llamar literatura nacional.&lt;br /&gt;Se trata de un registro donde hay edificios, hoteles luminosos, muchos bares de mala muerte, largas avenidas, la balada del plomo y el cuchillo. Pero no es fácil dar con las sutiles arenas de un Caribe que, de viento en viento, se pierden en sus tardes bajo el ímpetu de sus brisas, con sus palmeras desganadas, sus tardes quietas. &lt;br /&gt;Una excepción meritoria dentro del Caribe venezolano es una bella historia de Ruby Guerra (creo recordar que se llama "La Playa") donde vemos aparecer el mar tranquilo de una ciudad de provincia (¿Puerto La Cruz?, ¿Cumaná??). Allí encontramos un mar de mediados de semana, donde los amantes van a ver el atardecer, a escrutar los pájaros y mirarse a los ojos y todo, el mar, la anécdota, el recuerdo de una hoja en el agua, transmite una visión fulminante de la belleza tierna e íntima del Caribe.&lt;br /&gt;Otras narrativas mucho más lejanas nos han convidado a ver el Caribe con los excesos kitsch de Carmen Miranda: insólitos sombreros cargados de frutas, vestidos que se pierden en el vacío de un escote, fogosas jornadas de adolescentes ardorosos que corren sin motivos por las playas, beben cerveza, se tumban en la arena, piensan en asaltar cuerpos a medio vestir y, por lo común, ostentan un diminuto cerebro agujereado por donde mana el tenue hilillo de un poco de agua de coco mezclado con líquido cefalorraquídeo. Sin embargo, después de sumergirnos en sus confines de luz, es posible descubrir otras posibilidades. Comprender que, en lo más íntimo, el Caribe es sutil, es sereno, de colores intensos y que, en cierto modo, el Caribe todavía espera por ser conquistado en las páginas de la literatura. &lt;br /&gt;No intento ser taxativo, pero me parece entender que uno de los elementos más llamativos del Caribe es el recogimiento de su silencio entre el murmullo de pájaros y las olas. Es preciso caminar por una playa al atardecer, después del tumulto de la tarde entre discos de plástico y pelotas de colores, para comprender que existe algo en su ámbito que nos habla de silencio, de soledad, de un íntimo recogimiento. Basta con sumergirse un poco entre los corales de alguna playa, bucear entre cardúmenes, distinguir las bandas de luz que penetran desde el exterior, para entender que allí existe un latido que es profundo, ordenado, pudoroso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-39573582326323929?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/39573582326323929/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/leer-el-caribe-desde-el-silencio-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/39573582326323929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/39573582326323929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/leer-el-caribe-desde-el-silencio-de.html' title='Leer el Caribe desde el silencio, de Pedro Enrique Rodríguez (fragmento)-Oficio de lectores'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-5520627142500883192</id><published>2009-09-14T05:45:00.000-07:00</published><updated>2009-10-15T11:23:50.203-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literariak'/><title type='text'>La vigilia y el sueño</title><content type='html'>A Alejandro Oliveros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respeto el pudor de las personas. Tengo conocidos, amistades, que prefieren el momento del sueño para hablar conmigo, para hacerme saber lo que quieren. Está una muchacha que, para mi desconcierto, me mira con un deseo furioso y dulce mientras me acerca sin complejos la longitud de su cuerpo. Gente del trabajo que bebe con uno. Amigos del liceo que me cuentan que ha sido de ellos. A veces se apilan en la entrada, a veces uno por uno. Pasa a veces que no llega nadie y me dejan seguir en lo más oscuro de mi sueño. This land will not comunicate, decía Auden, y entiendo desde la nostalgia de quien espera una epístola, alguna razón de aquellos que están tan lejos de hablarte sin complejos. Uno también lo hace: se pone sus disfraces y sale a velar a quienes anhela. Se llena de palabras y los rodea: para unos, conmovedoras; para otros, irónicas; para el resto, un intento de ser precisas. Pero nunca exactas como quisieras, nunca pertinentes, nunca concretas.&lt;br /&gt;Hablar en sueños es hablar desde una bisagra: el contar lleva un camino de Argonauta y el delirio de Coleridge. Me gusta que aparezcan ellos, así, con grandes ropajes en la desnudez de mis complejos. Me siento menos solo. Me siento menos lejos de aquellos.&lt;br /&gt;Acepto el pudor de las personas. Son bienvenidos en la ambigüedad de mis palabras, son bienvenidos en la inconstancia irresponsable de mis sueños. Que nunca condenan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-5520627142500883192?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/5520627142500883192/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/la-vigilia-y-el-sueno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5520627142500883192'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5520627142500883192'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/la-vigilia-y-el-sueno.html' title='La vigilia y el sueño'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-1823182561550967780</id><published>2009-09-14T05:44:00.001-07:00</published><updated>2009-09-14T05:44:51.860-07:00</updated><title type='text'>Ipods</title><content type='html'>Ipod1. Sketches from Spain (Miles Davis)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verano en sus finales, treinta y nueve grados casi a las cuatro de la mañana. Una niña de diez años mira al mar desde alguna orilla de Nueva York. A otra hora, del otro lado del Atlántico, otra niña mira el cielo desde el norte de Marruecos. Una ha dormido, la otra a trabajado todo el día. Tienen los ojos cansados y velados. A pesar de aviones y de buques que salen y llegan por aire y por mar, llenando de ruidos sordos de motor los espacios y ensordecen, no dejan de mirar, hasta que brotan lágrimas, lo que están mirando, fijamente en algún lado. Entonces, una empieza a taconear. Poco a poco. Luego la otra, lentamente. Van golpeando más fuerte o más fuerte o rápido según el ritmo de las olas y el viento que llevan consigo lo que el tiempo ensordece. &lt;br /&gt;Llevan la calma a sus lugares, a pesar de las tristezas. Serenas a los suyos del insomnio y el cansancio. En lo alto de su baile, al fin llega la lluvia. Agotadas, se derrumban en la tierra.&lt;br /&gt;Concierto de Aranjuez con una trompeta quita los zapatos a las niñas y las acuesta, al fondo, besándoles sus huellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ipod2. Petit Fleur (Sydney Bechet)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Whisky, un cuarto oscuro.&lt;br /&gt;Mucho humo de cigarrillo.&lt;br /&gt;Y la soledad en frente, con poca ropa, bailando sola para uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ipod3. Funky blues (Charlie Parker)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno se imagina escuchándole en la caída del agua. La regadera lenta, el agua caliente como ilusión que aleja la cama sola. Pone la cabeza bajo el agua y calla, minutos apenas.&lt;br /&gt;Se seca, se viste, sale.&lt;br /&gt;En el camino, se acerca al mercado y en cada fruta, pan, queso, legumbre, pescado, ve brotar los lentos acordes que escucha. Da el golpe del día en las malas madrugadas. Esas de tiempo encapotado, café en la mano al andar y la sensación falsa de que el frenesí de la ciudad se detuvo, por minutos quizás, en un saxo denso y embriagante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-1823182561550967780?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/1823182561550967780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/ipods.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1823182561550967780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1823182561550967780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/ipods.html' title='Ipods'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-7797920039351971955</id><published>2009-09-14T05:43:00.000-07:00</published><updated>2009-09-14T05:44:11.450-07:00</updated><title type='text'>Monedas al aire</title><content type='html'>1.