Te intento levantar: te voy dando pequeños besos en el rostro mientras lo arrugas y pides más tiempo para el sueño. Voy a la cocina a sacar las cosas mientras sigues durmiendo: el pan, la nata, el queso, el jamón de pavo, el jugo. Luego vuelvo a levantarte, pues el tiempo corre: te levantas, te preparas para el baño. Yo caliento el agua y enciendo las hornillas. Entro mientras te desenrredas el cabello y te baño, te enjabono mientras te beso, acariciando tu piel con la espuma. Salgo primero, me seco, termino de preparar las cosas frugales que desayunaremos. Te vistes, me afeito.
En esos andares vamos. En el transitar del día, las idas del almuerzo, el lavar platos, la duermevela de la tarde, volver a vernos unos minutos, ansiarnos otros, volvernos a ver, acompañarnos, ser pareja.
Hoy despertamos sin el otro y la ansiedad carcome.
Nos esperamos como se espera la llegada de la primavera, pero cada día, cada hora de tiempo que se espera es un respirar de rocío que se seca en la piel mutua que vamos haciéndonos para los tiempos del frío.
Para cuando vengan, si han de venir, seremos un solo abrigo.
martes 29 de diciembre de 2009
martes 15 de diciembre de 2009
Mafia china en Madrid
He descubierto una mafia china en Madrid. Poco antes de venir de visita a Caracas a darle una vuelta a mi hija y a mi nieta, ocurrió un suceso inesperado. Desde hace años, al cruzar la esquina, hay una tienda de chinos en el barrio. Son callados, amables, circunspectos. Un día golpearon a uno de ellos y fue robado. Le quitaron lo que tenía de la venta del día en su camino al banco. Fueron los gitanos. Quedó maltrecho el pobre chino. Todos en el barrio lo lamentamos. Yo soy castellana vieja, pero he aprendido a aceptar a los otros en mi barrio, más cuando venden tan bueno y tan barato. Cuando lo golpearon, llamamos a voces a los guardias, a la policía y nadie apareció. Y qué podíamos hacer nosotros, todos viejas y viejos de la calle sino gritarles hijodeputas a esos pillos. Me recordaron mis tiempos en la República, mi esposo y yo huyendo de los hombres de Franco, escapando de sus manos por ser socialistas. Poco faltó para que nos fusilaran esos, luego de deshonrarnos tanto entre nuestros mismos hermanos y traicionarnos. Pero, días antes de llegar yo aquí, las cosas cambiaron. Una tarde venían los gitanos esos caminando por el barrio, con cara de querer hacer maldades al mismo muchacho de la tienda, y llegaron varios chinos y los rodearon. Los golpearon como en las películas, !cómo en las películas! y solo les dijeron unas palabras:
- si tu tocar a chino otra vez, nosotros hacer lo mismo de nuevo.
Los gitanos corrieron y no han vuelto.
Al llegar a estas tierras, mi esposo siguió siendo el mismo hasta su muerte, yo he cambiado un poco con los años, con los tiempos que también cambian. Me regresé a Madrid a pasar mis últimos años, aunque visito a las mías de tanto en tanto. Me gustan mis temporadas aqui, recordando a mi esposo y como, por ejemplo, el le enseñó a mi nieta a preparar desde niña una bomba molotov. A defenderse.
Soy castellana vieja, pero al llegar a cualquier parte me gusta comprar donde los chinos. La tortilla que os comes por ejemplo, compré ingredientes en sus mercados. Los miro con respeto. Saben lo que significa ser deshonrado. Y no es cuestión de chinos o no el hecho de la mafia en Madrid, es la cosa nuestra, de hombres y mujeres, de no dejarnos, en fin , joder tanto.
He escuchado a varios tarareando en español esta mañana en el mercado. Tienen también su mafia aquí. Estoy pensando en llenar una planilla y afiliarme. Tienen que tener alguna suerte de formulario.
- si tu tocar a chino otra vez, nosotros hacer lo mismo de nuevo.
Los gitanos corrieron y no han vuelto.
Al llegar a estas tierras, mi esposo siguió siendo el mismo hasta su muerte, yo he cambiado un poco con los años, con los tiempos que también cambian. Me regresé a Madrid a pasar mis últimos años, aunque visito a las mías de tanto en tanto. Me gustan mis temporadas aqui, recordando a mi esposo y como, por ejemplo, el le enseñó a mi nieta a preparar desde niña una bomba molotov. A defenderse.