&lt;br /&gt;Viernes, 7:23 p.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienzo este blog cinco días antes de la quincena. Vacío mis bolsillos y enciendo un cigarrillo. Cuelgo las llaves, reviso los papeles arrugados, boto las facturas. Me quedan algunas monedas. Dentro de poco tendré 33 años, en una ciudad oscura, fuera de todo camino recto, casi a la mitad de la carrera de mi vida. Lanzo las monedas al aire, todas juntas, y las escucho conversar acerca de cual rostro será el que me toque. Mientras caen, aplano la lata de cerveza que bebí y la boto, con el cigarrillo apagado adentro, y las vuelvo a escuchar cuando caen, anunciando el resultado. Doy la espalda sin verlas, abro la puerta para salir de nuevo a la calle. Una última moneda, dando vueltas sobre sí misma, bailando como un trompo, emite el último veredicto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si importara tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.&lt;br /&gt;Viernes, 7:23 p.m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienzo este blog cinco días antes de la quincena. Vacío mis bolsillos y enciendo un cigarrillo. Cuelgo las llaves, reviso los papeles arrugados, boto las facturas. Me quedan algunas monedas. Dentro de poco tendré 33 años, en una ciudad oscura, fuera de todo camino recto, casi a la mitad de la carrera de mi vida. Lanzo las monedas al aire, todas juntas, y las escucho conversar acerca de cual rostro será el que me toque. Mientras caen, abro la lata de cerveza y bebo, enciendo un cigarrillo que aspiro lento, y las vuelvo a escuchar cuando caen, anunciando el resultado. Volteo a verlas, aguanto la puerta antes de salir de nuevo a la calle. Una última moneda, dando vueltas sobre sí misma, bailando como un trompo, emite el último veredicto. La tomo, la muerdo y la lanzo nuevamente al aire mientras me marcho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya conozco sus caminos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-7797920039351971955?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/7797920039351971955/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/monedas-al-aire.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/7797920039351971955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/7797920039351971955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/monedas-al-aire.html' title='Monedas al aire'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-5625013769042491689</id><published>2009-09-01T14:19:00.000-07:00</published><updated>2009-09-01T14:21:32.085-07:00</updated><title type='text'>Flamenco</title><content type='html'>Importa no estar dormido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         José Bergamín&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Siguiendo el dictamen del aire que lo dibuja&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;         Lope de Vega&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más elocuente que un tablao en silencio. Lo que habla es de pisadas, taconazos, golpes que se repiten de golpe, caderas duras, espaldas rectas, brazos que serpentean. Su elocuencia nace de su ausencia de palabras. De esos golpes tribales que llegan donde las palabras sobran o faltan. El flamenco es una sensualidad contenida, una oscuridad luminosa, es una provocación instintiva, tibia. Enseña a vivir con nuestras pasiones. Enseña a llevarlas. Lleva una gracia que luego se muestra en el mundo. Enseña a mirar. Otorga un don del alma con el que se puede andar un poco más ligero. Es mortal y pasajero, como todo lo que vive y merece ser recordado. Ver flamenco es como ver una corrida. La mujer convoca al duende y solo si lo logra bailó de verdad. El torero convoca al toro, y solo si él acepta, toreó de verdad. Eso es lo único que se busca al ver flamenco: no es un asunto de cuerpos y bellezas. Es una belleza que sucede en el alma que puebla el cuerpo y la interpreta.&lt;br /&gt;Viendo el baile uno entiendo que hay cosas que ya se acabaron. No se esperan resurrecciones: solo hay que aprender a mirar. Solo se mira aquello que pide ser mirado, aunque aquello que uno mira no lo sepa. Y ese cuerpo que se mueve en el tablao invita a tomarse la muerte con más calma. La muerte llega a cada paso y cada taconeo puede ser ella sonriente. Torean algo que está ahí, en el aire, y que solo vemos si lo hacen bien, sino no vemos nada. &lt;br /&gt;Es el fuego más blanco, el más azul. Es el tiempo que se tensa como un arco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-5625013769042491689?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/5625013769042491689/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/flamenco.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5625013769042491689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5625013769042491689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/09/flamenco.html' title='Flamenco'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-1902038592542790867</id><published>2009-08-31T08:20:00.000-07:00</published><updated>2009-08-31T08:21:49.857-07:00</updated><title type='text'>los italianos.apuntes</title><content type='html'>Si bien los franceses llevan el equilibro europeo entre lo germano y lo latino, los italianos les ganan. Dante es el epicentro de la literatura en Occidente luego de Virgilio, no Moliere ni Racine. Es alrededor de un viaje a Italia en que Goethe, Stendhal e incluso, para salvar la patria, Manuel Díaz Rodríguez encuentran caminos antes no transitados. En nuestros días, y siempre alrededor de Constanza, su hija, Alejandro Oliveros ha sabido darnos en sus Diarios Literarios mucho de ese espíritu y aire que Italia mantiene a través del tiempo.&lt;br /&gt;Tienen un aura de mala fama que se ha encargado de dar el cine: la mafia, la camorra. El cine también les ha dado mucho de su mejor fama: Sofía Loren, Claudia Cardinale, Monica Belucci. Italia es verosímil, coherente: las mujeres que ves en el cine existen y las otras no son muy distintas en verdad. La belleza la tienen de saber llevar el cuerpo, de reconocer sus límites y caminarlos con la exactitud que se requiere. Las italianas son coquetas, como no, pero no tienen ese sentido de impudor o incluso del exhibir que encontramos más hacia el trópico. La que tiene los senos hermosos lo sabe pero más que enseñarlos nos muestra "ese saberlo ya", esa conciencia de que ellos están ahí y ella lo sabe. No necesita que se lo recuerden tanto. &lt;br /&gt;Tienen la mejor comida de Europa (lo lamento otra vez por los franceses) y ese tenerla lleva aparejado el "saber comer". Cómo el placer, el verdadero placer de comer no se aleja de la salud. Sus vinos son regios (Chianti, los del Vénetto) y el disfrute inconmensurable de la mesa puede dejar pensando a algún español.&lt;br /&gt;Lo cierto es que Italia es para mí el corazón de Europa. Shakespeare se cansó de adaptar sus historias a sus obras, el renacimiento literario de la lengua española (el primero, el segundo si se lo debemos a los franceses) nace a partir de las adaptaciones de Garcilaso de la Vega. Italia, como España y un poco menos Grecia, son la inspiración occidental. Italia es, como no, lo clásico. Las líneas correctas, el trazo perfecto. La escultura, la pintura renacentista, Palladio, la moda. Hoy en día, y por cientos de años quizás, es el primer exportador de diseño del mundo. Son la Ferrari, Roma, la bahía de Nápoli, los pueblos de la Toscana, la mesa de Bologna. &lt;br /&gt;Mariano Picón Salas habló de Italia con menos fervor que de Francia. Sucede que hay un elemento pasional muy marcado en los italianos que a algunos choca. Yo lo celebro. Pueden hablar de Botticcelli contigo comiendo unas aceitunas y repentinamente intentar clavarte un tenedor en la cara por picar la pasta. Creo que es eso lo que me cautiva. La línea de sombra que llevan al andar, en los ojos. El relámpago. Lo operático, el juego de manos al hablar, los andares de Eros y su mama, Afrodita a cada paso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-1902038592542790867?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/1902038592542790867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/los-italianosapuntes.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1902038592542790867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/1902038592542790867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/los-italianosapuntes.html' title='los italianos.apuntes'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-283051982065925484</id><published>2009-08-13T11:31:00.003-07:00</published><updated>2009-08-13T11:31:56.400-07:00</updated><title type='text'>Día de San Juan</title><content type='html'>Es la misma tarde, y la luz en la misma tarde, los mismos coros.&lt;br /&gt;Día de San Juan, día de sangre y de lluvia, serenata que abre párpados al cielo.&lt;br /&gt;Está el mundo celebrándose, están los borrachos, las mujeres y los niños correteando, los ancianos cultivando el odio al paso del rayo, las respiraciones.&lt;br /&gt;Mañana se irá a las iglesias, se irá al mercado, beberemos café en balcones y zaguanes.&lt;br /&gt;Felices borregos, ya vestimos nuestras formas finales, y escuchamos el silencio de los gallos y el silencio de la dicha, las rabias pulidas a destiempo, los ecos olvidados.&lt;br /&gt;La lucidez es negra y negra ha sido en este tiempo que acatamos.&lt;br /&gt;En estos días, el odio es el aplauso del que llora y lo común es el dolor de los adioses.&lt;br /&gt;El mundo anda a golpe de muerte y de caderas, ni más que el rayo, ni menos que las cenizas:&lt;br /&gt;Pérdida de luz a la entrada de la luz, música de fiesta que se apaga.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-283051982065925484?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/283051982065925484/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/dia-de-san-juan.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/283051982065925484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/283051982065925484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/dia-de-san-juan.html' title='Día de San Juan'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-7248443965210014261</id><published>2009-08-13T11:31:00.001-07:00</published><updated>2009-08-13T11:31:24.204-07:00</updated><title type='text'>La lentitud</title><content type='html'>Va lenta la semana. Nos gusta dejarnos para más tarde, la lucidez a la mano con el pánico.&lt;br /&gt;No somos la historia de nadie: un andar doliente de promesas por los espacios del herraje, mientras nos gritan, nos gritan y nos lamen las orejas con susurros destrozados un disfraz de alegorías, un refrán de majaderos.&lt;br /&gt;La providencia de dios está llena de azares de múltiples rostros. De murmullos de espanto en los umbrales. Momentos de ocio, de fotografía: la mujer desnuda en la autopista, las torres del silencio, la noche devoradora de mañanas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-7248443965210014261?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/7248443965210014261/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/la-lentitud.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/7248443965210014261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/7248443965210014261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/la-lentitud.html' title='La lentitud'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-715034553895120320</id><published>2009-08-13T11:29:00.000-07:00</published><updated>2009-08-13T11:30:25.851-07:00</updated><title type='text'>Bajo el signo de Proteo</title><content type='html'>Lo que cambia, se sostiene en lo que goza: en el olor del café recién colado, en la fruta que entera se devora van girando los deseos, pasan entre el silencio de la siesta y bordean la hilera de recuerdos que se acercan cautelosos, casi inciertos.&lt;br /&gt;¿Quién pudiera deslastrase la memoria, esconderla mientras se contenta en sus mentiras?&lt;br /&gt;¿A quién no le invade el olor de un cuerpo gozado?, ¿A quién no le vuelven las ansias?&lt;br /&gt;La paz se pide por instantes, no se retiene: que se acerquen los recuerdos, que piquen esta calma y que la hinchen, que alboroten la sala repleta de voces, la cama con sábanas nuevas, olvidando la calma aunque pensemos olvidarla, desatándonos la paz aunque pensemos retenerla.&lt;br /&gt;La memoria también es casa que se cae y se levanta y los deseos frágiles pilares de esa casa. Aparezcan entonces todos los tiempos: abro las puertas y dejo pasar el río y sus olores y sus piedras: que sean ellos desgaste en los pilares, desgaste del olvido, suceso que avive los deseos.&lt;br /&gt;¿Qué será el amor en sus final o su principio?, ¿Qué hacer con la memoria llena de deseos?, ¿Con los días que llegan como río desbordado y en su afán, derriba cercas y casas malamente construidas?&lt;br /&gt;Batallas que llegan por instantes y no se retienen, mujer y su recuerdo escondido en el olvido, anhelo de tu cuerpo en este invierno&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-715034553895120320?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/715034553895120320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/bajo-el-signo-de-proteo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/715034553895120320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/715034553895120320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/bajo-el-signo-de-proteo.html' title='Bajo el signo de Proteo'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-4914366834118833519</id><published>2009-08-13T11:28:00.000-07:00</published><updated>2009-08-13T11:29:42.647-07:00</updated><title type='text'>Las Furias</title><content type='html'>Te veía dueña de un fuego más denso que exaltaba tu llama. Esa fragancia que se asomaba por tus gestos y tu aliento lejano. Tus ojos me llegaban hondo como un canto. Era eso que me gritabas quemándote cada uno de tus días. &lt;br /&gt;Yo solo quería tu danza. No leía los signos de los tiempos.&lt;br /&gt;Ahora lo sé. Los dioses golpean donde duele, dicen. Las Furias me miraban desde lejos, jugándome a los dados, me dijeron.&lt;br /&gt;Y mientras me quebraban los dientes, Las Furias se mofaron.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-4914366834118833519?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/4914366834118833519/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/las-furias.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/4914366834118833519'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/4914366834118833519'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/las-furias.html' title='Las Furias'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-3131807579994170634</id><published>2009-08-13T11:23:00.001-07:00</published><updated>2009-08-13T11:23:57.537-07:00</updated><title type='text'>No hay tiempo equivocado</title><content type='html'>No hay tiempo equivocado para la palabra correcta.&lt;br /&gt;No tiene que ver con las horas de los hombres ni los ciclos animales.&lt;br /&gt;Se dicen las palabras, se pronuncian en el esplendor de su silencio y,&lt;br /&gt;de manera exacta o de golpe, según acontezca,&lt;br /&gt;da la hora precisa en el día, el año o la década que le corresponda.&lt;br /&gt;Nuestra es la espera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-3131807579994170634?