Soy castellana vieja, pero al llegar a cualquier parte me gusta comprar donde los chinos. La tortilla que os comes por ejemplo, compré ingredientes en sus mercados. Los miro con respeto. Saben lo que significa ser deshonrado. Y no es cuestión de chinos o no el hecho de la mafia en Madrid, es la cosa nuestra, de hombres y mujeres, de no dejarnos, en fin , joder tanto.
He escuchado a varios tarareando en español esta mañana en el mercado. Tienen también su mafia aquí. Estoy pensando en llenar una planilla y afiliarme. Tienen que tener alguna suerte de formulario.
jueves 19 de noviembre de 2009
Camelo
"Yo quisiera amarte, como quisiera
tener sed delante de la fuente"
Federico García Lorca
Te cortejo: llevo rubores a tu rostro blanco que me mira
Me hundo en ti desde los ojos a las rodillas,
quiebro las tuyas con mi abrazo,
te enamoro, te seduzco con andares y movimientos, con deseo
te hago hembra en la noche caliente que nos ata.
"tu novia, tu amante
tu todo", me dices.
toma mis palabras, que se hacen rones para ti.
Te camelo, te recito con la boca caliente cerca de la oreja y te derramas para mi, te me haces agua
y te bebo. Sólo tu me calmas, sólo tú complaces y abrasas, me ardes y me apagas.
Eres quien me hace sediento. Llego a ti, bebo de tu fuente: me camelas al vestirte para mi, al moverte alrededor de mi cuerpo, al respirar a través de mi aliento.
Seduces y seduzco. "es divino tenerte", dices luego. Habito en tus palmas y tu cuerpo. Quien te mira a los ojos debe verme a mi, haciendo casa, haciendo comida para ti, llenándote de ardores y de calma.
Regresas adentro y te acuestas. Me miras. Me apuras en la llamada. Enciendes la Fuente.
tener sed delante de la fuente"
Federico García Lorca
Te cortejo: llevo rubores a tu rostro blanco que me mira
Me hundo en ti desde los ojos a las rodillas,
quiebro las tuyas con mi abrazo,
te enamoro, te seduzco con andares y movimientos, con deseo
te hago hembra en la noche caliente que nos ata.
"tu novia, tu amante
tu todo", me dices.
toma mis palabras, que se hacen rones para ti.
Te camelo, te recito con la boca caliente cerca de la oreja y te derramas para mi, te me haces agua
y te bebo. Sólo tu me calmas, sólo tú complaces y abrasas, me ardes y me apagas.
Eres quien me hace sediento. Llego a ti, bebo de tu fuente: me camelas al vestirte para mi, al moverte alrededor de mi cuerpo, al respirar a través de mi aliento.
Seduces y seduzco. "es divino tenerte", dices luego. Habito en tus palmas y tu cuerpo. Quien te mira a los ojos debe verme a mi, haciendo casa, haciendo comida para ti, llenándote de ardores y de calma.
Regresas adentro y te acuestas. Me miras. Me apuras en la llamada. Enciendes la Fuente.
jueves 12 de noviembre de 2009
Terracota
He conocido a una mujer de terracota. Se ha hecho a sí misma con el rojo, el naranja y el negro. Es de fuego y aire y se sostiene de mi brazo como hilo de cometa.
Es una mujer bordada de misterios y silencios que me seducen y me inquietan, que me hacen barro en sus manos.
Lleva el cabello salvaje y libre como es ella, con matices rojizos,marrones, con sus faldas rojas, sus botas negras, y piezas de rojo, de verde en sus muñecas.
Lleva una perla en un hilo al cuello, los pies más hermosos que he visto en sandalias, y siempre envuelta en una chaqueta.
Mi mujer se recoje el cabello al comer, y no mezcla los alimentos. Habla con dulzura alta y de hermosa manera. Nada la detiene, nisiquiera las nostalgias en las que se pierde a veces cuando oblicua la mirada.
Quiere mucho a sus amigos, respeta a sus padres. Tiene una hermana que es una flor de azúcar y con quien pelea y se abraza.
Es una mujer de terracota, con sus oscuridades secretas y llena de luz, que bebe Ron y escucha Rock, que baila salsa divino.
Esta mujer me mira con los ojos llenos de futuro, de puertas abiertas, de cielo. Se abraza a mi pecho y se me entrega. Me mira y me dice "Soy tuya, entera".
Me besa con deseo y me toca con hambre. Me ama y no me suelta, ni lo hará. Me tiene guardado adentro, en donde he hecho casa, muy adentro.
Tengo una mujer de terracota, a quien miro, observo, deletreo y aprendo. Soy el aprendiz de ella. Hago mi plana en cada poro de su cuerpo.
Es una mujer bordada de misterios y silencios que me seducen y me inquietan, que me hacen barro en sus manos.