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/3131807579994170634/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/no-hay-tiempo-equivocado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3131807579994170634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/3131807579994170634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/no-hay-tiempo-equivocado.html' title='No hay tiempo equivocado'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-8575561633525321254</id><published>2009-08-13T11:21:00.000-07:00</published><updated>2009-08-13T11:22:43.311-07:00</updated><title type='text'>Música de la poesía, por T.S.Eliot (traducción de Natasha Tiniacos)</title><content type='html'>El tipo de poesía que recibimos es determinada, de vez en cuando, por la influencia de una u otra literatura contemporánea en una lengua extranjera; por circunstancias que hacen un período de nuestro pasado más comprensivo que otro; o por un énfasis prevaleciente en la educación. Pero hay una ley de la naturaleza más poderosa que cualquiera de todos estos hechos, influencias foráneas o del pasado: la ley de que la poesía no debe apartarse muy lejos del lenguaje cotidiano que usamos y oímos. La poesía acentuada o silábica, rimada o arrítmica, formal o libre, no puede perder contacto con el lenguaje cambiante del intercambio común entre personas (Eliot 110).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede parecer extraño que cuando profeso hablar sobre la “música” de la poesía ponga tal énfasis en la conversación. Sin embargo, debo recordarles, primero, que la música de la poesía no es algo que existe distante al sentido. De lo contrario, podríamos tener poesía de gran belleza musical que no tiene sentido, y nunca me he tropezado con ésta. Las aparentes excepciones sólo muestran una diferencia de nivel: hay poemas cuya música nos conmueve y damos por sentado su mensaje, así como hay poemas que nos cautivan por su sentido y nos conmueve su música sin siquiera notarla (110).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(…) Si nos conmueve un poema, ha significado algo, quizás algo importante, para nosotros; si no nos ha movido, entonces es, como poesía, insignificante. Podemos sentir conmoción al escuchar un poema en una lengua de la que no entendemos palabra, pero si nos dicen que ese poema es confuso y oscuro y no tiene sentido, podemos considerar que hemos sido engañados. Eso no era un poema, era acaso una imitación de música instrumental. Si sólo una parte del sentido puede expresarse al parafrasearlo, es porque el poeta está ocupado con las fronteras de la conciencia en la que fallan las palabras, pero el sentido aún existe. Un poema puede parecer que signifique muchas cosas diferentes para diferentes lectores, y todas estas significaciones quizá sean diferentes a las del autor. (…) Las diferentes interpretaciones probablemente sean una formulación parcial de una cosa; las ambigüedades tal vez se deban al hecho de que el poema signifique más, no menos, de lo que el discurso común puede comunicar (111).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inmediación entre poesía y conversación no es un asunto en el que podemos trazar leyes exactas. Cada revolución en la poesía es apta para ser, y a veces se anuncia ser, un regreso al discurso común (111).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguna poesía, por supuesto, nunca es exactamente el mismo discurso que el poeta habla o escucha: pero tiene que estar en relación con el discurso de su tiempo para que el oyente o el lector pueda decir “así es como yo debería hablar si pudiese hablar poesía”. Esta es la razón por la que la mejor poesía contemporánea nos emociona y nos da un sentimiento de realización diferente a cualquier otro provocado por la poesía de otras épocas (112).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música de la poesía, entonces, debe ser una música latente en el discurso común de su época (112).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traducido de Selected Prose of T. S. Eliot.&lt;br /&gt;Ilustración: Tony Fitzpatrick, Boeuf Gras, 2008, técnica mixta y collage sobre papel.&lt;br /&gt;12 comentarios     Etiquetas: Poética, Traducciones&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-8575561633525321254?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/8575561633525321254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/musica-de-la-poesia-por-tseliot.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8575561633525321254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/8575561633525321254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/musica-de-la-poesia-por-tseliot.html' title='Música de la poesía, por T.S.Eliot (traducción de Natasha Tiniacos)'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-6539968435064331090</id><published>2009-08-10T16:51:00.000-07:00</published><updated>2009-08-10T16:52:17.265-07:00</updated><title type='text'>Venecia desaparece, por Cathy Newman (National Geographic)</title><content type='html'>El mundo reclama para sí la hermosa ciudad que Thomas Mann llamó “mitad cuento de hadas y mitad trampa para turistas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ninguna parte de Italia, donde la calamidad se adorna con ademanes rococó y está bordada con signos de admiración, hay una crisis más hermosamente enmarcada que en Venecia. Ni en la tierra ni en el agua, sino en un lugar intermedio, la ciudad se eleva como un espejismo desde una laguna en el Adriático. Por siglos ha amenazado con desaparecer bajo las olas del acqua alta, inundaciones habituales causadas por la complicidad de la subida de las mareas y cimientos que se hunden, pero ese es el menor de los problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta preguntar al alcalde Massimo Cacciari, meditabundo y voluble profesor de historia que domina el alemán, el latín y el griego antiguo; traductor de Antígona, de Sófocles; hombre que eleva el nivel intelectual político hasta casi la estratosfera. Pregúntele sobre el acqua alta y el hundimiento de Venecia, y responderá: “Consiga entonces unas botas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las botas son estupendas para el agua, pero inútiles contra la inundación que causa más angustia: la del turismo. Número de residentes venecianos en 2007: 60 000. Número de visitantes en 2007: 21 millones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mayo de 2008, por ejemplo, durante un fin de semana feriado, 80 000 turistas cayeron sobre la ciudad como langostas sobre los campos de Egipto. Los estacionamientos públicos de Mestre, parte de tierra firme donde las personas se estacionan y toman el autobús o el tren hacia el centro histórico, se llenaron y fueron cerrados. Quienes lograron llegar a Venecia avanzaron por las calles como bancos de sardinas, devorando pizza y gelato, dejando basura a su paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Serenissima, como se conoce a Venecia, es todo menos serena. El mundo irrumpe en la exquisitamente labrada pila bautismal de la ciudad, con guía en mano y fantasías empacadas junto con un cepillo de dientes y zapatos resistentes. Y ¡zas! Los venecianos son desplazados. El turismo no es el único motivo de aceleración del éxodo, pero una cuestión se cierne como bruma: ¿quién será el último veneciano que quede?