Lleva el cabello salvaje y libre como es ella, con matices rojizos,marrones, con sus faldas rojas, sus botas negras, y piezas de rojo, de verde en sus muñecas.
Lleva una perla en un hilo al cuello, los pies más hermosos que he visto en sandalias, y siempre envuelta en una chaqueta.
Mi mujer se recoje el cabello al comer, y no mezcla los alimentos. Habla con dulzura alta y de hermosa manera. Nada la detiene, nisiquiera las nostalgias en las que se pierde a veces cuando oblicua la mirada.
Quiere mucho a sus amigos, respeta a sus padres. Tiene una hermana que es una flor de azúcar y con quien pelea y se abraza.
Es una mujer de terracota, con sus oscuridades secretas y llena de luz, que bebe Ron y escucha Rock, que baila salsa divino.
Esta mujer me mira con los ojos llenos de futuro, de puertas abiertas, de cielo. Se abraza a mi pecho y se me entrega. Me mira y me dice "Soy tuya, entera".
Me besa con deseo y me toca con hambre. Me ama y no me suelta, ni lo hará. Me tiene guardado adentro, en donde he hecho casa, muy adentro.
Tengo una mujer de terracota, a quien miro, observo, deletreo y aprendo. Soy el aprendiz de ella. Hago mi plana en cada poro de su cuerpo.
Meneo
Te tomé por la cintura, mis manos cerca de tus piernas, sintiéndolas a centímetros de mis manos, que subían y bajaban por tu espalda, por los omoplatos y esa apertura antes del final de ella.
Te daba vueltas agarrando tu cintura, tus caderas, haciendote girar y girar, dándote vueltas mientras te robaba besos cortos y tu boca más me quería.
"Mi corazón y mi cuerpo es tu casa", me dices ahora que eres mía. Seguimos girando el uno en el otro, adentro y afuera hasta el final de nuestros tiempos.
Tu cuerpo es mi casa. "Porque tu la habitas", me dices, es que te expandes y te haces aire y fuego sobre mi.
Te sigo girando, dando vueltas, bailamos al unísimo.
"Me meneaste", me repites siempre.
Te meneo cielo, nos meneamos.
Somos el mismo ritmo, la misma danza.
Te daba vueltas agarrando tu cintura, tus caderas, haciendote girar y girar, dándote vueltas mientras te robaba besos cortos y tu boca más me quería.
"Mi corazón y mi cuerpo es tu casa", me dices ahora que eres mía. Seguimos girando el uno en el otro, adentro y afuera hasta el final de nuestros tiempos.
Tu cuerpo es mi casa. "Porque tu la habitas", me dices, es que te expandes y te haces aire y fuego sobre mi.
Te sigo girando, dando vueltas, bailamos al unísimo.
"Me meneaste", me repites siempre.
Te meneo cielo, nos meneamos.
Somos el mismo ritmo, la misma danza.
martes 3 de noviembre de 2009
Magreo
Tu cuerpo largo de avena, soplado por el viento y la sal que tus sudores condensan.
Mi cuerpo tuyo, hecho del barro que moldeas.
Nos hacemos juntos, nos formamos magreados en cualquier lugar o espacio de las calles o los cuartos o los espacios que hacemos nuestros.
Habitamos en las manos del otro.
Somos el final de la carencia.
Somos en las palmas del otro, siempre cerca, en tensión el cuerpo, esperando acaricarnos y otorgarnos el reposo, la dicha de los cuerpos, la felicidad de los amantes,el deseo. Que es solo nuestro.
Mi cuerpo tuyo, hecho del barro que moldeas.
Nos hacemos juntos, nos formamos magreados en cualquier lugar o espacio de las calles o los cuartos o los espacios que hacemos nuestros.
Habitamos en las manos del otro.
Somos el final de la carencia.
Somos en las palmas del otro, siempre cerca, en tensión el cuerpo, esperando acaricarnos y otorgarnos el reposo, la dicha de los cuerpos, la felicidad de los amantes,el deseo. Que es solo nuestro.
lunes 26 de octubre de 2009
Cántaro
Bebo de esa copa tersa que se hace entre finales y comienzos de tu espalda.
Tomo tus sudores y lluvias y los sirvo en el cántaro curvo en que te bebo a ti, cáliz mío, vaso del deseo.
Cierras los ojos, abres los labios, escucho tus jadeos.
Tomo tus sudores y lluvias y los sirvo en el cántaro curvo en que te bebo a ti, cáliz mío, vaso del deseo.
Cierras los ojos, abres los labios, escucho tus jadeos.
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