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Venecia es una ciudad tan hermosa”, dice el director de una fundación cultural. Desde su ventana puede verse la cuenca de San Marcos, con su interminable flotilla de lanchas motoras, góndolas y autobuses acuáticos llamados vaporetti, y más allá de la Plaza de San Marcos, epicentro del turismo veneciano. “En realidad es un teatro enorme. Si tiene dinero puede rentar un apartamento en un palazzo del siglo XVII con sirvientes y fingir que es aristócrata”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por favor tomen sus asientos. En esta pieza, Venecia asume un papel doble. Por un lado, la ciudad donde viven personas; por el otro, la ciudad que visitan los turistas. La iluminación, los decorados y los trajes son tan hermosos que duele el corazón, pero la trama es muy confusa; el final, incierto. Una cosa es segura: todo mundo está locamente enamorado de la protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La belleza es difícil”, dice el alcalde Cacciari, y suena como si se dirigiera a un seminario de posgrado en estética, más que respondiendo una pregunta sobre políticas municipales. Citó a Ezra Pound (el poeta estadounidense enterrado en Venecia) con el verso que Aubrey Beardsley escribió a William Butler Yeats, especie de juego literario de teléfono descompuesto. Pero lo indirecto es tan veneciano como las curvas del Gran Canal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cacciari, cuya reputación de arrogancia compite con la de elocuencia, parecía estar de un humor tan negro como su cabellera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día anterior, un diluvio había inundado Mestre. La lluvia causó la inundación, no el acqua alta, dijo Cacciari en su oficina. “El MOSE [las barreras contra inundaciones en construcción] no habría ayudado. La marea alta no resulta un problema para mí. Sino para ustedes, los extranjeros”. Fin del intercambio de ideas sobre inundaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, insistió, los problemas están en otra parte. El costo de mantener Venecia: “No hay dinero suficiente del Estado para cubrirlo todo: limpieza de canales, restauración de edificios, creación de fundaciones. Muy caro”. El precio de la vida: “Es tres veces más costoso vivir aquí que en Mogliano, a 20 kilómetros de distancia. Sólo es asequible para los ricos o ancianos que ya poseen casas porque las han heredado. ¿Los jóvenes? Está fuera de su alcance”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, está el turismo. Sobre eso, Cacciari “el filósofo” dijo lo siguiente: “Venecia no es un lugar sentimental de luna de miel. Es un lugar contundente, contradictorio, abrumador. No es una ciudad para turistas. No puede reducirse a una tarjeta postal”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿La cerraría usted a los turistas?”, pregunté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sí. Cerraría Venecia o, quizá –reflexiona–, aplicaría un pequeño examen de admisión y una pequeña cuota”. Se veía desconcertado. Añádase una pequeña cuota a los precios ridículamente caros. Los turistas pagan 10 dólares por subirse a un vaporetto, 13 por un refresco en el Caffè Florian, 40 por una máscara de plástico para el carnaval, tal vez hecha en China.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O puede comprar un palazzo. “Las mejores propiedades están en el Gran Canal”, afirma Eugenio Scola cuando estamos sentados en su oficina de bienes raíces, con paneles de nogal, que domina la Plaza de San Marcos. Llevaba un saco negro hermosamente confeccionado, una camisa blanca de algodón, pantalones de mezclilla, cinturón de cocodrilo y mocasines negros con el lustre de ternero pulido. Durante años, los compradores eran estadounidenses, británicos y otros europeos, me explica Scola. “Pero ahora vemos rusos. También chinos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre sus ofertas había un apartamento restaurado de tres habitaciones sobre el piano nobile, o planta principal, de un pequeño palacio del siglo XVIII. “Molto bello”, afirma Scola sacando los planos. Tenía un estudio, una biblioteca, salón de música, dos salas de estar, una habitación pequeña para el servicio doméstico y una excelente vista por tres lados. Sólo nueve millones de euros. Si lo prefería, había un palazzo entero: el Nani, de 5 600 metros cuadrados, que se ofrecía con permiso para darle otro uso. “Probablemente se convertirá en hotel”, dice Scola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le pregunté por algo más asequible, me llevó el día siguiente a ver un estudio claustrofóbico de 36 metros cuadrados, pero sólo costaba 260 000 euros. Alguien lo compraría como inversión o segunda residencia, pero tal vez no lo haría un veneciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si usted es veneciano y no forma parte de lo que Henry James llamó el “espectáculo para mirones venido a menos” de la Venecia turística, si es un residente que vive en un departamento de una quinta planta sin elevador (los elevadores son escasos aquí), alguien que se levanta, va a trabajar, vuelve a casa, Venecia es un lugar completamente distinto. Lo anormal es normal. Una inundación es rutinaria. La sirena suena, bajan las puertas protectoras de acero. Se calzan las botas, esenciales para cualquier guardarropa veneciano. Se montan los cuatro kilómetros de pasarelas: tablones elevados sostenidos por patas metálicas. La vida continúa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí, donde todo lo que cualquiera necesita para vivir y morir debe transportarse en barco, sobre puentes y subirse difícilmente por escaleras, el tiempo se mide por la amplitud de las mareas; el espacio está delimitado por el agua. Las matemáticas de la distancia, un conteo de los pasos y los horarios de los botes resultan instintivos para todo veneciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Silvia Zanon va a Campo San Provolo, donde enseña en la secundaria, sabe que le llevará 23 minutos caminar desde su departamento en Calle delle Carrozze. Sale a las 7:35 a.m. Memi, propietario de una trattoria de barrio, sentado a la mesa leyendo el periódico, levanta la mirada y asiente con la cabeza. El joven que recoge desperdicios para la barcaza de la basura masculla un saludo. Dobla hacia el Campiello dei Morti y pasa frente a un muro cubierto por una tela con una rosa blanca que asciende; un puente, dos plazas, otra vuelta a la izquierda frente a un antiguo cine, hoy un restaurante de moda, y avanza hacia la Frezzeria. Más adelante están el Museo Correr y algunas señoras de la limpieza sobre sus manos y rodillas con cubos y cepillos. Atraviesa la Plaza de San Marcos, felizmente vacía temprano por la mañana. “Piso los adoquines y me enamoro de nuevo de la ciudad”, afirma. Otro puente, un paso enérgico por el Campo San Filippo e Giacomo, y llega. Son exactamente las 7:58.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuche. Venecia debe escucharse tanto como mirarse. Por la noche el ojo no se distrae con el resplandor de sus domos dorados. El oído puede discernir el golpe de los postigos de madera que se cierran, los talones que golpean hacia arriba y hacia abajo los escalones de piedra de los puentes, el dramatismo abreviado de las conversaciones susurradas, el golpear contra el malecón de las olas creadas por los botes, el ruido entrecortado de la lluvia que cae sobre los toldos de lona, y siempre, siempre, el pesado y triste sonido de las campanas. Sobre todo, el sonido de Venecia es la ausencia del ruido de automóviles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A menudo Franco Filippi, propietario de una librería y escritor, no puede dormir, por lo que se levanta y se abre camino por el laberinto de calles, linterna en mano, deteniéndose de vez en cuando para proyectar un haz de luz sobre las fachadas de estuco y piedra hasta que halla un disco de piedra tallada, llamado pátera, que representa a alguna bestia fantástica que se desliza, merodea o vuela. Es entonces, cuando la ciudad duerme y él está absorto en la contemplación de una piedra de toque de su pasado, que recupera su Venecia de las multitudes que llenan calles, plazas y canales durante el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gherardo Ortalli, profesor de historia medieval, encuentra su sendero menos poético. “Cuando voy a la plaza con mis amigos, debo detenerme porque alguien nos fotografía como si fuéramos aborígenes –dice–. Quizá algún día lo seremos. Vaya y mire un letrero sobre una jaula. ‘Alimente a los venecianos’. Cuando llegué, hace 30 años, la población era de 120 000 habitantes. Ahora es de menos de 60 000”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El descenso parece inexorable. El año pasado, la población residente se redujo en 444 personas. Ortalli piensa que Venecia terminará como un mero parque temático para ricos, que llegarán en jet para pasar un par de días en su palazzo y se irán. Son las 10 a.m.; se dirige hacia un quiosco del Campo Santa Margherita para comprar un diario antes de ir a su oficina, aunque apenas si puede uno hallar un periódico entre la profusión de baratijas kitsch para turistas: máscaras miniatura, prendedores en forma de góndolas, gorras de bufón de fieltro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conozcamos al funcionario a cargo de la solemne obligación de administrar el desgaste causado por el turismo. Se llama Augusto Salvadori, y su tarjeta lo presenta como:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Director de turismo&lt;br /&gt;Promoción de la tradición,&lt;br /&gt;historia y cultura de Venecia&lt;br /&gt;Protección del decoro&lt;br /&gt;y la limpieza de la ciudad&lt;br /&gt;Prevención del desgaste causado por las olas&lt;br /&gt;Señalización de las calles&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amor no es una palabra demasiado fuerte, de hecho, resulta insuficiente para describir lo que Salvadori siente por Venecia. No sólo es el director de turismo y promotor de la tradición de la ciudad: es su defensor. Si Salvadori pudiera ordenarlo, de todos los balcones colgarían geranios (con ello en mente, distribuyó 3 000 plantas). En una ocasión, cuando cenaba en un restaurante junto a un canal, se inclinó sobre una mesa para reprender a un gondolero por cantar “O sole mio”, canción napolitana, no veneciana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El turismo consume la ciudad –afirma Salvadori, sentado en su oficina del Palazzo Contarini Mocenigo, construido en el siglo XVI–. ¿Qué reciben a cambio los venecianos? –frunce el ceño–. Los servicios están bajo presión. Durante parte del año los venecianos no pueden abrirse paso para subir al transporte público. Aumenta el costo de la recolección de basura; lo mismo sucede con el de la vida”. Una ley de 1999 que facilitaba la conversión de edificios residenciales en alojamientos para turistas empeoró la escasez de vivienda. Mientras, el número de hoteles y casas de huéspedes ha aumentado 600 % a partir de ese año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Quizá para ayudar –menciona Salvadori–, aplicaremos un impuesto a hoteles y restaurantes. Dicen que los turistas no vendrán, pero yo digo, ¿los turistas no vendrán por unos cuantos euros? –lanza una mirada iracunda–. No puedo preocuparme por los hoteles. Tengo que pensar en los venecianos. Mi batalla es por la ciudad. Porque Venecia –su voz se vuelve más dulce, se toca el pecho– es mi corazón”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El turismo ha sido parte del paisaje veneciano desde el siglo XIV, cuando los peregrinos se detenían ahí, en ruta hacia Tierra Santa. Con la Reforma en el siglo XVI, se rezagó, pero recobró impulso en el XVII cuando europeos de clase alta, resueltos a adquirir el fino lustre de la experiencia cultural, se embarcaban en un “grand tour”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es tan distinto entonces respecto del turismo actual?, le pregunto a Ortalli. “Sí, había un grand tour –responde–, pero entonces las personas estaban interesadas en la hospitalidad. Ahora Venecia recibe cruceros gigantes. El barco tiene 10 pisos de altura. No se puede entender a Venecia desde un décimo piso. Bien podría estar en un helicóptero. Pero no es importante. Llega a Venecia, escribe una tarjeta postal y recuerda la maravillosa tarde que pasaste”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La enfermedad es crónica. La infección data, a decir de la historiadora del arte Margaret Plant, de los años ochenta del siglo XIX, cuando la ciudad “se convirtió en un fetiche y volvió su rostro resueltamente hacia el pasado. En ese momento, la reservada Venecia se convirtió en una ciudad producto, un paquete de lo pintoresco. Sus propios ciudadanos se volvieron de segunda”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El contagio se trasmina hacia las calles, sube puentes y atraviesa la plaza. “Ahí se pierde otro trozo de Venecia”, afirma con tristeza Silvia Zanon, la maestra, cuando La Camiceria San Marco, almacén de ropa cercano a San Marcos durante 60 años, tuvo que mudarse a un lugar más pequeño y menos cotizado porque el alquiler se había triplicado. El almacén, intrínsecamente veneciano, confeccionaba piyamas para el duque de Windsor y camisas para Ernest Hemingway. “Es como abandonar la casa en que naciste”, señala Susanna Cestari, quien había trabajado allí 32 años, mientras empaca para la mudanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En agosto de 2007 cerró Molin Giocattoli, almacén de juguetes tan popular que un puente contiguo fue llamado el Puente de los Juguetes. Desde diciembre de 2007 han quebrado 10 ferreterías. En el mercado del Rialto, los vendedores de recuerdos han sustituido a los vendedores ambulantes de salchichas, pan u hortalizas. Los turistas no lo advertirán. No visitan Venecia para comprar una berenjena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, sí para casarse. La maquinaria turística ha incorporado las bodas, 720 en 2007. De manera previsible, el número de no residentes que contrajeron matrimonio en Venecia ese año fue mayor al de residentes, en una proporción de casi tres a uno. Si desearas casarte, la oficina de matrimonios de Venecia estará dispuesta a hacerte el favor por 2 400 dólares entre semana. Los fines de semana por 5 500. ¿Desearía la feliz pareja que se transmita la ceremonia por Internet? Ciento noventa dólares, si fueran tan amables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el carnaval los venecianos sensatos salen de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo que los lugareños no han abandonado es su cinismo. Cuando concluya el éxodo, si la ciudad termina siendo apenas una exquisita bombonera dorada, “¿quién será el último veneciano que quede?”, se le preguntó a una mujer cuya familia abarca varias generaciones. “No lo sé –respondió–, pero seguramente el último veneciano querrá que le paguen por serlo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Planes para la salvación de la ciudad aparecen y desaparecen como las mareas, pero las apuestas no podrían ser más altas: el turismo genera al año 2 000 millones de dólares, y es quizá un cálculo inferior al real, porque muchas de las transacciones comerciales no se registran. Es, de acuerdo con el Centro Internacional de Estudios sobre la Economía del Turismo de Venecia, “el corazón y el alma de la economía veneciana: bueno y malo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas personas sugieren que las heridas de Venecia son autoinfligidas: las secuelas del impulso dirigido a exprimir el último euro, yen y dólar del turismo. “No quieren turistas –observa un antiguo residente–, pero sí su dinero. Los turistas estadounidenses son los mejores. Gastan dinero. Los de Europa central traen consigo su propia comida y agua. Quizá compren una gondolita de plástico”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se habla, siempre se habla (esto es Italia) de limitar el número de turistas, de aplicarles impuestos, de implorarles que eviten las temporadas altas de la Pascua y el carnaval, pero el turismo (entrelazado con la pérdida de población residente, más el poder de los hoteleros, gondoleros y conductores de taxis acuáticos que tienen interés por maximizar la afluencia de visitantes) desafía las soluciones simples.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Le recuerdo, la pérdida de población… no es sólo un problema en Venecia, sino en todas las ciudades históricas, no sólo en Italia –advierte el alcalde Cacciari–. El llamado éxodo, que se remonta a hace mucho tiempo, está profundamente arraigado en la cuestión del alojamiento”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La redención podría estar fuera de alcance. “Es demasiado tarde –dice Gherardo Ortalli, el historiador–. Nínive está acabada. Babilonia está acabada. Venecia permanecerá. Esto es, las piedras permanecerán. Las personas no”. Sin embargo, por ahora aún hay vida y muerte en Venecia. Franco Filippi camina en la noche en busca de tallas sobre los muros erosionados por los elementos. Silvia Zanon sale a la escuela, cruza San Marcos sólo para enamorarse de la ciudad de nuevo y, suponiendo que sea temporada, aún podrá usted comparar una berenjena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Venecia puede morir –insiste Cacciari–. Pero nunca se convertirá en un museo. Nunca”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deslizarse desde las aguas verde pizarra de la laguna frente a San Giorgio Maggiore hacia la cuenca de San Marcos, acercarse al Palacio del Duque con su tracería de arcos y columnas, mirarlo como los duques debieron mirarlo, es observar que la belleza, difícil y magullada, sobrevive.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así sucede con los amores. ¿Qué es Venecia –tan seductora, tan letalmente atractiva–, sino el escenario más sublime para el gorjeo del corazón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, un día de otoño no hace mucho, dos niños de 12 y 13 años, de Grosseto, ciudad toscana, se escaparon. Sus padres no aprobaban su amor, así que ahorraron su mesada y la gastaron en un tren a Venecia. Caminaron por las calles adoquinadas y se entretuvieron en los puentes que forman bóvedas sobre los canales. Se acercaba la noche y con ella la necesidad de un lugar donde quedarse. Llegaron al Hotel Zecchini, una modesta casa de huéspedes. El encargado escuchó una vocecita, levantó la mirada, no vio nada, se recargó sobre el escritorio y vio los rostros infantiles. Escéptico sobre su relato acerca de una tía que llegaría pronto, los interrogó con delicadeza, los escuchó y llamó a los carabinieri.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Tanta inocencia y ternura. Sólo querían estar juntos”, mencionó Elisa Semenzato, gerente del hotel. Cuando llegaron los carabinieri, los llevaron a recorrer la ciudad en su bote, luego al cuartel ubicado en un antiguo convento y los metieron a la cama en habitaciones muy separadas. Al día siguiente les sirvieron una comida de tres tiempos en un salón que da a un patio del siglo XV.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor triunfa; la realidad importuna. Los padres, menos que encantados con la narración de Romeo y Julieta, llegaron esa tarde para llevar a sus hijos a Grosseto, lejos de la suave aflicción del primer amor y de la dorada belleza veneciana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los besos acaban. Los sueños se desvanecen y algunas veces las ciudades también. Añoramos el final perfecto, pero el telón cae junto con nuestros corazones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La belleza es tan difícil.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-6539968435064331090?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/6539968435064331090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/venecia-desaparece-por-cathy-newman.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6539968435064331090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6539968435064331090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/08/venecia-desaparece-por-cathy-newman.html' title='Venecia desaparece, por Cathy Newman (National Geographic)'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-5379765068224166515</id><published>2009-07-30T07:55:00.000-07:00</published><updated>2009-07-30T07:56:29.573-07:00</updated><title type='text'>Adiós muchachos</title><content type='html'>una noche de insomnio, el Hombre Nuevo se levantó y vió en el espejo del baño al American way of life Men. Se dieron cuenta que ninguno de los dos existe. "Estamos jodidos", se dijeron al unísono, los mismos rostros en el espejo. Una niña pasó en su mismo insomnio frente al baño y los vió hacerse humo. Libertad corrió a prender la tele con un plato lleno de helado, a ver comiquitas. Y Quino sonreía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-5379765068224166515?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/5379765068224166515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/07/adios-muchachos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5379765068224166515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/5379765068224166515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/07/adios-muchachos.html' title='Adiós muchachos'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-6438042832225026786</id><published>2009-07-27T14:05:00.000-07:00</published><updated>2009-10-15T11:23:28.897-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literariamm'/><title type='text'>Pranayama</title><content type='html'>Soy, más que un chef, aprendiz de cocina. Me entusiasman los olores que exhala cada plato que en mi insomnio cavilo y en mis ollas intento colar. La clave se encuentra en las especies: el cilantro, el ají dulce, el picante, la pimienta hacen todo en un plato. Desde la cocina, me encanta ver a los clientes recibir la comida desde la nariz: respiran hondo al tener al mesonero a pocos metros apenas y exhalan al tenerlo frente a sus ojos. Así fue con ella. Al llegar (todos pasan frente a la cocina para entrar al local) emanaba una fragancia que no era de aquí, un olor salado, húmedo, secreto. El mesonero me dijo su orden. La clave estaba en el azafrán. Lo hice, lentamente, y se lo envié. Sonrió al olerlo y volteó hacia la cocina. Pasó que me caí y me golpeé en la cabeza. Sentí perder el sentido. Me levanté y volví a verla, como llevo meses haciéndolo: sin maquillaje (así brota su hermosura, no tanto cuando se pinta para salir en la noche), su piel es blanca, pero como de un mármol húmedo, como piel que se dora bien al broncearse. Negrísimos el cabello y las cejas. Al salir, estaba esperándome. Llevaba el cabello recogido en un moño alto. Un blue jean roto en las rodillas,una franela blanca,un collar de coral rojo y unas sandalias completaban el atuendo. Miento, lo completaba un frescor que soltaba su piel a mis ojos, que me hablaba con un perfume raro, algo que uno ha olvidado para recordarlo de golpe ante su cuerpo.&lt;br /&gt;Me miró profundamente y me invitó a su casa. Me quedé en el sitio. Por supuesto que asentí. En el camino, no recuerdo mucho sino su perfume, un olor picante y penetrante, a sal, a viento de mar, a naranjas, madera, azafrán. Me llegaba por ondas, por silencios en que abría sus labios para hablarme del Pranayama, de cómo todo estaba en el respirar. Al llegar a su casa, me dijo que esperara en un sillón pequeño y cómodo. Los colores destacaban: el rojo, el anaranjado, el amarillo. Anaqueles con Budas y piezas hindúes inundaban el lugar, pero sin ostentación. Ellos sabían que estaban ahí, no necesitaban decirlo a gritos. El piso de madera cubierto por dos alfombras enormes. Pocas lámparas, solo tres y dos apagadas. Una cocina pequeña, olorosa a especies. Dos fotos de ella: una practicando Yoga, otra recibiendo una medalla con una bata blanca.Al final, un pequeño jardín lleno de muchas pero pequeñas jaulas con pájaros. Azules, blancos, negros, verdes. La casa era ella y su fragancia al salir con un Sari como la casa: rojo, anaranjado, amarillo consumiéndose cada color en el otro. Estaba descalza y con el cabello más recogido aún. Llevaba un collar de perlas negras y pulseras de metal gastado en muñecas y pies. Distinguí tres tatuajes: uno en el cuello, otro en la parte izquierda de la espalda y otro en el tobillo. Los tres, letras en sánscrito. Se acercó y empezó a besarme los ojos mientras soltaba los botones de la camisa. La tomé por la cintura para atraerla y riéndose me dijo: déjate guiar. Me desnudó y fue a la cocina. Regresó con una tapara de madera con un líquido adentro y una esponja. Me tomó de la mano y me llevó a una estancia escaleras abajo. Cinco velas grandes iluminaban el cuarto. Me acosté sobre el piso. Estaba caliente. Entre las rendijas de la amdera surgía un vapor con un suave olor a sándalo. Tomó la esponja y en cuclillas empezó a mojarme con el líquido tibio. Sentía que me picaba y relajaba a la vez. Comenzó por el pecho, luego mis brazos y abdomen, mi espalda y terminó en mis piernas y mi sexo. Desde que la vi salir del cuerto estaba erecto, pero al llegar la esponja a la punta del pene, creí reventar. Sentí que en cualquier momento iba a eyacular, pero ella comenzó a acariciarme los testículos con movimientos lentos, apretándolos y viéndome serena. Me calmé. igual hizo cuando empezó a desnudarse y vi su cuerpo entero. Otro tatuaje adornaba su vientre (era Krishna) y una cadena de oro rodeaba su cintura. Toda ella estaba bañada en un aceite brillante y oloroso. Acercó un cojín grande y lo puso detrás de mi cabeza, para luego sentarse en posición de loto sobre mi. La penetré. Puso sus pies debajo de mi espalda y empezó lentamente a subir y a bajar, sontenida por mis brazos. Su voz, dulce, se enronqueció y entrecortó, y repicaba con ecos por toda la habitación. Luego se acostó en posición de Cobra y me invitó a penetrarla otra vez. Lo hice con furia, ante lo cual me miró con compasión y me invitó a seguirle el ritmo a sus caderas, lentas y constantes. Luego, aún dentro de ella, adoptó la Halasana y me dijo que me detuviera. El silencio fue completo, solo se escuchaba la respiración de ella, la mía, y el canto coral de los pájaros. Así, fue recorriendo cada asana del Yoga conmigo. Cada vez que me veía de bruces contra la madera del piso, un susurro suyo, con esa voz suave pero honda, me devolvía el orden a mi cuerpo. Mordí sus pechos y su cuello, lamí su lengua y sus sexo. Penetré cada parte de su cuerpo y en algún momento, me desvanecí.&lt;br /&gt;Volví en mi y estaba en el cuarto de una clínica. Estaba vestida con una bata blanca y una taza en la mano. Bebí de ella. Intenté moverme y no pude. "El golpe que te diste fue muy fuerte", me dijo antes de salir de la habitación. Mi cara fue de desconcierto al ver a mis compañeros de trabajo, a mi jefe, y a dos de mis clentes frecuentes. "¿Donde estoy?", dije. "En el hospital. El golpe que te diste al caer fue muy grande. La mujer a la que le cocinaste de último es doctora y te trajo. Claro, varios te acompañamos. Te volviste como loco. Dabas manotazos, ponías cara de delirio, agarrabas a la doctora mientras te ponía alcohol en la cabeza.La sobabas, intentabas besarla. Tuvo que hablarte pausado, como a un niño chiquito". &lt;br /&gt;Lo único que hice entonces fue sumirme en silencio. Me negué a hacer comentario alguno.&lt;br /&gt;En un viaje a Bombay,hace años, conseguí una imagen de una diosa hindú. Cada noche, al voler el dolor a la cabeza,en mi consecuente insomnio, prendo incienso a ella para calmarme.&lt;br /&gt;No lo logro. La imagen es igual a ella:Una mujer que me sonríe alrededor de un olor denso, con un dejo de alcohol y mercuriocromo. La recuerdo y más bien el dolor aumenta. Meretriz mía, omphalos perfecto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-6438042832225026786?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/6438042832225026786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/07/pranayama.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6438042832225026786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6438042832225026786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/07/pranayama.html' title='Pranayama'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-6883716886106233079</id><published>2009-07-27T14:03:00.000-07:00</published><updated>2009-07-27T14:05:31.158-07:00</updated><title type='text'>Tríptico de luz y hembra</title><content type='html'>En Provenza, Cezanne se refugia de la zátrapa de París y de su madre. La relación con su mujer es tormentosa. Se empieza a distanciar de Pizarro y de Zola.Al final ha heredado dinero. Pinta entonces, a la luz del mar cercano, sus mejores cuadros:esa geometría exacta, ese movimiento y textura sensual de las cosas. Frutas que se pueden tocar, cuerpos que son cuadros, cuadros que son cuerpos extendidos.&lt;br /&gt;En New Orleans, un joven Degas mira el Golfo de México, al borde de la desembocadura del Mississipi. Observa los caballos y su movimiento. Al marchar a París los pintará mientras imagina a muchachas bailarinas al natural, en movimientos libres, en su plena animalidad.&lt;br /&gt;En Macuto, Armando Reverón manda el mundo al demonio y se dedica a pintar la luz y a componer sus muñecas, inocentes y puras en su estabilidad, mientras su mujer le enseña el sentido de la libertad al seguirlo con sus bamboleos.&lt;br /&gt;El Golfo de México, el Mediterráneo y el Caribe arrojan su luz sobre las hembras y, en su movimiento, nace la pintura moderna en ambos lados del Atlántico: una luz paralela a cualquier ola en el fondo de un vientre abierto que nos mira, solemne.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-6883716886106233079?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/6883716886106233079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/07/triptico-de-luz-y-hembra.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6883716886106233079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/6883716886106233079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/07/triptico-de-luz-y-hembra.html' title='Tríptico de luz y hembra'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-186546650001803976</id><published>2009-07-27T14:02:00.000-07:00</published><updated>2009-10-15T11:23:59.661-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literariak'/><title type='text'>Esta lengua que me aprendo</title><content type='html'>Me sé el menos aventajado de tus alumnos.&lt;br /&gt;Me cuesta deletrearte el cuerpo.&lt;br /&gt;Soy torpe, lo sé, y me lo recuerdan apropiadamente amigos más avezados.&lt;br /&gt;Pero uno te sabe en el paladar y empieza a chuparte como durazno que se abre.&lt;br /&gt;He visto el punto exacto en donde disfrutas la caricia y se blanquean tus ojos, y aún así me miras.&lt;br /&gt;No conozco las artes de subir balcones y por eso las alturas gramaticales de tu cuerpo me hacen trizas.&lt;br /&gt;Te espero al final del parque y, cuando nadie te mira, te rapto y violo detrás de un banco, en los últimos árboles, hacia una esquina. Tapo tu boca y te acaricio. Sólo entonces habla tu cuerpo para mi, te entiendo y puedo aprenderte cada día.&lt;br /&gt;Así, siempre ando al acecho. Sé muy poco de metodologías. Solo cumplo con devolverte, magreada pero vestida.&lt;br /&gt;Así aprendo a escribirte, lengua mía: del balcón donde te miro y no comprendo, a la cama de hojas en que te acechan manos y boca que aún así son tuyas y no mías.&lt;br /&gt;Sólo desde el rapto te comprendo, solo desde el deseo puedo leerte y hacer de tus palabras un hervidero de saliva.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2380524572193222188-186546650001803976?l=rafagasegunda.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/feeds/186546650001803976/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/07/esta-lengua-que-me-aprendo.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/186546650001803976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2380524572193222188/posts/default/186546650001803976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rafagasegunda.blogspot.com/2009/07/esta-lengua-que-me-aprendo.html' title='Esta lengua que me aprendo'/><author><name>Ricardo Ramírez Requena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18181092695302821207</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-FaAIUzKELe0/Tfv98HqB_LI/AAAAAAAAAFY/O-LbMuthazI/s220/Ricardo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2380524572193222188.post-7107597557102120813</id><published>2009-07-27T13:54:00.000-07:00</published><updated>2009-07-27T13:56:09.577-07:00</updated><title type='text'>Guerras civiles, revoluciones, exilios: William B. Yeats y Juan Ramón Jiménez</title><content type='html'>Hablar de William Butler Yeats y de Juan Ramón Jiménez es complejo, pues ambos lo fueron, en las vidas que llevaron y en las obras que escribieron. Siento que son hijos de una tradición occidental que la Ilustración logró seguir vedando: la esotérica; y de otra que privilegió: la del poeta como gestor de lo
